El Estoril obliga al Benfica a tener que ir a Dragao a puntuar cuatro días antes de Amsterdam

La grada de Dragao en un Oporto-Benfica de 2010 (Foto: Bruno Riveiro)

El partido importante de la semana era el del Estoril, y no el del Oporto. Esa era la idea en el Benfica: ganarle al cuadro recién ascendido este lunes y así poder dosificar a los titulares el sábado ante el segundo clasificado de la Liga Zon Sagres en Dragao. No era una temeridad “tirar” el choque frente al gran rival. Era un riesgo controlado y casi necesario. Suponía poder ir a Amsterdam con la columna vertebral del equipo descansada para enfrentarse al Chelsea en la final de la Europa League y luego tener la certeza de que bastaría un triunfo en la última jornada en Da Luz ante el Moreirense -último clasificado y quizá ya descendido por aquel entonces- para proclamarse campeón. Para que todo ese plan fuera posible, era indispensable derrotar al Estoril, el equipo sorpresa de la liga portuguesa 2012-2013 -acaba de subir y está peleando por meterse en Europa-. Pues bien: el Benfica ha sido incapaz de ganar (1-1) y ahora deberá ir a puntuar a Dragao para depender de sí mismo en la última jornada. No sólo es un golpe a sus aspiraciones de conseguir el título luso: también es un contratiempo de cara a la final de Amsterdam, que se disputa cuatro días después del Oporto-Benfica (sábado, 21:30).

 

La grada de Dragao en un Oporto-Benfica de 2010 (Foto: Bruno Riveiro)
La grada de Dragao en un Oporto-Benfica de 2010 (Foto: Bruno Riveiro)

 

Jorge Jesús sacó, como no podía ser de otra forma, un equipo titularísimo. El más titular que tiene, de hecho: Artur; Maxi Pereira, Luisao, Garay, Melgarejo; Matic, Enzo Pérez; Salvio, Gaitán; Lima y Cardozo. Era evidente que para él la primera final de la temporada era el duelo ante el Estoril, un cuadro sin figuras reconocidas pero que causó una magnífica impresión. Es cierto que la historia del choque habría sido muy distinta si los lisboetas hubieran acertado de cara a portería en el primer tiempo, cuando tuvieron algunas ocasiones muy claras. Pero ninguna entró y la ansiedad se fue apoderando de su juego. Y ya no digamos después del gol de Jefferson en una falta lateral en la que no estuvo nada biel el meta Artur (58′). Maxi Pereira consiguió igualar el duelo en una de sus múltiples incorporaciones ofensivas (68′) y los últimos minutos se convirtieron en un ida y vuelta constante: al Benfica le daba igual empatar o perder y arriesgó hasta el extremo, provocando numerosos contragolpes de un Estoril que, en caso de haber ganado, se hubiera situado quinto -por delante del Vitoria Guimaraes y en puesto de Europa League-. La defensa visitante, con un Vitoria espectacular, aguantó hasta el final y el choque acabó 1-1. El Benfica debe ahora ir a Dragao a empatar. Como mínimo.

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2 comments

Sentimientos contradictorios. Soy del Porto, y quiero a Vitor Pereira fuera, y creo q si gana al Benfica y al campeonato hay riesgo q se quede!

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