El caso Sobota

Sobota Brujas Slask Foto:Slawek

Le avalaba una trayectoria más o menos larga en la liga local, pero a Waldemar Sobota muchos lo descubrimos en las rondas previas de la Europa League 2013-14. Sorprendió con el Slask Wroclaw, pues fue capaz de eliminar a un equipo de mayor presupuesto e historia como el Brujas, entonces entrenado por Juan Carlos Garrido. El Slask venció en la ida por 1-0, pero, sobre todo, impactó en el choque de vuelta, en el que empató a tres en Bélgica. Incluso llegó a ponerse 1-3, pero le acabaron igualando en el tramo final, cuando el club belga necesitaba un milagro para superar la eliminatoria. Ese día Sobota anotó dos goles. En la siguiente ronda el Slask se cruzó con el Sevilla. Perdió por un global de 9-1, pero Sobota asistió a Paixao en el primer tanto de la eliminatoria, en el Sánchez Pizjuán.

Terminada su aventura en la Europa League, Sobota firmó por el Brujas, que no dudó en incorporarlo a la plantilla después de sufrir su potencial. Se repitió una escena relativamente habitual en el fútbol europeo, cuando un cruce exótico en la segunda competición continental facilita el trabajo de las secretarías técnicas. El caso más célebre se produjo tras una eliminatoria que enfrentó a Palermo y Maribor en 2010. Poco después de que los italianos eliminaran al conjunto esloveno, Ilicic y Bacinovic aterrizaron en Sicilia. Obviamente, habían sido los dos futbolistas que más habían impresionado al club de la Serie A. Meses más tarde, Bacinovic, pese a adaptarse de maravilla y causar un notable impacto en sus primeras semanas en Italia, perdió mucho protagonismo (incluso en Serie B) y a finales del actual mes de agosto terminó abandonando la entidad para recalar en el Lanciano. Por su parte, el irregular Ilicic ha progresado en el fútbol italiano y el pasado verano firmó por la Fiorentina tras el descenso del conjunto isleño. Aun así, las lesiones suelen castigarlo a menudo. Otro esloveno protagonizó un traspaso similar, pues en 2012 Dare Vrsic firmó por el Austria de Viena después de anotar dos goles en la eliminatoria que midió al club austríaco con el Olimpija de Ljubljana. Allí no terminó de cuajar y ahora jugará la Champions con el Maribor.

Ilicic Bacinovic Palermo Orazio Esposito

Bacinovic e Ilicic, en su presentación con el Palermo. Foto: Orazio Esposito

Volviendo a Sobota, el extremo polaco debutó en el último encuentro de Garrido al frente del club belga y ganó protagonismo con la llegada de Preud’homme hasta el punto de ser titular en los últimos partidos del play-off por el título, en los que jugó a buen nivel. De hecho, hasta marcó tres goles en el tramo decisivo de la liga belga. En una misma semana, anotó el gol del triunfo frente a un rival directo como el Standard de Lieja y repitió ante el Genk en una derrota que dejó al Brujas sin opciones de ganar el título. En pocos meses pasó de ser un rival odiado por la afición del Jay Breydelstadion a quedarse cerca de convertirse en una de las figuras del club flamenco, que no gana la liga desde 2005. Aunque, curiosamente, los últimos goles que ha marcado en la ciudad de Brujas los anotó con la camiseta del Slask.

Foto de portada: Slawek

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2 comments

Correcto. Pukki en ese caso ya era más “famoso”, pero hizo una gran eliminatoria y lo acabaron fichando para que jugara muy poco en el Schalke.

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