Un gigante para Capello

Dzyuba Rostov Rusia - (www.alekseystarostin.ru)

Más allá de los dos goles en propia puerta de Liechtenstein -el primero obra de Büchel tras rozar un lanzamiento de falta potentísimo de Ignasevich y el segundo, calamitoso, anotado por un Burgmeier que aún se preguntará cómo pudo introducir el rechazo de Jehle en su portería, el 4-0 que le endosó Rusia a la selección dirigida por Rene Pauritsch dejó un nombre propio: Artem Dzyuba.

El gigantón delantero del Spartak (1,96), que ya suma 6 goles en tan solo 5 partidos disputados en la liga rusa, dejó no solo una sensación de superioridad total sobre la defensa rival -esto podría ser normal atendiendo al nivel individual del oponente- sino también dotó de cierta armonía al ataque de Fabio Capello. El técnico italiano salió de inicio con un 4-4-2 muy marcado: Dzagoev y Glashukov en paralelo, las bandas para Cheryshev (izquierda) y Samedov (derecha) y arriba Kokorin junto a Kerzhakov. Con este esquema, Rusia solo encontró situaciones de peligro robando en medio campo y siendo muy vertical: Liechtenstein trataba de sacar el balón jugado desde la defensa y en ocasiones los errores en la recepción de los centrocampistas facilitaban contras rápidas que por desacierto de los puntas locales o un egoísmo exagerado (Kokorin) limitaron el marcador a un escueto 1-0 al descanso. Tan solo Dzagoev, a chispazos, conseguía mover rápido y con criterio la pelota, pero la futura organizadora del Mundial de 2018 no se encontraba cómoda a la hora de derribar el 4-5-1 planteado por un conjunto a priori tremendamente inferior: Kerzhakov y Kokorin no se entendían, tenían dificultades para recibir de espaldas a portería y las continuas pérdidas convertían el partido en un ida y vuelta tremendamente desconcertante.

Capello Rusia - Focus

Fabio Capello: Focus Images Ltd.

En la reanudación, Dzyuba saltó al terreno de juego sustituyendo a Kerzhakov y el encuentro cambió por completo: en unos veinte primeros minutos fantásticos provocó un penalti con un giro rápido a 5 metros de la portería -transformado por Kombarov-, asistió a Kokorin pivotando sobre la defensa rival, remató un balón al travesaño tras un imponente salto en el área pequeña y anotó el cuarto gol de la tarde -su primero como internacional absoluto-. Rusia, con él sobre el césped, tuvo las ideas mucho más claras: profundizó por ambas bandas hasta línea de fondo y los centros ahora sí encontraban un rematador dentro del área. Pero no solo generaron más peligro por fuera, la presencia de Artem como referencia arriba facilitó que Kokorin se encontrase más liberado, más predispuesto al desmarque al espacio que a la recepción de espaldas tan poco productiva a lo largo de los primeros 45 minutos. Dzyuba retenía la pelota con paciencia, Rusia se juntaba en campo contrario y su compañero de ataque rompía con sus diagonales a una zaga rival que sufría lo indecible contra un plan B que se le hacía imposible de detener.

Artículo relacionado: Dzyuba arrasa en el debut de Murat Yakin

El resultado (4-0) y la escasa entidad del rival no deben desmerecer el impacto de un futbolista que a corto plazo podría dejar de ser solo un recurso para Capello: no es el delantero más brillante y fino del mundo -pese a que su nivel técnico es notable-… pero tiene gol, actitud, coordinación, juego de espaldas y en el área pequeña es extraordinariamente difícil de defender. En definitiva: Dzyuba no es poca cosa.

Foto de portada: www.alekseystarostin.ru.

Related posts

4 comments

Ya antes del mundial había un montón de rusos que se molestaron por la ausencia de Dzyuba en el mundial. Durante el mundial las voces feroces se aumentaron. Ahora los que usaban sus voces se verán confirmadísimos… Pero esperamos como sale Dzyuba en un partido contra un rival real…

Sinceramente, veo a Austria y Suecia mejores. Ojo y se queda afuera la rácana y aburrida Rusia de Fabio Capello.

Deja un comentario

*