Dominar la simetría y ceder en demasía

sevestoril8

El Sevilla FC ha conseguido clasificarse matemáticamente para los Dieciseisavos de Final de la UEFA Europa League con el empate 1-1 obtenido en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante el GD Estoril Praia. No obstante, el partido de la escuadra sevillista evidenció un defecto del equipo a la hora de aplicar su “no oficial” nuevo estilo de juego contragolpeador (que no directo): la cesión de la iniciativa. Los de Unai Emery controlaron bien el primer tiempo tras adelantarse a los 7 minutos, pero un aumento de la presión y la intensidad del GD Estoril Praia (sumado a otros factores) sirvió para que la segunda parte se saliese del guion de los locales.

Dos equipos simétricos

Hay algo que ha cambiado en el Sevilla FC con respecto a la última jornada de la UEFA Europa League: la demarcación de Rakitić. Su ubicación como mediocentro posicional junto a otro mediocentro posicional provocaba la partición del equipo en reiteradas ocasiones, además de la merma del talento ofensivo del mediapunta croata. Desde el encuentro contra el RCD Espanyol –primera victoria fuera de casa en La Liga tras más de 13 meses–, Rakitić ha sido siempre titular en la zona del ’10’ y el ataque del equipo ha mejorado. La consecuencia de ubicarlo a esa altura, debido a la confección de la plantilla, es que el doble pivote tiene que estar constituido por dos mediocentros puros (Kondogbia, último interior de la plantilla, salió en verano hacia Mónaco). No hay jugadores creativos u ofensivos en la pareja de la medular, con lo que el Sevilla FC tiene que optar entre sacar el balón jugado por las bandas o jugarlo en largo. Cedérsela a un ‘5’ implicaría siempre un pase atrás, ya sea por la presión del rival o por la incapacidad de buscar líneas de pase hacia campo contrario pues, debido a su perfil, están poco acostumbrados a llevar la pelota a campo contrario. El Sevilla FC no está acostumbrado a ser un equipo vertical de juego directo. Es por ello que ante la falta de creatividad está optando por ceder la iniciativa al rival para presionar, robar, transitar –especialmente por bandas, ya que por dentro no hay jugadores destinados a atacar– y dañar con sus volantes y sus puntas móviles.

Este planteamiento es el mismo que el que intentó aplicar el GD Estoril Praia en Sevilla. La causa era, como se demostró en el segundo tiempo, el hecho de jugar como visitante novato en competición europea ante un equipo técnicamente superior. Tanto locales como visitantes tenían una misma manera de entender el partido. Pero no era la única similitud que tenían. La confección táctica de ambos conjuntos era completamente simétrica: 4-2-3-1, doble pivote de dos mediocentros (Mbia-Cristóforo / Gonçalo-Gonçalves), mediapunta móvil y sacrificado que se ofrece en las bandas (Rakitić / Evandro), volantes profundos que se convierten en el mejor argumento ofensivo (Perotti-Reyes / Carlitos-Sebá) y puntas móviles (Gameiro / Luís Leal). Por coincidir, coincidían hasta en el hecho de tener una pareja de centrales con un zaguero suplente (Cala / Ruben). Con esa simetría y esa misma idiosincrasia, la primera mitad iba a ser dominada por el Sevilla FC por el hecho de ser el equipo que mejor y más intensamente llevó a la práctica lo que suponía su interpretación del partido. Sin proponer ni pretenderlo, el Sevilla FC se adelantó a los 7 minutos con gol de Gameiro y asistencia preciosa de José Antonio Reyes. A partir de ahí, el conjunto de Nervión se dedicó a presionar con intensidad, a transitar con sus volantes tras robo, a intentar profundizar por las bandas y a defenderse del juego exterior de un Estoril que, al igual que el Sevilla FC, priorizaba el ataque por bandas al no tener jugadores de llegada en el carril central. Generó peligro y pudo ampliar su ventaja.

 

Reyes y Rakitić fueron los mejores de la primera mitad. Foto: www.sevillafc.es.

El riesgo de ceder demasiado el control

El conjunto de Unai Emery empezó a perder las riendas del partido en el tramo final de la primera parte. En ese momento, el GD Estoril Praia intensificó de forma considerable su presión alta, lanzando a Carlitos, Luís Leal y Sebá contra los laterales y el poseedor del balón en el centro del campo. Evandro, que en la primera media hora había permanecido algo ajeno a la presión, empezó a ayudar al delantero canarinho y la red del conjunto de Marco Silva empezó a afectar a todos aquellos futbolistas que se ofrecían para dar salida al equipo (los 3 de tres cuartos). Esta valiente política beligerante de la escuadra portuguesa, combinada con una sensación de seguridad colectiva del Sevilla FC debida al marcador a favor, llevó a los de Unai Emery a ceder más si cabe la iniciativa del partido al Estoril. Los visitantes fueron aumentando de forma significativa su porcentaje de posesión y su presencia en zonas sensibles del campo sevillista.

El equipo del Sánchez-Pizjuán no supo gestionar cuánto control le cedía a los portugueses, aparentemente frustrados y sin profundidad. Se desdibujó en el arranque de la segunda mitad y no apareció apenas en el área de Vagner da Silva. Los conatos de tangana, la lesión de Mbia y el desgaste arrastrado del partido ante el Real Betis fueron agentes que contribuyeron a la pérdida de control del equipo hispalense. Solo el mal partido de cara a puerta de Carlitos y Sebá explica que entre los minutos 45 y 70 el cada vez más atrevido Estoril solo tuviese 3 ocasiones de gol. Una de ellas fue de Galvão, mediapunta que Marco Silva introdujo como interior para dar un paso hacia delante ante un Sevilla FC cada vez más replegado que invitaba a ello. La dirección de campo del Estoril propició que el equipo estorilista se acercase cada vez más al arco de Javi Varas. La lesión de Evandro y la entrada del ecuatoguineano Javier Balboa fueron un nuevo impulso para el equipo portugués, que solo sufría ya con los acercamientos de un Víctor Machín fresco y recién entrado en el campo. El último y definitivo estímulo fue la entrada de Bruno Lopes para acabar volcados con doble ‘9’ y un 4-4-2 bastante ofensivo. Víctor Machín no acertó en sus disparos a portería y el exiguo 1-0 se mantuvo, como en el partido de hace 3 semanas ante el Slovan Liberec. Y como ocurriera aquel día, acabó siendo penalizado. El central Ruben remataba a portería con el permiso de Cala tras recibir un gran pase de Balboa en una jugada nacida en un saque de banda. Empate a 1 en el minuto 90 y sin margen de maniobra.

El celebrado empate no le sirve de nada al GD Estoril Praia, pues la victoria del SC Freiburg en casa del Slovan Liberec (1-2) hace que los portugueses estén matemáticamente eliminados. En la última jornada, el Sevilla FC se jugará ser primero de grupo, algo que ya habría conseguido de no tropezar en sus dos últimos encuentros como local. Le bastará con puntuar en Friburgo de Brisgovia ante un SC Freiburg que, sobre el papel, irá a por todas para lograr el pase como segundo de grupo pese a rozar el descenso en la Bundesliga. El Slovan Liberec peleará con los alemanes por esa segunda plaza visitando el campo del Estoril, donde los portugueses acabarán la primera participación europea de su historia.

5 comments

Con todo respeto. Mucho tecnicismo y muchos terminos que acaban en un analisis simplista y matematico de algo que para nada lo es.

Yo tampoco entiendo que quieres decir amigo "escondiendo". Dices que es un analisis tecnicista y matematico de algo que es simple, pero que a la vez no es simple… entonces? es complejo? no entiendo. A mi me ha parecido un analisis perfecto de lo que se vio en el Sanchez Pizjuan.

Un saludo

Deja un comentario

*