Walters hace volar a Irlanda

Jon Walters

Jonathan Walters nació en las afueras de Liverpool, Inglaterra, donde aún vive su familia. Concretamente en Wirral, al otro lado del río Mersey, que se llega por túnel o en el metro. Su madre Helen, irlandesa, murió cuando él tenía 11 años. Walters decidió ser internacional por República de Irlanda y el lunes por la noche, con el Aviva Stadium entregado por su actuación, marcó los dos goles que clasificaron al país de su madre, y al suyo porque así él lo quiso, para la próxima Eurocopa.

El primero, un penalti -discutible- por manos dentro del área. La jugada no era clara y hubo muchas protestas. Walters se lo marcó a Begovic, que durante varios años fue su portero en el Stoke. El segundo, un remate en el área pequeña tras el saque de una falta lateral. Era el gol que sentenciaba la repesca contra Bosnia (1-1 y 2-0) y que enviaba a los de Martin O’Neill a la próxima cita de Francia. Dos acciones puntuales que resumieron el partido de Walters, capital en el triunfo y en la clasificación, quizás el mejor futbolista de la selección durante toda la fase de grupos. Walters tuvo dos funciones dentro del mismo partido. Por un lado, defendía la banda derecha cuando los bosnios tenían la posesión del balón. Por el otro, se situaba como delantero centro junto a Murphy, dejando tras de sí un rombo con Hoolahan como más adelantado, y se disponía a recibir balones aéreos de espaldas, para que el talentoso mediapunta pudiese filtrar los pases en ataque. Con dos delanteros como Murphy y Walters, expertos en los duelos físicos y capaces de todo en balones largos, nada pudo hacer una defensa bosnia que se vio muy superada durante todo el primer tiempo.

Irlanda vs Bosnia - Football tactics and formations

El seleccionador Martin O’Neill ha sabido componer un equipo sólido, no excelso, pero lleno de pundonor. Los irlandeses saben que tienen pocos recursos a la hora de generar peligro: que Hoolahan reciba de cara a la portería rival, que Walters gane un balón de cabeza, los desmarques de Shane Long con el rival cansado durante el segundo tiempo o las subidas de sus dos laterales, Brady y Coleman, ambos muy ofensivos. Son cualidades muy puntuales, muy concretas, que saben explotarlas cada cierto tiempo. El resto de los minutos confían en Keogh, brillante en sus últimos meses, y en la capacidad colectiva de sufrimiento para defender al rival. En este caso, Bosnia replanteó una idea distinta a la vista en la ida, con Pjanic más adelantado, con Medunjanin de creador y con Dzeko como único punta. Bazdarevic intentó enmendar sus errores del partido del viernes y poco a poco fue modificando el equipo durante el segundo tiempo, primero con Besic, luego con Djuric, para terminar metiendo a un tercer delantero, Ibisevic, en busca del gol que nunca llegó.

Después de verse en una nube tras ganar a Alemania en Dublín (1-0) y creerse que eran capaces de todo, volvieron a caer al suelo tras perder en Polonia (2-1). Pero la República de Irlanda ha sabido manejar la situación de tensión que genera una repesca y, finalmente, ha sido Jonathan Walters, sancionado para el partido de ida, el que volvió para levantar a su país a sus 32 años, hacer creer al Aviva Stadium y clasificar al país de su madre para la próxima Eurocopa.

Martin O’Neill: “Nunca soñé clasificarnos para Francia por el grupo que teníamos. Ha sido una noche muy especial que incluso ha eclipsado a la de Alemania. Son noches por las que vivimos”.

Roy Keane y Martin O'Neill, asistente y seleccionador (Foto: Focus Images Ltd)
Roy Keane y Martin O’Neill, asistente y seleccionador (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

Related posts

Deja un comentario

*