El Celta encalla en las rocas de Mourinho

Manchester United manager Jose Mourinho before at the stadium before the Premier League match at Turf Moor, Burnley
Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420
23/04/2017

El Manchester United venció por la mínima en Balaídos (0-1) rebuscando en el cajón de las virtudes menos apreciadas por los paladares más exquisitos: solidez, solidaridad, disputa, garra, contacto, fuerza, equilibrio y una buena dosis de músculo no exenta de algún chispazo espontáneo de brillantez. La receta inglesa resultó la propia de un equipo imperfecto pero consciente en todo momento de sus evidentes carencias y sobre todo de los puntos fuertes de un rival, el Celta de Vigo, espoleado por una ciudad volcada en una cita histórica para la entidad. Los hombres de Berizzo quisieron imponer el estilo que los ha hecho reconocibles a lo largo y ancho de Europa, manteniendo el rumbo marcado desde que el argentino se hizo cargo del banquillo celeste. La pelota debe transitar por el piso y la concentración extrema a la hora de fijar la marca individual no es negociable para este cuerpo técnico. Ocurre que esta vez la nave viguesa no encontró el rumbo y terminó encallando en las rocas de José Mourinho, un auténtico experto en oscurecer lo más luminoso. El derroche de Ander Herrera como mediocentro, el impactante despliegue de Pogba a su costado y el poderío de Fellaini en el juego aéreo pesaron más que el astuto culebreo de Aspas, el descaro de Pione Sisto y la constancia de Wass. Y Rashford decidió.

Al Celta se le negó la posibilidad de recuperar el esférico en las proximidades de la portería defendida por los red devils, pues las directrices de los visitantes exigían cumplir al dedillo con el guión prefijado: tanto Romero como la pareja de centrales compuesta por Bailly y Blind tenían grabado a fuego el mandato de patear balones directos sobre la cabeza de Fellaini o, de no verlo claro, golpear profundo y al espacio para medir a Rashford con Roncaglia y Cabral, dos zagueros tan expeditivos como vulnerables corriendo contra su propia portería. El Manchester United no quiso arriesgar ni un ápice, limitó al máximo las posibles pérdidas en zonas comprometidas y obligó al equipo gallego a construir desde cero, cercenando cualquier posibilidad de coger mal parada a su defensa. Sin un hilo conductor protagonista en la medular, el Celta vivió de lo poco que produjeron sus hombres de banda, bien sujetos por Valencia y Darmian. Aunque Sisto no recula ni un paso en este tipo de escenarios y Aspas se gusta compitiendo contra los mejores, ninguno terminó de desequilibrar la balanza. Tan cómodo comenzó a sentirse el principal favorito para alzarse con el título en Solna que incluso se animó a descolgar a sus interiores. En un par de contragolpes vertiginosos, Sergio Álvarez se vio obligado a lucirse para desbaratar los disparos de Rashford, Mkhitaryan y Lingard. Mourinho estaba ganando la partida.

Celta 0
Manchester United 1 (Rashford 67′)

Celta vs Manchester United - Football tactics and formations

Berizzo exprimió a sus hombres durante el descanso y el Celta subió un punto más la intensidad sin la pelota a la vuelta de los vestuarios, gestionando mejor la sangría en forma de balones divididos perdidos en los primeros cuarenta y cinco minutos. Hugo Mallo y Jonny mejoraron sus prestaciones en los costados y el Manchester United empezó a percibir síntomas de que quizá su momento en el partido ya había quedado atrás. Sin embargo, los de Mourinho se sacaron de encima y de la mejor manera posible esas nada halagüeñas sensaciones con un tanto que dentro de siete días puede valer su peso en oro. El jovencísimo Rashford forzó un libre directo en la frontal y no se lo pensó dos veces, le pegó a la pelota con el alma en una zona indicada para el disparo de un zurdo como Blind. Sergio, más pendiente del posible lanzamiento por encima de la barrera que de proteger su palo, acabó claudicando al corregir su posición con dos pequeños pasos que abrieron una vía de agua de medio metro sobre su brazo derecho. El esférico despegó del suelo con la combinación perfecta de efecto y violencia y no se detuvo hasta encontrar acomodo en el fondo la red. Un misil bien dirigido por el canterano de 19 años del United, un delantero insolentemente joven para la responsabilidad que debe asumir con la lesión de Ibrahimovic en el corto plazo. El club inglés tiene una fe ciega a todos los niveles en las posibilidades del ‘9’ y a él no parece influirle demasiado puesto que despliega su fútbol con la alegría de quien salta al verde a disfrutar con sus amigos.

Espoleado por la presencia de Jozabed en el césped y ya con Aspas moviéndose con cierta libertad por el carril central, el Celta trató de derribar la gran muralla mancuniana, pero no pudo perforar el muro. Pese a quedarse a las puertas de la igualada, pocos podrán dudar de la capacidad del representante español para pisar el césped de Old Trafford con la lección bien aprendida. O lo que es lo mismo: mal haría el Manchester United fiándose de un equipo capaz de mandar a la lona al rival más exigente.

Marcus Rashford of Manchester United arrives prior to the Premier League match at the Riverside Stadium, Middlesbrough Picture by Christopher Booth/Focus Images Ltd 07711958291 19/03/2017
Marcus Rashford, delantero del Manchester United (Foto: Christopher Booth/Focus Images Ltd).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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