El campeón se resiste a ceder su trono

Kevin Gameiro of Sevilla scores the winning penalty to win the shootout for Sevilla during the UEFA Europa League match at Juventus Stadium, Turin
Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959
14/05/2014

El Sevilla ya está en semifinales de la Europa League. El trofeo que el conjunto hispalense ha tiranizado durante los últimos años ya siente el aliento en su plata de la institución que más veces lo ha levantado al cielo en toda su historia. El vigente campeón tuvo que pelear hasta el último suspiro para poder derrotar a un extraordinario Athletic que vendió cara su piel de león, pero abandonó el Pizjuán con la sensación del que se cree invulnerable, de que se mueve tan bien en estos escenarios que puede asumir sin intimidarse todos los retos que le prepare esta competición. Con el Borussia de Dortmund de Tuchel fuera del camino, el rival que por nivel y características de juego más amenaza su hegemonía, el que quiera privar a la escuadra de Unai Emery de su idilio con la Europa League tendrá que ser un conjunto que le barra del campo. Porque si el duelo se decide por capacidad competitiva, mentalidad y épica, lo normal es que venzan los que visten de blanquirrojo. Como llevan haciendo tres años.

En el Sánchez Pizjuán pudo verse un discurso que todos anticipábamos en la previa. Un Athletic volcado asediando el área del Sevilla a base de juego directo y, enfrente, un conjunto nervionense replegado férreamente y tratando de castigar a la contra la necesidad de gol vasca. Emery alineó un once plagado de centímetros preparado para defenderse del bombardeo que preparaba su rival, con Iborra, Vitolo y Kevin Gameiro arriba dispuestos para aprovechar vertiginosamente los espacios en transición. Ocurre que ambas partes tuvieron deficiencias: tanto su fase defensiva como su capacidad de contraataque. Y el Athletic las aprovechó.

Unai Emery, head coach of Sevilla during the UEFA Champions League match at Ramon Sanchez Pizjuan Stadium, Seville Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678 08/12/2015Emery sufrió muchísimo desde el banquillo. Foto: Focus Images Ltd

Fue un verdadero espectáculo ver a Kolo, Krychowiak, Rami y Nzonzi amparando su área del vendaval de centros que imponía el Athletic. Comandados por un imperial Beñat, el conjunto de Ernesto Valverde llevaba el balón a los costados (especialmente a la banda derecha de De Marcos y Susaeta) y desde ahí trataba de explotar la fortaleza que supone contar con Aduriz y Raúl García en el área pequeña. Una y otra vez visitaba la posibilidad de que los internacionales españoles cazaran alguna, pero la zaga sevillista, preparada para la guerra, parecía inexpugnable. Sin embargo, quien hoy no lo estuvo, fue David Soria. El guardameta madrileño había maravillado en la ida resolviendo con matrícula de honor la difícil papeleta aérea que impuso el conjunto vasco, pero en el Pizjuán se convirtió en la fisura por la cual el Athletic metió mano al Sevilla. Cometió un error atajando un disparo sencillo de Aduriz y midió mal una salida ante Raúl García, lo que generó las dos situaciones por las que el conjunto de Ernesto Valverde llegó al gol.

En el plano ofensivo, cada vez que atacaba el Sevilla transmitía un peligro extraordinario, pero el problema es que lo hacía con muy poca continuidad. Cuando los punzantes atacantes del club hinspalense podían correr, la sensación era que se venía una ocasión manifiesta; no sólo encontró el 1-1 por esa vía, es que Herrerín hubo de intervenir en repetidas ocasiones para mantener a su equipo con vida. Un Kevin Gameiro que, con sinceridad, ahora mismo parece un versión rubia del Kun Agüero explotaba los metros con vértigo y los explosivos Iborra y Vitolo le acompañaban, pero era una situación que tardaba demasiados minutos en suceder. El Athletic presionaba la pérdida con la agresividad e intensidad que le caracteriza y los rígidos mediocentros sevillistas no disponían de la técnica para superarla, razón por la cual el encuentro era una sucesión de ataques bilbaínos con breves incisos de vértigo local. En ese sentido, el conjunto de Unai Emery echó en falta a Ever Banega, un futbolista que con su impoluta técnica es capaz de darle al Sevilla una salida de balón mucho más clara.

Marcó Aduriz el tanto que abría la lata, el Athletic olió sangre a falta de media hora para el final y tuvo que empezar a volcarse asumiendo mayores riesgos. Gameiro lo castigó en cuanto dispuso de turno de réplica, pero el empate no cambiaba demasiado las cosas: el conjunto vasco seguía necesitando un gol para poder palpitar, por lo que se fue a con todo a por él. Fruto de aquello, el Sevilla empezó a poder contraatacar con mayor continuidad. Ya no había tantos jugadores por detrás del balón, estaban buscando un remate en el área de Soria, de forma que el delantero francés encontraba metros libres para correr. Y precisamente cuanto más estaba amenazando el Sevilla, cosas del fútbol, llegó el tanto de García. La reacción inicial del Sevilla fue de autoridad, cambió de discurso y asumió la iniciativa, pero en cuanto se observó en la prórroga sabedor de que un gol del Athletic prácticamente le sacaba de la eliminatoria, fue mucho más conservador. Durante el tiempo extra sería el Athletic quien llevara el peso del juego, pero el bloque nervionense supo defenderse y salió intacto de la misma. Beñat, uno de los hombres de la eliminatoria sin lugar a dudas, fue el único de la tanda en fallar su penal para gloria de un David Soria que había cometido dos errores trascendentales, pero que acababa la noche vestido de héroe. Gameiro, medio lesionado, puso en la escuadra el tanto decisivo (como en Turín) y el Pizjuán ardió de júbilo en una nueva cita de gloria europea para los sevillistas. Ya van unas cuantas en los últimos años.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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6 comments

Sevilla, Villareal, Shakthar y Liverpool.
Real Madrid, Bayern, Man.City y Atleti.
Qué semis más bonitas en Europa.
Estaría muy bien que las bolitas del sorteo abrieran la opción de tener doble final entre clubes españoles. Un Sevilla-Villareal y un Real Madrid-Atleti. Si no, pues habrá que conformarse con tener un finalista en cada competición.

No le tengo mucha estima al Sevilla pero es increíble que un equipo como el Sevilla domine en los últimos 11-12 años está competición, que precisamente se destaca por la diversidad de su palmarés y las variaciones entre los participantes cada año

Gameiro merece ir con la selección francesa. Griezmann es fijo, Giroud es su primer recambio y su complemento en caso de jugar con dos puntas, y entre el sevillista y Gignac, me quedo con el primero porque sabe cumplir como revulsivo y es más completo.
Por otro lado, Aréola ha hecho méritos no sólo para ser convocado, sino incluso para ir como segundo meta tras Lloris.
Por cierto, no sé si Ribéry llegó a dejar la selección… si no lo hizo, está recuperado, llega más fresco que nadie y tiene galones y calidad. A mí me gustaría que se despidiera a lo grande, jugando la Eurocopa en casa.

El Athletic mereció mucho mas que el Sevilla, pero por desgracia el Sevilla tiene un idilio con esta competición que ya quisieran muchos equipos tener. Aun sin merecerlo sigue pasando rondas, y quién sabe si no volverá a levantar el trofeo de esta competición europea que nada tiene que envidiar a la Champions League. Europa ya no le debe una al Athletic, le debe dos, y de eso estamos todos convencidos .Lo de este club es tremendo por cantera, por formación, por juego, por garra y fe y por su afición. La suerte que tiene el Sevilla en esta competición debería tenerla el Athletic.

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