Bilbao llora el adiós del Athletic

San Mamés - Iñaki Murua

En la noche más italiana que ha vivido el fútbol en los últimos años, Valverde jugó a ser italiano. Y se equivocó. Salió el Athletic con el 3-5-2 que tan a menudo vemos en la Serie A, y con el que también salió su rival, y se encontró con que sus propios jugadores estaban desorientados respecto a su lugar en el campo. Ayer en la rueda de prensa, el Txingurri pronosticó que ambos equipos jugarían siguiendo su estilo habitual. Pero solo uno lo hizo.

Lágrimas de San Mamés

Lloraba el cielo de Bilbao, seguramente emocionado por el mosaico de la afición, y el himno cantado a capella. En la España de hoy, ver un estadio lleno es tan emocionante, como, por ejemplo, que un amigo encuentre trabajo. Somos gente sencilla.

Las pocas lágrimas que quedaban en la reserva tras el pitido inicial, se fugaron al ver el error de Gurpegi que provocó el 0-1. El central navarro se lió al recibir un balón en su propia área, despejó mal, o no despejó, se la robó el rival, se fue al suelo e hizo penalty.

Lo lanzó Quagliarella. Fuerte, ajustado al palo. Casi la para Herrerín. Pero no. 0-1, y el partido se ponía cuesta arriba. La siguiente media hora fue de sufrimiento para el Athletic. Sufrimiento emocional, y físico, porque Laporte sangraba tras un golpe y Gurpegi se lesionó, y tuvo que se sustituido.

Valverde aprovechó la lesión del capitán para rectificar, disimuladamente o no, y de paso sacar a Iñaki Williams, que rápidamente alegró el partido. Un par de minutos después del cambio llegó el empate. Beñat lanzó un gran pase lejano a Iraola, que apareció por sorpresa en el área, y el lateral, que siempre tuvo la pausa de un mediapunta argentino, definió con una preciosa vaselina que levantó del asiento a todo el estadio.

Si alguno no se sentó, y aprovechó para ir al baño antes de que llegara el descanso y se formase cola, se perdió el 1-2 del Torino. No llevaba ni un minuto de alegría el Athletic cuando Darmian encontró un pasillo entre De Marcos y Laporte y centró a Maxi López, que remató sin que Herrerín pudiera hacer nada. Llegó el descanso, y San Mamés seguía llorando.

Una moneda al aire

En la segunda parte el Athletic no tuvo más remedio que arriesgar, y bien que lo disfrutó el espectador, que vio muchas ocasiones en ambas porterías. La primera de Maxi López, que quiso repetir el doblete de la ida con un rechace que encontró ante Herrerín, pero el arquero sacó una pierna que mantenía vivo al equipo vasco.

El siguiente asalto fue en la otra meta, esta vez Iñaki Williams. El vasco remató de cabeza con mucha habilidad un centro desde la banda y el balón se encontró con el palo. El gol podía llegar en cualquier momento, en cualquier portería, y fue el Athletic, guiado por Iker Muniain, el que golpeó primero. El navarro se situó dónde mejor rinde, de Isco, de Iniesta, condujo el balón, atrajo rivales y encontró un hueco invisible para asistir a De Marcos, que anotó el empate. Volvía la ilusión.

Una ilusión de siete minutos, derribada por un centro de El Kaddouri, que aprovechó muy bien Darmian en el segundo palo para sentenciar la eliminatoria.

A partir de ahí, el Athletic, que hasta entonces se había impulsado por las emociones más que por las ideas, perdió su lugar en un partido que nunca fue capaz de controlar.

Ernesto Valverde: “Después de haber empatado a uno no hemos sabido parar el partido. En el segundo gol nos ha faltado consistencia.”

El Torino, que ganó la batalla de la Historia que su entrenador había planteado, estará en el sorteo de mañana.

Giampiero Ventura: “El equipo ha jugado con mucha ambición, entramos en la historia, somos el primer equipo italiano que gana en San Mamés.”

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4 comments

Joer no quiero decir que no hemos pasado por el arbitro pero menuda crónica…. Laporte sangraba por un golpe que le dió Maxi Lopez, el mismo que lesionó a Gurpegi . Debería no haber acabado el partido

No hemos pasado por Valverde. No sabemos jugar con tres centrales y si además le añadimos cambios incomprensibles mal vamos.

No se puede jugar por primera vez en la temporada con un esquema en un partido decisivo. Contra un equipo que utiliza eses sistema menos, hoy se ha visto claramente quien sabe atacar con carrileros y quien no.

Grande Toro. Gran prueba de carácter, tenías todo en contra pero mostraste orgullo y te llevaste la serie contra todo prónostico (tal vez gracias a ti el periodismo se replantee su constante bastardeo al fútbol italiano). Empezaste el año con más dudas que certezas pero te has acomodado. ¿Quién hubiese pensado que Maxi Lopez te iba a hacer tanto bien? Felicitaciones Grana!!

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