El Sevilla atacó primero

Bacca Rakitic www.sevillafc.es

El Sevilla FC ha conseguido una valiosa victoria por 2-0 ante el Valencia CF en la ida de la Semifinal de la UEFA Europa League. La escuadra de Nervión, empujada por su afición, padeció las ataduras de un Valencia cauto en la primera mitad. El partido estaba siendo igualado hasta que, en un estrecho margen de 3 minutos mediado el primer tiempo, el Sevilla obtuvo dos goles. Los locales se escaparon en el tanteador al encontrar antes que los chés un mecanismo de ataque efectivo: las transiciones. El contragolpe vertical y el balón parado, símbolos del Sevilla de Unai Emery, fueron claves para el conjunto de Nervión, que sufrió en la segunda mitad. El canterano valencianista José Gayà mostró a los hombres de Juan Antonio Pizzi que su vía de ataque era el costado izquierdo, y por él llegaron varias ocasiones que estuvieron cerca de reducir diferencias.

El Valencia bloquea la iniciativa sevillista

El Sevilla quiso tener el control del balón y llevar la iniciativa en el partido a pesar de estar dispuesto en el 4-2-3-1 del “doble mediocentro” (Stéphane MbiaDaniel Carriço). Esa composición del centro del campo imposibilita, por concepto, la construcción de jugadas de elaboración en el centro del campo, algo que el Sevilla solo ha conseguido con el lesionado Sebastián Cristóforo esta temporada. Querer tener la pelota, por tanto, se traducía en intentar sacarla en raso de campo propio por los costados, como en los últimos encuentros. El Valencia lo imposibilitó con un repliegue a media altura en 4-2-2-2, en el que Fede Cartabia y Sofiane Feghouli se quedaban cerca de la línea divisoria y tapaban cualquier línea de pase de los laterales locales: Fernando Navarro y Diogo Figueiras. En este escenario, y con la mencionada voluntad posesiva del Sevilla influyendo a los jugadores sevillistas, el equipo de Emery tuvo que optar por una salida en raso con el doble pivote.

Las características futbolísticas de Mbia y Carriço les impiden avanzar en vertical con el balón controlado, con lo que para que las jugadas del Sevilla tuvieran continuidad cuando el equipo optó por este mecanismo era indispensable que los volantes, Víctor Machín y José Antonio Reyes, abandonaran las bandas y se metieran en el carril central por detrás del mediapunta. De esta forma existirían líneas de pase verticales y que harían útil el trabajo inicial del doble mediocentro. El Valencia, sabedor de esta cuestión, bloqueó de forma efectiva al Sevilla. La primera línea de su repliegue medio (Paco AlcácerEduardo Vargas) obstaculizó bastante a Mbia y a Carriço cuando se giraban tras recibir de los centrales. Molestaba lo suficiente como para llevar hacia los costados a los mediocentros locales que, orientados hacia una de las bandas (normalmente la derecha), buscaban a Reyes y a Machín. En ese momento de la salida, el doble pivote del Valencia, compuesto por los sacrificados Dani Parejo y Seydou Keita, retrocedía de forma muy significativa. Ese retroceso permitía absorber el movimiento horizontal de Reyes y Machín, que aunque conseguían ofrecerse a los mediocentros y recibir, estaban bloqueados en su búsqueda del mediapunta Ivan Rakitić o del delantero Carlos Bacca.

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El Sevilla no era capaz, pues, de avanzar en los primeros minutos más allá del doble pivote Parejo-Keita. Quiso colgarle algún balón a Carlos Bacca desde campo propio, pero Jérémy Mathieu los neutralizaba con éxito. El cuadro de Emery estaba bloqueado por unos chés que, como consecuencia de su esfuerzo defensivo, retrocedían en exceso y no podía atacar bien. Sus herramientas eran el juego directo sobre Alcácer y Vargas (neutralizado por los 195cm de Federico Fazio y por el físico de Mbia cuando retrocedía) y los contragolpes, que como buena acción asociativa de un equipo de Pizzi, siempre acababan en unas bandas bien protegidas por Navarro y Figueiras. Parejo intentaba robar balones a los mediocentros sevillistas o a los centrados volantes cuando el balón estaba en su zona de influencia, pero no consiguió ningún beneficio y Vargas y Alcácer quedaron bastante aislados. Ninguno de los dos equipos era capaz de generar.

Emery repliega y apaga al Valencia

Ante las ataduras que el inteligente Valencia de Pizzi le estaba poniendo al Sevilla, Unai Emery optó por cambiar de plan. Su equipo cedió la iniciativa y la posesión (54% en el minuto 10, 42% en el 15 y 48% al descanso según Squawka). A diferencia del choque ante el FC Porto, en el que tomó la misma decisión pero con 1-0 en el marcador, el repliegue sevillista fue a bastante baja altura. Las líneas del Sevilla se juntaron y el equipo se compactó al tener a casi todos sus miembros en campo propio. El Valencia agradeció el espacio en campo propio y comenzó sus jugadas con tranquilidad, sin la presión que infligieron Bacca y Rakitić en los primeros compases. Como acostumbran desde la llegada de Pizzi, los chés buscaban salir por las bandas. Sus laterales, João Pereira y Juan Bernat, recibían el esférico pero no podían avanzar en exceso al toparse en la divisoria con Machín y Reyes, respectivamente. Su cierre lateral fue bastante bueno, especialmente el del canario, lo cual demuestra que el partido de Do Dragão fue un punto de inflexión en el cuidado defensivo de las bandas. Llevar el balón hacia el carril central no era una opción para el Valencia: aunque Keita y Parejo tenían espacio para recibir, no podían profundizar ante un doble mediocentro sevillista que borró del mapa a Eduardo Vargas, teóricamente llamado a ser el interconector de los atacantes de banda y los interiores.

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El Valencia no podía atacar, pero la reacción ofensiva del Sevilla era pobre, como le pasaba al propio Valencia en los compases iniciales. El juego directo estuvo bien neutralizado por Mathieu y el central adaptado Javi Fuego. Cuando el equipo de Pizzi recuperaba posiciones defensivas, cerraba bien los costados, vía elegida por el Sevilla merced a los apoyos horizontales en altura de Rakitić. El partido llegaba a un punto en el que descubrir una forma efectiva de atacar supondría un gran desequilibrio. Así ocurrió.

El Sevilla golpea primero con transiciones

El Sevilla encontró en los contragolpes un mecanismo ofensivo productivo. La transición tras robo es un mecanismo bastante emblemático del Sevilla transformado de Unai Emery, y su éxito está vinculado al gran momento de forma en el que se encuentran todos sus atacantes. Los de Nervión encontraron su particular filón en los costados. El equipo de Pizzi, algo frustrado al no poder profundizar en las bandas del replegado Sevilla, desdoblaba a sus laterales. João Pereira estuvo mucho más incisivo que Juan Bernat, y Víctor Machín encontró a su espalda (y a la de Keita) unos provechosos espacios que no desestimó. A partir de recuperaciones del canario nacieron contragolpes rápidos, verticales y precisos que acababan con ocasiones de gol. Tanto Rakitić como Bacca y Reyes aparecían en todas las carreras para ser opciones de pase. En el caso del croata, además, para dar pases verticales de los suyos, siempre precisos (haya o no rivales cerca). Parejo y Keita no llegaban a tiempo a recuperar sus posiciones porque, aparentemente de forma inconsciente, se habían adelantado con los intentos de ataque del Valencia. Carlos Bacca tuvo en una jugada así la primera gran ocasión del encuentro.

sevval94Bacca, Reyes y Víctor Machín, junto con Rakitić, desequilibraron mucho en las transiciones. Foto: www.sevillafc.es.

Cuando más efectivas eran las transiciones, el Sevilla se topó con una acción a balón parado (especialidad de Emery) y con el gol de Stéphane Mbia, en fuera de juego. El 2-0 llegaría 3 minutos después de esa acción. Una pérdida de Parejo fue aprovechada por un avispado Víctor Machín, que encontró a Carlos Bacca en vertical. El colombiano, previa pared con el canario, dejó a un lado a Fuego y a Mathieu y marcó el segundo tanto del partido y de la eliminatoria. El Sevilla encontró primero su vía de ataque y la aprovechó. Y a base de acciones a balón parado pudo, incluso, aumentar el marcador, aunque Fazio no estuvo acertado en sus remates de cabeza en varias faltas.

Gayà cambia el partido y Pizzi apuesta por su banda

Juan Antonio Pizzi tuvo que gastar su primer cambio en el descanso. Juan Bernat, con molestias físicas, le dejaba su sitio al canterano e internacional sub 19 español José Gayà. El joven lateral izquierdo revolucionó el encuentro. Su desparpajo y su atrevimiento, sumados a la reducción del esfuerzo defensivo de José Antonio Reyes, le enseñaron al Valencia que su vía de ataque pasaba por la banda izquierda. El volante utrerano no asistía defensivamente a Diogo Figueiras, y el cuadro ché generaba muchas superioridades en la banda con Gayà y Fede Cartabia, que vivieron en campo del Sevilla de forma casi permanente. Para cubrir ese sector sin Reyes, los de Emery tuvieron que hacer esfuerzos extra: Carriço tuvo que caer en exceso al costado derecho abandonando a Vargas, Figueiras necesitó ayuda adicional de un Nico Pareja que perdía la referencia de Alcácer por ello y Rakitić tuvo que sacrificarse defensivamente y aparecer en el costado como si de un volante se tratase.

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Fede Cartabia lograba meter algún centro al área para un Alcácer hasta entonces desconectado, y eso motivó a Pizzi a refrescar el ataque por ese sector cambiándolo por Pablo Piatti. La reacción de Unai Emery fue sorprendente. En una muestra de confianza hacia Daniel Carriço y Diogo Figueiras, optó por meter a Marko Marin en lugar de Reyes. Es decir, quitó a un volante desgastado para meter a un mediapunta adaptado que no tiene cultura defensiva y que sufrió hace poco ante un Porto que, como el Valencia, ataca eminentemente por las bandas. Los minutos posteriores al primer cambio de Emery fueron los mejores del Valencia. Piatti y Gayà vivían en campo contrario y Vargas se acercaba a su sector libre de vigilancia, pues Carriço le soltaba al alejarse de Mbia. El chileno tuvo varias ocasiones antes de la entrada de Jonas Gonçalves por el anulado Feghouli, la cual supuso su destierro a la banda derecha. El desatino del brasileño, de Alcácer y el de Piatti impideron reducir distancias en la eliminatoria. La entrada de Marko Marin tenía efectos positivos en los contragolpes sevillistas posteriores a estas ocasiones de gol. Su presencia, su desborde y su desequilibrio en los fuera-dentro mejoraron los ataques del equipo de Emery, cada vez más escasos pese al cambio de Bacca por Kévin Gameiro. Piatti tiró del Valencia hacia arriba en los últimos minutos, cuando parecía impotente tras no obtener fruto de sus incursiones por la banda de Gayà, pero las ocasiones generadas se quedaron en anécdotas. En gran medida por el rendimiento defensivo del sector derecho de la zaga hispalense (Carriço-Figueiras-Pareja), abandonado a su suerte por Marin.

El Sevilla obtuvo la victoria por 2-0 gracias a las transiciones, a la inspiración de su cuarteto atacante (especialmente de Víctor Machín) y al esfuerzo de su defensa, que supo contener al Valencia de Pizzi cuando encontró su mecanismo de ataque. En 7 días, los chés intentarán remontar un margen más estrecho al de la eliminatoria anterior ante el FC Basel. El Sevilla, por su parte, buscará con esta ventaja el billete a Turín para rememorar Finales de buen recuerdo como las de Eindhoven en 2006 y Glasgow en 2007. La Semifinal española de la Europa League no está cerrada, y se decidirá en Mestalla el 1 de mayo.

Foto de portada: www.sevillafc.es. Infografías: Share my Tactics.

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9 comments

Me parece muy honorable por tu parte lo que has dicho y es de agradecer que haya periodistas que no se obcequen en los fallos arbitrales.

Pero si el proximo jueves el valencia gana por ejemplo 3-0 con un gol de penalti injusto o en fuera de juego, espero que se cuente lo bien que jugo y no lo mal que lo hizo el arbitro.

Tienes mi palabra. Además, si el Valencia gana por 3-0 y uno de sus goles es ilegal (pero los otros dos no) será porque lo habrá hecho muy bien como para darle la vuelta a una Semifinal europea ante un buen rival. Y eso es lo que hay que contar por encima de todo: cómo lo plantearon el vencedor y el vencido, cómo lo ganó quien ganó, dónde creó ventajas, qué bien lo hizo este jugador o este otro, qué problemas –de juego– tuvo el rival…

El fútbol, por sí mismo y como juego, da muchísimo que contar como pararse a hablar de árbitros. O así lo entiendo yo. Gracias por la primera frase de tu respuesta.

Hola, Dani. Seguramente yo sea menos objetivo que tú, pero no coincido casi nada con tu análisis de la primera parte, aunque no dudo de tu profesionalidad, conociendo la página.

No creo que el Sevilla controlase ni entendiese mejor el partido hasta el primer gol. Creo que fue bastante maniatado por el Valencia, y que si logró la ocasión anterior y posterior al primer gol y la del segundo (las dos de Bacca) fue porque tiene algunos jugadores de gran calidad para el contrataque (Bacca, Rakitic, Vitolo), y seguramente más resolutivos que los del Valencia. Pero hasta el primer gol (ilegal, aunque no me sorprenda allí) las ocasiones del partido y el control fue del Valencia, y la partida de ajedrez la ganaba Pizzi. También creo que posterior al primer gol se vio una muy buena desactivación de Parejo por parte de Mbia y Carrizo, y que los centrales del Sevilla estuvieron muy muy sólidos (esto de Emery me deja extrañado, patidifuso, con el culo torcido vaya).

Dicho esto, remontaremos, pues Mestalla no es el Pizjuán. Saludos!

Si esto esta muy bien, pero si el primer gol en fuera de juego claro no sube al marcador, el partido es totalmente distinto.

Puede ser, sí. Nunca lo sabremos.

Pero mi misión es contar qué pasó en el partido. No puedo ponerme a hacer un ejercicio de imaginación para contar qué podría haber pasado de no haber ocurrido el gol de Mbia, que evidentemente es en fuera de juego (lo he puesto en el texto)… No se me pide que me invente una hora de partido.

Cuando ocurren este tipo de cosas, hay que contar lo que pasa. El Valencia encaja el gol ilegal, luego encaja otro legal y luego tiene ocasiones para incluso darle la vuelta al partido. Pero el Valencia las falla y el Sevilla resiste defensivamente. Vi ese partido y es el que cuento aquí. Personalmente, he intentado ser honesto al contarlo. Espero haberlo conseguido, porque es algo que siempre procuro. Es como creo que he de trabajar.

Bueno, no se puede negar que el gol de M'Bia es un fuera de juego clamoroso (hay un árbitro en la linea de fondo para algo, digo yo, sumado a los dos asistentes y el principal… 4 siguiendo el juego en primera linea, ahí es nada). Tampoco se puede negar que el Sevilla fue mejor, y que tiene un futbolista inspirado y por encima del resto: Rakitic. Es impresionante cómo tira de su equipo. Muy bien Bacca, que suma 21 goles esta temporada (yo no esperaba tantos, pensaba que rondaría los 15). No veo todo lo que me gustaría a Teófilo Gutiérrez (River), pero me atrevo a decir que el delantero del Sevilla debería estar por delante de él en la selección colombiana. Por cierto, creo que queda claro ya que Emery, tras sus habituales y característicos cambios de sistema y reubicaciones de jugadores a lo largo de la temporada, se ha decantado por el doble pivote resguardando al genial croata, y ha desistido por fin en lo de poner a Navarro como central.

Ahora… lo de siempre… ¿y la próxima temporada, qué?

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