Cavaleiro en la noche de Tévez

Ivan Cavaleiro Benfica Catherine Kõrtsmik

Marcó casi en la primera jugada de ataque y anotó el gol de la victoria en el tramo final, con poco tiempo para que el rival reaccionara y cuando peor pintaba el encuentro. La victoria en Da Luz (2-1) frente a la Juventus es un magnífico resultado para el Benfica, que sueña con su segunda final consecutiva en la Europa League, algo que nadie logra desde el Sevilla 2006-07. El equipo de Jorge Jesús combinó magníficos minutos en la primera mitad con sufrimiento en la segunda en una muestra de madurez ante una Juventus que este 2014 sólo ha perdido tres choques.

Garay benfica focus

Garay abrió el marcador a los tres minutos de juego. Foto: Focus Images Ltd

Los locales dominaron en la primera mitad. Ayudó el tempranero gol de Garay a la salida de un córner (horrible Bonucci en la marca), que reforzó la confianza de los encarnados. Enzo Pérez y Rodrigo vigilaban a Pirlo, que no se sentía demasiado cómodo, y a la Juventus le costaba sacar el balón jugado. Cuando el Benfica manejaba el balón, André Gomes se metía entre Garay y Luisao, Sulejmani centraba algo su posición y Siqueira recorría toda la banda izquierda hasta posiciones muy avanzadas. De este modo, el Benfica dominó la posesión y, sobre todo, a la Juventus, a quien le costó entrar en calor. La intensidad encarnada era mayor y los de Jorge Jesus llegaban antes a todos los balones divididos, algo que se vio reflejado en la notable actuación de Sulejmani en la primera mitad. Además, cada vez que Markovic recibía con espacio para conducir sembraba pánico en la zaga bianconera. Su primera mitad fue formidable, pues siempre tomó las decisiones adecuadas.

Inicio Benfica-Juve

El Benfica fue a buscar a la Juve muy arriba en los primeros compases de la eliminatoria.

No obstante, el partido poco a poco se fue abriendo. Apareció Tévez, que fue enchufando a sus compañeros. El argentino exhibió su orgullo y matizó el dominio del Benfica ya al final del primer tiempo. Primero encontró un aliado en Pogba, que sin estar demasiado acertado ayudó a que el conjunto de Conte se aproximara al área de Artur. Y en la segunda mitad marcó un golazo. Pero lo de los primeros 45 minutos ya fue memorable. El Apache recibía en situaciones límite, aguantaba el balón y lo soltaba para un compañero. Regateaba, trazaba desmarques profundos a la espalda de una línea defensiva muy avanzada que parecía vulnerable… Creyó y empujó a su equipo.

Y la Juventus reaccionó en la segunda mitad. No sabemos si Tévez o Conte gritaron mucho en el vestuario, pero la Juve mostró otra cara tras el descanso. Asumió la iniciativa, se hizo con el control del choque y fue a buscar el tanto a domicilio que le acercara a su final. Al cuarto de hora de la reanudación, Jorge Jesús interpretó que la Juve le empezaría a exigir a nivel defensivo y optó por dar entrada a André Almeida poco después de que Artur le negara el empate a Paul Pogba, que remató de cabeza después de un buen centro de Marchisio. El “34” local, que sustituyó a Sulejmani, se ubicó junto a Enzo Pérez en el centro del campo y desplazó a André Gomes a la banda izquierda.

Benfica con A.Almeida

Así quedó el Benfica tras el minuto 62, con la entrada de Almeida y Lima.

Pero siguió apareciendo Tévez y compareció Marchisio, que inició la jugada del gol con un magnífico pase para la incorporación de Asamoah por la banda izquierda. El ghanés puso el balón en la frontal del área y Tévez lo controló. Parecía que el primer toque no era suficientemente bueno, que la pelota se le escapaba, pero con un sensacional gesto técnico el Apache dejó sentado a Pereira y Luisao para después batir por bajo a Artur. Minutos antes el lateral uruguayo había evitado el gol de Marchisio con una acción de mérito en el área pequeña. Pero la insistencia de la Juventus terminó dando sus frutos.

Cavaleiro, inesperado revulsivo

Cuando la eliminatoria se complicaba, entró Ivan Cavaleiro para sustituir a André Gomes, irregular pero bastante acertado pese a alguna acción de excesivo riesgo para su equipo. Y sin tocar el balón, el recién entrado resultó decisivo. El joven de 20 años dejó pasar un pase de Enzo Pérez, arrastró a Chiellini y permitió que Lima entrara completamente solo para rematar en la frontal del área. El delantero brasileño disparó de primeras y perforó la portería de Buffon con un violento remate. En la jugada posterior, Markovic se quedó cerca del 3-1, en una acción también iniciada con un movimiento de Cavaleiro que arrastró a varios miembros de la zaga visitante. Descarado y fresco, reactivó el juego ofensivo de su equipo. Su acción puede valer el pase a la final. Aunque antes deberán defender el 2-1 en Turín.

Foto de portada: Catherine Kõrtsmik

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