El Sevilla se impone a partir de Mbia en Estoril

Foto: Sevilla FC.

El Sevilla FC ha conseguido tres trabajados puntos ante el GD Estoril Praia (1-2) en su primer encuentro de la Fase de Grupos de la UEFA Europa League. Los nervionenses estuvieron algo difusos en el tramo inicial del encuentro ante la atrevida puesta en escena del equipo que dirige el joven Marco Silva, pero a partir de la lectura del partido de Stéphane Mbia consiguieron ir ganando metros, tener un mayor control del encuentro, llevar la iniciativa y ganar gracias a los goles de Víctor Machín ‘Vitolo’ y Kévin Gameiro.

El inicio de partido estuvo marcado por el buen arranque de los canarinhos. El GD Estoril Praia exitoso, el que ha pasado de jugar en la segunda categoría en 2012 a ser quinto en la pasada Primeira Liga, se caracteriza por su atrevimiento y su descaro. Normalmente pelean por la posesión del balón, adelantan su defensa y pretenden llevar la iniciativa, jueguen donde jueguen ante un equipo de su nivel o de nivel mayor. Pese a que el doble pivote que dispusieron (Gonçalo y Filipe Gonçalves, dos mediocentros puros) invitaba a pensar en un repliegue intensivo los locales fueron fieles a su idiosincrasia, adelantando su defensa, utilizando su mejor vía de ataque (las bandas, con los volantes Sebá y Javier Balboa por la lesión de Carlitos) e instaurando presión alta sobre la salida de balón del Sevilla. Dibujaban un 4-4-2 con el punta internacional santotomense Luís Leal y el mediapunta Evandro alineados, y Sebá y Balboa encimando a los laterales. Este dispositivo dejó sin ideas y aislados cerca de su área a Navarro y Cala.

Poco tardó Stéphane Mbia en darse cuenta de que tenía que intervenir para arreglar la situación. El mediocentro camerunés fue el jugador a través del cual el Sevilla FC consiguió convertir en anécdota el planteamiento inicial del Estoril. Entendió bien la situación y, ante el poco protagonismo de un Iborra algo perdido, comenzó a ofrecerse constantemente a los centrales para avanzar metros ayudándose del físico y empezar a distribuir balones largos a los atacantes. El hecho de que los ataques sevillistas empezasen en el futbolista cedido por el QPR, mediocentro puro más físico que técnico, provocaba que la imagen del Sevilla fuese más la de un equipo vertical y contragolpeador, algo que dista del estilo que practica en contextos más favorables. Independientemente de esto, con Mbia de desatascador-generador, Víctor Machín, Marko Marin y Bacca empezaron a aparecer, y su nivel individual, muy por encima del de los zagueros del Estoril, propiciaba que cada jugada acabase en ocasión de gol.

Con el paso de los minutos, Mbia reconquistó metros con sus ofertas de salida, lo cual fomentó que la presión del Estoril se disolviese y que Navarro y Cala iniciasen jugadas cerca de la divisoria. Los de Marco Silva dieron progresivamente pasos hacia atrás asumiendo que habían perdido el control del partido. La escuadra portuguesa se fue cerrando y eso permitió que en los estertores del primer tiempo no hubiese ocasiones claras. En la segunda parte el Sevilla FC salió mandando desde el principio, mucho más cómodo que en el arranque del partido ante un GD Estoril Praia que asumió que, sin posesión, su mejor herramienta era el contragolpe. Cerca del minuto 60 llegó el gol esperado. Mbia le sirvió un buen balón a Marko Marin, que atrajo a Tavares y Bruno Miguel permitiendo que el flanco derecho del ataque quedase sin zagueros. El mediapunta le sirvió un gran pase a Víctor Machín para que, sin oposición alguna, rematase a portería.

Foto: www.sevillafc.es

No obstante, eso no significó la tranquilidad para los de Nervión, pues en la segunda jugada de un córner, apenas 2 minutos después, el GD Estoril Praia empató con un gol del central Bruno Miguel aprovechando un error defensivo de Cala. Ese gol motivó a los estorilistas y el partido volvió a registrar una dinámica similar a la inicial, con el Estoril adelantando las líneas, jugando el balón por bandas, dejando a un lado el juego directo y creyendo en la victoria. Marco Silva metió para acentuar el juego exterior al desequilibrante Gerso Fernandes, quitando a un liviano Balboa y devolviendo a su banda natural a Sebá. El público local estaba esperanzado y Unai Emery no quería dejarse puntos en Portugal. El técnico vasco reaccionó e introdujo a Gameiro y a Ivan Rakitić en los puestos de Bacca e Iborra, respectivamente. El croata, que ha jugado últimamente muy por detrás de su zona natural, se colocó de interior, por delante de un Mbia al que le quedaban fuerzas para cubrirle las espaldas. Y se notó la influencia ofensiva del capitán sevillista, que en el borde del área volvió a imantar a los dos centrales locales para que Kévin Gameiro rematase solo un centro puesto desde cerca de la divisoria por Alberto Moreno.

La dirección de campo visitante y sus consecuencias (como, principalmente, la jugada del 1-2) apagaron la pequeña llama que había encendido el GD Estoril Praia con el gol de Bruno Miguel. En las pocas posesiones largas, los canarinhos explotaron sus bandas y, sobre todo, se aprovecharon de la frescura de Gerso Fernandes, pero el Sevilla FC fue superior y pudo cerrar el partido. El tramo final fue alocado, principalmente a causa de la entrada de Galvão en el puesto de Filipe Gonçalves y el paso de los locales a un 4-1-4-1 volcado sobre el arco de Varas. Ese volcado provocaba espacios que eran explotados por Marin, Kévin Gameiro y Machín en contragolpes. El canario perdonó en uno de ellos el 1-3 y el encuentro acabó con una gran parada de Javi Varas en un remate de Bruno Miguel a bocajarro tras un centro de Gerso. Al final, el Sevilla FC se trajo consigo sus trabajados 3 puntos y el liderazgo en solitario del grupo tras el empate en Friburgo de Brisgovia entre el SC Freiburg y el Slovan Liberec (2-2).

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