Punto de inflexión o punto negro

Grecia Erik Costello

“No jugar la Eurocopa 2016 sería un fracaso. Un punto negro en la gran trayectoria de Grecia desde la Eurocopa 2004”. Así de contundente se mostró el nuevo seleccionador griego, Sergio Markarián, que este domingo debuta en el banquillo heleno jugándose el todo por el todo ante Hungría. Grecia, tras la infausta etapa de Claudio Ranieri como seleccionador, llega al ecuador de la fase de clasificación con sólo 1 punto de 12 posibles y habiendo sufrido una sonrojante derrota en casa ante las Islas Feroe (0-1) en la última jornada. La presión es enorme para Grecia, pero Markarián, muy experimentado, afronta la situación con calma: “No tenemos que plantear el partido pensando en que tenemos que ganar, sino en que tenemos que hacer un buen fútbol: atacar bien y defender bien. Normalmente, el que mejor juega es el que gana”. Markarián, además, ya conoce la atmósfera griega e incluso habla el idioma, puesto que dirigió a Panathinaikos entre 2002 y 2004 (lo metió en cuartos de Champions en 2002 y de UEFA en 2003).

El efecto sorpresa es la gran baza de Grecia de cara al encuentro en Budapest, pues se espera cambio de sistema. El 4-2-3-1 que tan mal le funcionó a Ranieri es historia, según cuentan los medios griegos. Markarián, posiblemente para imponerse en el centro del campo, dispondrá un 4-3-3. El uruguayo se refirió expresamente a Zoltán Gera, de quien dijo que “es un futbolista dinámico”, como una de las mayores amenazas de Hungría. Y no le falta razón a Markarián resaltando a Gera: además de ser un jugador que realiza buenos movimientos, ha sido indiscutible para Pál Dardái (que le ha utilizado como mediocentro, extremo diestro y ‘9’) y ha sido el goleador en las ajustadas victorias de Hungría ante Islas Feroe y Finlandia.

La baja de Maniatis es el mayor contratiempo para Markarián y, según la prensa griega, sería o Samaris o Kyriakos Papadopoulos (el benfiquista parte con ventaja) quien jugaría como único mediocentro. La otra gran ausencia de Grecia, la de Mitroglou, sería cubierta por Athanasiadis, que es el ‘9’ griego con más minutos en esta fase de clasificación. En principio, también serán de la partida Fetfatzidis, al que Ranieri no llamó durante su etapa como seleccionador, y Stafylidis, que deberá sustituir al lesionado Holebas. Además, volverían al once Sokratis y Tachtsidis, que se perdieron la derrota ante las Islas Feroe por problemas físicos. Grecia quiere salir a flote lejos de Atenas, donde ha sufrido sus tres derrotas.

“¿Presión? En 40 años de carrera como entrenador no he tenido nunca un trabajo fácil. Me considero un bombero”. Sergio Markarián en rueda de prensa.

La gran novedad en la convocatoria de Grecia ha sido el retorno de Katsouranis, al que Ranieri no convocó para ninguno de los cuatro compromisos oficiales que dirigió desde el banquillo griego. El veterano jugador del Atromitos es el futbolista en activo con más internacionalidades por Grecia (114) y es el único superviviente del título de la Eurocopa 2004. Katsouranis había mostrado públicamente sus ganas de volver a la selección tras el “olvido” de Ranieri y Markarián ha satisfecho los deseos del exfutbolista de Panathinaikos y PAOK, aunque parece que no será titular. Sobre esta cuestión, el seleccionador griego dijo que estaba “satisfecho con la actitud de Katsouranis” y aseguró que sabía de “la importancia que tiene este partido para él”, por ser su retorno al combinado nacional.

Hungría llega más tranquila al partido. Es tercera de grupo con 7 puntos, viene de ganar sus dos últimos partidos y sabe desde diciembre que Pál Dardái será su entrenador durante toda esta fase de clasificación. La etapa de Dardái, por el momento, es satisfactoria en cuanto a resultados, pero las sensaciones no son tan buenas. A Finlandia se le ganó con un gol en el 84 y habiendo recibido varias ocasiones de gol en el primer tiempo, mientras que a las Islas Feroe (rival claramente inferior) sólo se las superó por 0-1. No cabe duda de que lo mejor de esta Hungría fue la segunda parte ante Rumanía en Bucarest, con una defensa muy sólida, el tanto del 1-1 de Dzsudzsák y las ocasiones finales para hacer el 1-2.

“No sabemos exactamente qué debemos esperar de Grecia. Si están física y mentalmente frescos como nosotros, está claro que el partido se decidirá por pequeños detalles”. Pál Dardái en rueda de prensa.

Dardái no ha establecido aún un once tipo, algo se nota en el irregular nivel de juego húngaro, pero sí dejó claro que “ante la importancia del partido y el nivel del rival, en el once estarán los jugadores más experimentados”. La prensa húngara, de hecho, habla de que Zoltán Stieber será titular por primera vez en la era Dardái. En defensa jugará, por primera vez en esta fase de clasificación, el veterano lateral izquierdo de 33 años Leandro (brasileño nacionalizado del Omonia Nicosia). Dzsudzsák, gran estrella del combinado húngaro, llega al partido sin estar al 100% físicamente, pero parece que igualmente estará en el once. Da la sensación de que una de las pocas cosas indiscutibles que hay en esta Hungría de Dardái es que arriba tienen que jugar Gera, Dzsudzsák y Szalai. Una de las caras conocidas de la lista es Tamás Hajnal, que ahora milita en el Ferencváros tras muchos años en la Bundesliga y ha sido convocado por primera vez en la etapa Dardái, aunque no se espera su titularidad.

Hungría ha creado una nueva atmósfera en esta fase de clasificación. El combinado nacional ya no juega sus partidos en el Ferenc Puskás, puesto que tiene pista de atletismo y en ocasiones le ha costado llenarlo. Ahora la casa de la selección es el Groupama Arena, el nuevo feudo de Ferencváros, que fue inaugurado el pasado mes de agosto. Su capacidad (22.000 espectadores) y la cercanía de las gradas con el césped han hecho que el equipo húngaro se sienta mucho más arropado y que sus integrantes empiecen a hablar de su campo como un factor intimidatorio. Sin ir más lejos, Daniel Tözsér, quien presumiblemente será titular hoy como mediocentro, dijo que “queremos impresionar a Grecia con la atmósfera de nuestro estadio”. Eso sí: Grecia lleva cuatro desplazamientos consecutivos oficiales sin perder, aunque para hoy solo vale ganar. No hacerlo podría propiciar que Grecia se quedase a 9 puntos de la tercera posición con 15 por jugarse. Punto de inflexión o punto negro, esa es la cuestión.

Onces probables:

Hungary-Greece-formation-tactics

Foto de portada: Erik Costello

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