Diakhaby donde Umtiti

Diakhaby apunta a titular. Foto: MarcadorInt (Todos los derechos reservados).

Sus 189 centímetros de altura parecen encerrar un defensa torpe y rígido en los movimientos. La primera impresión siempre es confusa, como si respondiera al perfil de un zaguero patoso, con dificultades para girarse y coordinar sus movimientos, con demasiado cuerpo como para desplazarse con agilidad. Sin embargo, Mouctar Diakhaby engaña. No es lo que parece a primera vista, y esta es una de las explicaciones por las que el Olympique de Lyon está cuajando una fantástica temporada en la que solo el Ajax separa al cuadro francés de la primera final europea de su historia.

Mouctar Diakhaby no es una centella, ni tampoco particularmente ágil cuando le buscan a su espalda, así que el zaguero busca camuflar sus defectos reforzando sus virtudes. A menudo bien colocado, el defensa de 20 años suele mostrarse contundente en sus despejes. Cuando está arropado se siente seguro y transmite seguridad al resto de sus compañeros: está cómodo cuando debe proteger una parcela concreta de terreno y se anima poner el cuerpo para anticipar en distancias cortas. Cuando se ve expuesto en una explanada, a campo abierto, las cosas se complican para el canterano del Olympique de Lyon porque sufre ante delanteros más rápidos.

Mouctar Diakhaby.
Mouctar Diakhaby, en un partido con la selección sub-19 de Francia.

Sin embargo, Mouctar Diakhaby ha tardado pocos meses en convertirse en un activo muy importante para la formación del Ródano, que arrancaba el curso huérfana en el eje de la defensa tras la partida de Samuel Umtiti rumbo a Barcelona. Los dos zagueros de mayor experiencia, Yanga-Mbiwa y Nicolas N’Koulou, han visto cómo dos chicos nacidos en 1996 les han ganado la partida en la lucha por la titularidad. Mammana, cuando las lesiones le han respetado, ha sido titular junto a Diakhaby, que prácticamente no ha abandonado las alineaciones de Genésio desde que el técnico lionés apostó por él como central zurdo, justo en el mismo rol que Umtiti aunque en este caso se trata de un futbolista diestro. Con el balón Diakhaby es un futbolista correcto, que aporta una salida limpia y no se pone nervioso si no le presionan de manera agresiva. Encuentra pases que permiten dar continuidad a la posesión, aunque de vez en cuando comete algunos errores producto de la inexperiencia y alguna que otra laguna de concentración. Cuando la pifia, lo hace a lo grande. Es en esos momentos cuando nos recuerda que se trata de un futbolista aún inexperto.

Pero, sobre todo, la gran virtud de Diakhaby es el juego aéreo. En su primera temporada en la élite, el central francés de origen guineano ha anotado cinco dianas. Tres de ellas, en la Europa League, donde se puso las botas en el cruce frente a la Roma, a la quien vacunó en dos ocasiones. En las jugadas a balón parado es particularmente peligroso, sobre todo cuando aparece desde atrás para rematar, y también es un seguro en este aspecto en el plano defensivo. Su poderío aéreo será un arma a tener en cuenta contra el Ajax, que cuenta con un central con virtudes parecidas a Diakhaby como es el colombiano Davinson Sánchez, seguramente más exuberante en el apartado físico para defender a campo abierto pero más tendente a la desconexión.

Fotografías: Marcadorint/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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