Mbia vivió ese segundo

mestalla93b

Ese segundo. Ese instante. Ese momento en el que el mundo se detiene momentáneamente para que puedas asimilar el brusco cambio que se viene. Ese segundo en el que los decibelios caen casi a cero. Ese instante en el que el ánimo de miles cambia de golpe. Ese momento en el que quienes se dolían pasan a la felicidad y quienes disfrutaban, a la incredulidad. Ese segundo es patrimonio del fútbol. Es una de las cosas que hacen al fútbol tan especial. Muchas veces basta con solo un instante para romper en mil pezados un guion que llevó tiempo y trabajo escribir. Ese momento se vive pocas veces, quizá porque la relativa meritocracia suele darle justicia al deporte. O quizá por lo cruel que es para una parte y lo desatador que es para la otra. Pero se produjo en la noche de Mestalla. Y le tocó vivirlo en primera persona a Stéphane Mbia Etoundi. Su remate de cabeza a una prolongación desesperada de Fazio en un saque de banda en el 93, en uno de los pocos fallos del Valencia CF en la vuelta de la Semifinal de esta Europa League, hizo que todo diese un vuelco. El Sevilla FC ponía el 3-1 en el electrónico tras haber sido dominado por completo y accedía con ello a la Final de Turín, la tercera de su historia en esta competición, en la que espera el SL Benfica.

Improductivo planteamiento del Sevilla

Unai Emery no sorprendió con su idea para el encuentro. Se esperaba a un Sevilla replegado y contragolpeador, como viene siendo desde el invierno, y así lo fue. Las variaciones tácticas con respecto a los últimos partidos no afectaban al esquema, que tenía a Stéphane Mbia y a Daniel Carriço –jugó tocado– en el doble mediocentro del 4-2-3-1. Estaban relacionadas con la colocación: José Antonio Reyes volvía a la banda izquierda y Víctor Machín se ocupaba de la derecha. Los de Nervión no quisieron el balón en ningún momento. Lo cedieron a un Valencia encargado de proponer mientras se replegaban en 4-4-2 a baja altura (no tan baja como en Bilbao). Los mecanismos de ataque fueron los previstos: balón parado, transiciones tras robo y juego directo sobre los adelantados Ivan Rakitić y Carlos Bacca o sobre los volantes. No osbtante, una mezcla de deméritos propios y méritos valencianistas invalidaron el planteamiento a los 7 minutos. Ese es el tiempo que necesitaron Jérémy Mathieu y Ricardo Costa para aprender la mecánica del balón largo sevillista y neutralizarlo con su más que buena defensa aérea. El Valencia apenas perdía la pelota en campo propio por errores no forzados y el Sevilla no presionó. Además, en los primeros compases, no hubo jugadas de balón parado.

Carlos Bacca Ricardo Costa www.sevillafc.esCarlos Bacca, bloqueado por Ricardo Costa después de bajar un balón aéreo. Foto: www.sevillafc.es.

A esta nulidad ofensiva del Sevilla hay que sumarle el problema que ya experimentó en la segunda parte de la ida. El retroceso y la ayuda defensiva de José Antonio Reyes, esta vez en la izquierda, dejaron de ser frecuentes a los 5 minutos. Que Fernando Navarro fuera titular parecía una señal de que Emery lo presagiaba, pues el catalán es un lateral mucho más defensivo que el ofensivo canterano Alberto Moreno. A pesar de esta circunstancia, Navarro sufría las apariciones de João Pereira y Sofiane Feghouli, los ocupantes de la banda habitualmente fuerte del Valencia. El repliegue del Sevilla era asimétrico. El equipo visitante cojeaba en fase defensiva, no podía atacar bien y no se mostró interesado en la presión. Estaba destinado a sufrir.

La doble vía de Pizzi

Sin Paco Alcácer por sanción, Juan Antonio Pizzi decidió desplegar el esperado 4-4-2 con el que había ensayado, un esquema sin delanteros al uso por la presencia de Jonas Gonçalves y Eduardo Vargas como hombres más adelantados. El temor a que ambos atacantes, móviles, quedasen atrapados en el cuadrado que forman replegados los centrales y el doble mediocentro del Sevilla, llevó a Pizzi a no ser radical en el empleo de las bandas. De hecho, le dio un rol importante a Seydou Keita, interior adaptado que formó en el ofensivo doble pivote junto a Dani Parejo. El maliense comenzó presionando los conatos de salida en raso del Sevilla. Se centró, sobre todo, en la figura de Mbia, el futbolista “más ofensivo” del doble pivote hispalense. Esa presión y el hecho de que el camerunés sea un mediocentro impedían que el Sevilla pudiese llevar el balón a las bandas con asociaciones. Así, Mbia y Carriço quedaban fijos atrás, con funciones únicamente defensivas, formando un bloque de 6 futbolistas sin balón que se separaba en exceso de los 4 hombres más adelantados (y menos intensos en el repliegue). El espacio comprendido entre ambos bloques no era aprovechado por el Valencia para salir en raso, porque esta salida no está en su libro de estilo. Ese espacio era la referencia que tomaba Keita para colocarse como jugador más retrasado en cada ataque y para marcar la altura a la que se colocaba el doble pivote ché. En definitiva, para empujar al Sevilla a campo propio.

El repliegue a baja altura del Sevilla, sin presión, no dificultaba la salida de los locales. Y pudiendo elegir, el Valencia de Pizzi siempre eligió a Juan Bernat y a João Pereira. Lo que cambió respecto a otros encuentros es que los ofensivos laterales buscaban en el centro a la dupla Keita-Parejo para soltar el balón y seguir corriendo hacia campo contrario. Era el doble pivote el encargado de elegir cómo disociar y disolver el rocoso doble mediocentro del Sevilla. Desde dentro, y ante unos livianos Rakitić, Bacca, Carriço y Mbia, hicieron que al Valencia le funcionase todo. Había, principalmente, dos vías posibles para dañar. La primera era la búsqueda de los ofrecimientos interiores de Sofiane Feghouli y de Pablo Piatti. Unas veces ambos por delante del doble mediocentro, otras veces uno por delante y otro por detrás e, incluso, alguna que otra vez, ambos a la espalda de los pivotes. Eran capaces de mancillar el área de influencia del doble mediocentro del Sevilla con desborde, descaro y todo tipo de conexiones. Llegaban a portería o encontraban en posiciones ventajosas a laterales y a delanteros. La segunda vía, menos habitual, era la devolución a los propios laterales, ya a mucha más altura que en el momento de la recepción. La idea era que estos, muy ofensivos por naturaleza, probasen suerte en situaciones de 1 contra 1 ante los laterales del Sevilla cuando cerrase mal los costados. El repliegue de Víctor Machín fue satisfactorio, y Navarro y Coke estuvieron atentos a la mayoría de estas situaciones. Pero en alguna jugada esto no ocurrió. Sirva de ejemplo la acción del 2-0 (Keita cede a Bernat, centro al área y gol de Jonas).

Planes PizziVía 1: Pereira-Parejo-Pereira; Bernat-Keita-Bernat. Vía 2: Keita-Piatti; Parejo-Feghouli. Infografía: Share my Tactics.

Paradójicamente, solo el segundo de los goles se ajusta a estas vías de ataque. Y también paradójicamente los otros dos tantos llegan por vías que domina el Sevilla. El 1-0, en juego directo (Ricardo Costa-Vargas-Feghouli). El 3-0, en el remate de un córner en el que Mathieu queda libre de marca. La remontada parecía hecha. El Sevilla seguía anulado en ataque y las ocasiones eran todas de unos valencianistas que se veían en Turín.

La inercia final

La respuesta de Unai Emery a los acontecimientos no parecía ilusionante o prometedora. Bacca, apercibido, le dejaba el sitio a Kévin Gameiro en un cambio “hombre por hombre” que impediría meter más puntas a los que colgarles balones al final. Alberto Moreno sustituía a Fernando Navarro a falta de 20 minutos en otro cambio “hombre por hombre” que hacía algo más ofensivo el carril izquierdo. Y Marko Marin entraba por Reyes a falta de 10 minutos para renovar un ataque por bandas improductivo hasta el momento (como el resto de ataques). No obstante, la dirección de campo empezó a apreciarse con la inercia que mostró el Sevilla y que le llevó hacia campo contrario.

Alberto Moreno empezó a darle al Sevilla salida lateral en raso, y el equipo volvió a preocuparse por la continuidad lateral de forma no muy premeditada. Víctor Machín, que desde el último cambio jugó en banda izquierda, daba cierta continuidad a las jugadas aprovechándose de la ofensividad de João Pereira. Marko Marin no ocupó la banda sino que centró su posición en busca de recepciones cerca de Rakitić. Y gracias al alemán, al croata y al canario, Kévin Gameiro merodeaba el arco de un muy buen Diego Alves. El ariete perdió una ocasión, y Alberto Moreno buscó portería en una acción parecida. Sin estar volcado al 100%, el Sevilla estaba en campo contrario. Por lo que pudiera pasar. Las sustituciones de Pizzi fueron encaminadas a contener las nuevas vías de ataque del Sevilla. Javi Fuego entró por Parejo para disminuir lo ofensivo del doble pivote y atrapar a Marin y a Rakitić. Antonio Barragán entró por Jonas para cerrar algo mejor el costado de Alberto Moreno (enviando a Feghouli a la delantera). Con esas medidas de control y cautela, parecía que el 3-0 no corría peligro y que el buen trabajo hecho hasta el momento iba a dar un premio merecido.

Pero, al final, llegó ese segundo.

Foto de portada: www.sevillafc.es.

Related posts

11 comments

Quiero destacar una cosa que normalmente se da por hecho como normal, como si realmente fuera normal, y es la cuestion de perder tiempo en un partido:

El valencia ha jugado a muerte hasta ponerse 3-0, y a partir de ese momento se han puesto a perder el tiempo de una manera tan sucia y descarada que ha dado verguenza ajena.

Los recojepelotas metiendo balones de mas en el campo, a los jugadores subiendosele los gemelos constantemente, cayendose al suelo, protestando.. (se que lo hacen todos los equipos, y de hecho soy completamente imparcial en este partido) Bueno, pues el arbitro añade 5 minutos para recuperar el tiempo perdido, y cuando van 4 minutos gol del sevilla.

Y ahora que? ha tenido el valencia para remontar entre 10 y 12 segundos! Con esto quiero decir… que justicia poetica! tanto perder tiempo para que?? Perder tiempo es una tonteria, porque igual que vas ganando puedes ir perdiendo, y entonces todo lo que has perdido se te vuelve en contra y hoy ha quedado bastante patente, vas intentando adelantar el final porque vas ganando y resulta que cuando lo vas a alcanzar tu rival marca, y ahora que? todo el tiempo precioso que perdiste ya no lo tienes para revertir la situacion.

Francamente es poco etico perder tiempo, y ademas, como bien ha quedado demostrado hoy, creo que es poco inteligente. Te puede salir bien igual que te puede salir mal perfectamente.

Anoche, Phoenix, estuve reflexionando sobre esto y estoy totalmente de acuerdo con tu argumento, la primera ley del Karma en toda regla.
Muy interesante artículo, una lectura táctica del mismo muy acorde a lo que sucedió. Gracias, David!

Al final el gol ilegal de Mbia y la cacicada de la uefa contra Alcacer provoca que un equipo que no hizo nada en 150 minutos de eliminatoria este en la final. Muy orgulloso de mi equipo que dio todo, pero que al final se quedo en nada por el robo que paso en Sevilla. Emery un entrenador mediocre y un 0 como persona.

No creo que tengas razón en casi nada de lo que has dicho, ya que en Sevilla no metisteis un gol a pesar de las ocasiones generadas, a pesar del enorme partido de hoy, y de supuestamente merecer pasar, no me parece un robo. Entiendo también tu frustración por quedar fuera de Turín de la manera quizá más dolorosa, pero no por ser un robo.
Por cierto, con Emery quedabais terceros siempre, por detrás de RM y FCB, pero no os valió nunca, y así ahora vais cuesta abajo…Saludos

Hola Pablo. Lamento tanto decir que no coincido con tu visión de la eliminatoria como destacar tu falta de objetividad, pues el Sevilla solo fue superior al Valencia en los 20 minutos posteriores al primer gol. Es verdad también que es un equipo con gran calidad arriba. Ahora bien, aún así el Valencia se lo comió en la segunda parte en el Pizjuán y en los 20 minutos previos al primer gol. En el Mestalla, simplemente, el Valencia no tuvo rival, y destrozó al Sevilla tanto por banda como por dentro. Lo destrozó.
Entendiendo que esto no lo veas igual porque es hasta cierto punto subjetivo (y yo soy valencianista), pero la verdad es que en ello coinciden la mayoría de análisis periodísticos. Pero lo que no entiendo es que niegues el robo, dado que la eliminatoria se ha resuelto por el doble valor que da el empate a goles, y hay que tener en cuenta que el primer gol del Sevilla es es fuera de juego DE TRES METROS (lo que no sorprende a nadie aquí, en el Pizjuán el Sevilla no sabe ganarnos de otro modo). Negar esto es querer negar la evidencia, amigo.

Dicho esto, recojo tu comentario sobre Emery en el Valencia. A Emery se le respetó el contrato y se le dio dio la insignia de oro y brillantes del VlcCF por su papel en liga, quedando tercero en tres ocasiones consecutivas (sin este Atleti y sin este Athletic). Aunque no parezca por la pobre demostración de respeto de Emery, se le dedicó un espacio para ovacionarlo en el trofeo naranja con todas el estadio lleno. Todo esto a pesar de el amplio número de cagadas que ofreció en el Valencia en las eliminatorias de Champions, UEFA y Copa del Rey. Muy amplio ese número.
Finalizo deseándole suerte a tu equipo, si es el Sevilla, en la final. No dudo de que si no te he convencido yo con mi opinión sobre Emery, se hará cargo él de hacerlo, pues a pesar de su suerte ayer lo que os espera es un equipo sin personalidad y tan fácilmente remontable como el Sevilla ayer.

Esta es la valoración del partido y de Emery de un periodista reconocidamente Sevillista de Marca. La adjunto para terminar mi argumentación:
“Pésimo partido del Sevilla, gran partido del Valencia y enooooooorme golpe de fortuna (buscado, que todo hay que decirlo) que le salva el culo a Emery, que en cuatro días había tirado a la basura la temporada.”

¿Que no hizo nada en 180 minutos? Meteros 3 goles, fallar varios más en la ida.

En cuanto a lo que dices de robo, os caracterizáis por ser una aafición llorona. Te recuerdo que en la ida hubo penalty claro a favor del Sevilla no pitado.

Sin más, decirte que el martes me voy para Turín a disfrutar de la Final mientras tú te dedicarás a animar al Benfica desde el sofá de tu casa cual buen perdedor.

Saludos

Me parece un gran análisis de David, muchas gracias por la disección táctica del partido xD. Comentar también que en artículo de David, en el apartado ofensivo me parece que no se menciona NADA que funcionase por parte del Sevilla. Añadiendo a eso que en el Pizjuán el Sevilla FC no fue superior al VlcCF, me parece claro lo injusto del resultado. Yo digo que este Sevilla no ha sido digno merecedor de la final, puede que en la final demuestre serlo.

No entiendo eso de que el Sevilla no es justo merecedor, ahora me entero de que en fútbol gana siempre el que mas oportunidades por partido tiene y no es el que cuela mas la pelotita…señores mirad el marcador y ha ganado el que mas goles ha marcado respecto al equipo contrario, o sea q dejad de decir que no se lo merece, porque gana el que mas goles mete y ese hoy ha sido el SEVILLA F.C.

Angel, goles han metido los mismos y te recuerdo que uno de los del sevilla es claramente ilegal. Además, una de las cosas que tiene el futbol es que no siempre gana el que se lo merece. Dicho esto disfrutad del momento que ya veeremos cuantos defendeis a emery el dia que deje el sevilla.

Deja un comentario

*