Una goleada histórica

Friends Arena Solna - David Jones

Austria jugará la segunda Eurocopa de su historia tras golear a Suecia a domicilio con un 1-4 que hasta se queda corto por lo visto sobre el césped del Friends Arena de Solna. La selección austríaca ganó con autoridad a su principal rival en la pugna por el primer puesto del grupo, y lo hizo exhibiendo un fútbol vistoso y rápido, en especial en la segunda parte. Pero, sobre todo, el triunfo de Austria en tierras nórdicas es el cierre de una fase de clasificación redonda para los hombres de Marcel Koller. Austria no solo certificó su pase a la Eurocopa a falta de dos jornadas, sino que le sobraron dos partidos incluso en la lucha por el primer puesto del grupo. Lo han hecho después de empatar el primer duelo y ganar los siete siguientes, concediendo únicamente tres tantos a lo largo de esta fase. Y dos de ellos llegaron en las dos primeras jornadas. Los austríacos jamás se habían clasificado para una Eurocopa por méritos deportivos (acudieron a la de 2008 como coanfitriones) y su último Mundial databa de 1998… en un torneo también disputado en Francia.

Si bien es cierto que Suecia saltó al campo con una enorme intensidad para intentar dejar atrás la derrota del pasado sábado en Rusia, la selección escandinava pasó apuros para generar peligro real. Salió con muchas ganas, pero únicamente se acercó a la meta de Almer en acciones a balón parado. Y cuando lo hizo, el meta austríaco se mostró especialmente inspirado. El ritmo era alto, pero las imprecisiones eran constantes. Austria, bien plantada sobre el césped, cerró los carriles interiores y defendió bien los flancos a través de un soberbio despliegue sin balón que le permitió minimizar el impacto de Ibrahimovic entre líneas. Prödl se impuso al delantero sueco y arriba Austria aprovechó sus oportunidades. Antes del descanso ganaba por 0-2 gracias a dos saques de banda. En el primero, Junuzovic se coló a la espalda de Olsson y Källstrom, que lo derribó de forma tan torpe como evidente dentro del área. David Alaba, con una sangre fría impresionante, lo convirtió a lo Panenka. Más tarde sería Martin Harnik quien se aprovecharía de la altura de Janko, que prolongó un envío desde la izquierda para que el ariete del Stuttgart empujara la pelota libre de marca en el segundo palo (a la espalda de Olsson, otra vez).

Alaba Bayern Focus
Alaba abrió la lata transformando un penalti a lo Panenka. Foto: Focus Images Ltd.

A partir del segundo gol, Suecia bajó los brazos y concedió muchísimas facilidades al combinado austríaco, que castigó una y otra vez a los locales al contragolpe. Austria se gustó, combinó mucho y a pocos toques, a veces buscando las opciones más difíciles. Pero, al fin y al cabo, generó muchísimas oportunidades a través de la velocidad de Harnik y Arnautovic por los costados, los balones descolgados por Janko, los pases filtrados por Junuzovic o las llegadas de Alaba desde el centro del campo. Austria arrolló el centro del campo sueco, y en especial a un Källstrom superadísimo en la parcela ancha, y se ensañó con su rival en el tramo final. Llegó por todos lados con muchísimos efectivos. La imagen más representativa es la combinación del 0-4, ya en el minuto 88, cuando el equipo centroeuropeo se asoció prácticamente al primer toque para que Harnik terminase empujando el balón casi encima de la línea de gol. La jugada que plasmó la superioridad absoluta.

Suecia hizo el gol del honor ya en el descuento gracias a un detalle de clase de Zlatan Ibrahimovic, pero sale tocadísima de este parón de selecciones. Los suecos han perdido dos partidos ante dos rivales directos (Rusia y Austria) de forma bastante clara y transmitiendo unas sensaciones pobres. Ahora el equipo de Erik Hamren ya es tercero e incluso Montenegro amenaza su plaza de repesca, pues se encuentra a un único punto del conjunto nórdico.

Foto de portada: David Jones.

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