Aspas y Sisto lideran la reacción del Celta ante un Genk descarado

Eduardo Berizzo quiere que su equipo sea fiel a su estilo. Foto: Richard Calver/Focus Images Ltd.

Cuando parecía que el Genk podía anestesiar el ambiente de un día histórico en Balaídos, aparecieron Iago Aspas y Pione Sisto para echarse al Celta a las espaldas y acercar al conjunto gallego a las semifinales de la Europa League. Tras el gol tempranero de Boëtius, que apareció para cabecear en la frontal del área pequeña y abrir la lata, el Celta reaccionó con la fiereza de un aspirante al título, desplegando un fútbol brillante, rápido y preciso en la asociación, que descosió la defensa del Genk y le valió para afianzar una ventaja corta pero suficiente para que el empate le otorgue la clasificación a la siguiente ronda.

Celta 3 (Sisto 15′, Aspas 17′, Guidetti 38′)
Genk 2 (Boëtius 10′, Buffel 67′)

RC Celta vs Genk - Football tactics and formations

El alocado arranque de partido benefició al Genk, que tuvo mucho más espacio para correr del que se esperaba. El Celta quiso atacar desde el primer momento, pero lo hizo con prisas y desprotegió su espalda. Los ataques del combinado gallego fueron directos, pero el Genk logró que la pelota regresara en dirección al área de Sergio Álvarez a una velocidad incluso superior. Los belgas se desplegaron de manera vertical y aprovecharon los espacios para anotar el 0-1. El descaro belga enmudeció el campo gallego. En este contexto, brilló con particular fuerza Leonardo Trossard, que desbordó en varias ocasiones a Hugo Mallo. Quedó para la foto la jugada del primer tanto, pero no fue la única en la que el extremo belga se deshizo del capitán celeste y generó una oportunidad manifiesta de gol.

Sin embargo, el Celta despertó y se agarró con fuerza a la eliminatoria gracias a la exhibición de Pione Sisto. La aparición del extremo danés fue el punto de inflexión que rompió el partido, pues el ex del Midtjylland abusó de Castagne. Le encaró una y otra vez y lo regateó a placer, desequilibrando por completo el sistema defensivo del Genk, sin ayudas específicas para acompañar al punto más débil de su zaga en la noche del jueves. A partir del regate de Sisto el Celta resquebrajó al equipo belga y llegó el torrente de ocasiones de gol. El danés igualó la contienda tras culminar una fantástica jugada colectiva y poco después Iago Aspas se aprovechó de un despeje defectuoso de Colley para fusilar a Ryan y levantar el encuentro.

John Guidetti of Celta Vigo celebrates his goal during the La Liga match at Mestalla, Valencia Picture by Maria Jose Segovia/Focus Images Ltd +34 660052291 20/03/2016
John Guidetti anotó el 3-1. Foto: Focus Images Ltd.

Lo más difícil ya estaba hecho, pero el Celta no se conformó con el 2-1 y quiso más. Los de Berizzo buscaron el tercer gol y avasallaron al Genk con un flujo constante de ocasiones, un maremoto de fútbol a partir de sus superioridades por el carril central. Jonny se sumó a la fiesta con permanentes cabalgadas ofensivas y su adversario no encontró la manera de frenar a los gallegos. Sobre todo por la banda izquierda, la más dañina. Como consecuencia, antes del descanso, llegó el 3-1 de Guidetti, en un contragolpe que culminó el delantero sueco con un bonito disparo.

Asimismo, el Celta frenó el juego interior del Genk con una presión adelantada y agresiva que anuló a Pozuelo, el principal generador de fútbol del combinado belga. En un rol más oscuro pero igualmente brillante, Nemanja Radoja neutralizó la presencia entre líneas del futbolista andaluz, mientras el Tucu Hernández incomodó por completo a Malinovskiy, mucho menos fino que de costumbre. Las mejores fases de juego del conjunto celeste se sostuvieron gracias a la capacidad de robo de su medular.

Nemanja Radoja of Celta Vigo during the La Liga match at Estadio El Madrigal, Villarreal Picture by Maria Jose Segovia/Focus Images Ltd +34 660052291 16/10/2016
Nemanja Radoja neutralizó a Pozuelo. Foto: Focus Images Ltd.

En la segunda mitad el Celta rebajó las revoluciones del encuentro. Frenó el ritmo mediante posesiones de balón más largas, sensiblemente más horizontales, para evitar que el Genk se plantara en el área de Sergio Álvarez con la misma facilidad que en los primeros compases. Quiso esconder el balón y lo logró durante muchos minutos, pero no fue suficiente para empequeñecer a los belgas. Con el ingreso de Buffel por Boëtius, el Genk ganó en consistencia defensiva en el lado de Sisto-Jonny, en un movimiento que vino acompañado por una presión más agresiva y elevada. Poco a poco el Genk logró inquietar al Celta y recortó la diferencia en otra jugada nacida en las botas de Trossard, que puso un centro tenso y envenenado desde la izquierda que remató Buffel por partida doble tras una primera intervención de Sergio.

El Genk dio por bueno el 3-2, que convierte la clasificación en una opción posible y verosímil con una victoria corta ante su propia afición, y cerró líneas en torno a Mathew Ryan. Mejoró la circulación del Celta con las piernas frescas de Jozabed en tres cuartos, mientras Iago Aspas se empeñó en poner a prueba al portero australiano del Genk, que sacó un par de disparos peligrosos en la recta final. El de Moaña se ofreció constantemente, descargó de espaldas y se asoció para generar ocasiones de gol. Apretó el Celta, pero se topó con un Genk mucho más ordenado y sólido que en la primera parte, que renunció al contragolpe en pos de asegurar un marcador que ya consideraba óptimo dada la superioridad de los gallegos en sus mejores fases del partido. Cumplió el Genk con su mínimo de dos goles anotados a domicilio a lo largo de la competición, pero para que sus cálculos surtan el efecto deseado ahora debe emular los buenos resultados cosechados en casa ante Sassuolo, Athletic Club, Rapid Viena y Astra Giurgiu. Todos cayeron en Bélgica. Otra cosa es que el Celta, capaz de ganar en Ucrania y Rusia, esté por la labor.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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