Empate y todos felices

Everton Eto'o Focus

Era el minuto 91 y el Lille tenía un córner a favor. Un futbolista se disponía a lanzar desde la esquina cuando Kjaer, que llevaba en carrera lenta desde la zona de defensa, gritó que calma todo el mundo, que no había prisa, que esperase a que todos estuviesen listos en el área para buscar el remate. Si el resultado no fuese de 0-0 y el Lille estuviese ganando por goleada me habría sorprendido menos, pero con un empate sin goles me pareció llamativo que no hubiese la necesidad imperiosa de ir a por la victoria, aunque sólo fuese un mínimo detalle, el de un simple saque de córner en el tiempo de descuento de la segunda mitad. La situación del grupo invitaba a no asumir riesgos a ninguno de los dos equipos (el Everton tiene 5 puntos, el Wolfsburgo tiene 4 puntos, el Lille tiene 3 puntos y el Krasnodar tiene 2 puntos), lo que confirma lo que se sospechaba cuando se produjo el sorteo hace ya varios meses: es el grupo más fuerte de esta edición de la Europa League. A ninguno de los dos equipos le compensaba ganar tanto como no perder, motivo por el cual el Everton -dos empates a domicilio en Lille y Krasnodar- estuvo feliz con el resultado a la espera de ganar los puntos necesarios una vez jueguen en Goodison Park. Roberto Martínez presentó un once con varias caras nuevas con respecto a la alineación de gala que acostumbra a sacar en los partidos de liga, con Besic, Hibbert o Eto’o de inicio. Volvió a ser titular Barkley, que el pasado fin de semana reapareció tras una larga lesión, y descansó por fin James McCarthy, pieza indispensable en el esquema del Everton, además de Coleman o Lukaku. En los locales brilló -sin ser una cosa espectacular- el partido de Origi, cedido por el Liverpool, que se enfrentaba por primera vez al que será uno de sus rivales directos en los próximos años. Caía a la banda izquierda y encaraba a Hibbert, caía a la banda derecha y encaraba a Baines o buscaba el desmarque en velocidad por detrás de los centrales. Aunque a los franceses les está faltando gol (2 en 3 partidos), Origi es claramente el foco de peligro -1 gol- en cada jugada de ataque. Así se llegó poco a poco -muy poco a poco, porque el partido fue aburrido y sin demasiadas ocasiones claras- hasta el final, aunque antes hubo que pasar por el minuto 91, cuando Kjaer, enfocado por las cámaras de televisión, gritó calma, no fuera a ser que un gol pillase a todos desprevenidos.

Roberto Martínez: “El resultado fue justo. Los dos equipos se respetaron mucho”.

Everton Lukaku FocusLukaku fue suplente y entró en el segundo tiempo (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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