La Unión de Kalmar

Picture by Daniel Hambury/Focus Images Ltd. 07813 022858.15/06/12.One lone England fan in a sea of Sweden fans in the fanzone, Kiev, Ukraine.

Hubo un tiempo, allá por el siglo XV, en el que existió un inmenso estado nórdico. Desde Kiel hasta Nuuk, desde Oslo hasta Helsinborg, de Odense a Akureyri pasando por las Islas Orcadas, un gigantesco manto blanco de miles y miles de kilómetros cuadrados bajo el sometimiento ejercido por una reina, Margarita I de Dinamarca, que había conseguido aunar Noruega, Dinamarca y Suecia en una sola: era la Unión de Kalmar.

Eran tiempos de paz para una región belicosa, pero gobernar estos pueblos bajo el mismo reinado acabó resultando tan fructífero para los descendientes de Margarita I como mezclar agua y aceite. Los recelos entre suecos, noruegos y daneses se acrecentaban a la vez que las rebeliones internas se hacían cada vez más habituales. Así, el asunto no podía acabar de otra forma de la que acabó, con el famoso episodio del Baño de sangre de Estocolmo, un suceso escabroso que haría estremecer al mismísimo Quentin Tarantino. El autor intelectual de la escabechina, Christian II de Kalmar, acabó perdiendo su trono y con ello se acabó la Unión de Kalmar. Tras siglos de guerras y conflictos entre daneses y suecos, con tropas de ambos bandos cruzando constantemente los estrechos del mar Báltico y del Norte, poco a poco se fueron estableciendo las fronteras tal y como las conocemos hoy en día.

En pleno 2015, el rey Carlos Gustavo XVI de Suecia y su prima Margarita II de Dinamarca se llevan de maravilla. Ambos son las cabezas visibles de dos monarquías parlamentarias admiradas en todo el mundo como sistemas prósperos y democráticos que son. Todo fluye con la mayor de las cordialidades, miles de personas cruzan a diario el puente de Oresund y las relaciones entre Copenhague y Estocolmo son excelentes. Sin embargo, si hablamos de un duelo escandinavo, la rivalidad aflora con una visceralidad impropia de seres tan aparentemente austeros en la expresión de sus sentimientos. Además, si éste no es un enfrentamiento cualquiera, si se trata de una eliminatoria que dará acceso a la Euro 2016 a uno de los dos, la contienda que tendrá su primera batalla paradójicamente en el Friends Arena de Solna alcanza entonces tintes épicos, tintes de otra época.

Picture by Daniel Hambury/Focus Images Ltd. 07813 022858.15/06/12.One lone England fan in a sea of Sweden fans in the fanzone, Kiev, Ukraine.
Aficionados suecos. Foto de Daniel Hambury/Focus Images Ltd.

“Es como luchar contra tu hermano”

En estos términos se expresó el seleccionador sueco Erik Hamren en rueda de prensa. Eso es lo que deben de sentir miles de aficionados, pero especialmente el propio Hamren, quien tuvo su mejor etapa como entrenador en el banquillo del Aalborg danés, proclamándose campeón de liga en 2008. No son tiempos fáciles para el seleccionador sueco, pues tiene muchos números para que los dos próximos sean sus últimos partidos en el cargo. Por si esto fuera poco, algunos sectores de prensa y afición presionan a Hamren para que acelere el proceso de regeneración de una selección que vive literalmente pendiente de la evolución del resfriado de Zlatan Ibrahimovic.

La sensación en Suecia es que, pese a haber ganado el Europeo U21 del pasado verano, la absoluta tiene una plantilla bastante pobre en cuanto nombres y aspiran a ganar esta pelota de partido para dar un poco más de tiempo a sus jóvenes figuras. Como decimos, existe un cierto desasosiego con la selección y preocupa la falta de estrellas a nivel internacional, comparando esta escuadra con la formada por los Henrik Larsson, Ljunberg o el propio Ibrahimovic hace diez años. Freddie Ljunberg ha refrendado esta opinión en las horas previas al duelo diciendo que ahora mismo el combinado nacional es “Zlatan y nada más”. Si bien es cierto que la fase de clasificación para la Eurocopa no ha sido tan desastrosa teniendo en cuenta que Austria estuvo intratable y Rusia rindió a buen nivel también; pero la sensación que dio Suecia fue de irregularidad total, capaz de lo mejor y de lo peor. Algo no muy tranquilizador en una eliminatoria a vida o muerte.

Parece entonces que los suecos confiarán su suerte en casa a lo que pueda hacer el gigantón de nariz acatarrada en Solna ante 50.000 espectadores, 2.000 de ellos procedentes de Dinamarca. Junto a él, será interesante constatar cuan arriesgado será Hamren a la hora de introducir jóvenes en el once. Parece que en el centro del campo va a estar Oscar Lewicki, el jugador del Malmö; ahora está por ver si le acompañará Abbe Khalili o será el sempiterno Kim Kallstrom el elegido. Otro de los clamores en Suecia es la inclusión de John Alberto Guidetti como pareja atacante de Ibra. El jugador del Celta, un chico muy MI, causa furor en su país natal y la mayoría lo quiere como segundo punta en el 4-4-2, como ya actuó en la última victoria frente a Moldavia (2-0). Aunque por las informaciones publicadas no está muy claro que vaya a ser el elegido.

En cualquier caso, más allá de toda la épica escandinava que se le quiera añadir, lo primordial en Suecia ahora mismo es no dejar a Zlatan sin la posibilidad de jugar su última Eurocopa, se lo deben a su líder. Además, cortaría con una muy buena racha de cuatro participaciones consecutivas desde la Euro 2000.

Kasper Schmeichel of Denmark during the International Friendly match against England at Wembley Stadium, London Picture by Andrew Timms/Focus Images Ltd +44 7917 236526 05/03/2014
Kasper Schmeichel. Foto de Andrew Timms/Focus Images Ltd.

Con el espíritu de la Eurocopa 92

No es que Dinamarca llegue precisamente en su mejor momento a la eliminatoria. La escuadra del incansable Morten Olsen parecía hace unos meses que tenía bastante cerca el pase a la Euro. Metida en el grupo de cinco equipos con una Serbia maltrecha, todo hacía indicar que muy mal tenían que hacerlo los daneses para no clasificarse por detrás de Portugal. Pero un tramo final flojísimo y el auge de Albania dejaron a Dinamarca al borde de repetir el fiasco de la Euro 2008, la única en la que no participó de las últimas ocho ediciones.

Y no será por calidad, pues esta selección danesa se aleja bastante del tópico del fútbol tosco nórdico con un once repleto de clase: con Eriksen como timón, Krohn-Dehli (baja para el partido de hoy), Højbjerg, Wass o el carismático Niklas Bendtner. Pero por muchos mimbres que haya, de momento está claro que Morten Olsen no ha conseguido dar con la tecla para combinar tanto talento de forma exitosa y queda la duda de si podrá hacerlo justo ahora en una situación de tensión. No obstante, la historia más reciente indica que Suecia es buen rival; los daneses han ganado en las últimas cuatro veces que se han enfrentado en un duelo escandinavo.

Seguramente muchos aún se acordarán de aquel famoso empate a 2 en la Eurocopa de 2004 que clasificó a ambas selecciones dejando a Italia fuera, pero esta vez la historia será bastante distinta; Dinamarca ya sabe lo que es triunfar en Suecia, lo hizo en el 92, con la famosa Eurocopa ganada a Alemania con una generación dorada. Ese es el espíritu que quiere y tiene que recuperar Morten Olsen; aunque en esa ocasión Dinamarca perdió en la fase de grupos contra Suecia.

Alineaciones probables: Suecia-Dinamarca

Suecia vs Dinamarca - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

1 comments

Deja un comentario

*