Imparables

The players of Sevilla celebrate with the trophy during the UEFA Europa League final at St. Jakob-Park, Basel
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
18/05/2016
***UK & IRELAND ONLY***
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El Sevilla ha ganado su quinta Europa League en once años. Es la tercera en los últimos tres. Hay títulos que se levantan después de un buen gol, con suerte por más de uno, y otros que acaban llegando por grandeza: éste es un ejemplo. Los hispalenses respondieron de forma incontestable. Dejaron hacer la primera pregunta y luego no se les pudo callar. El equipo de Unai Emery se subió entonces al tren de la victoria y dijo adiós, hasta la vista, en una reacción contundente y definitoria: remontaron un 0-1 hasta que el 3-1 final hizo justicia. Y pararon. Frenaron porque no hubo tiempo para más, pero para ese momento ya había quedado en evidencia. El Sevilla no tiene rival en su competición porque ya han logrado convertirla en propia, y ahí reside su gran triunfo. Sólo una sucesión de victorias de alto nivel imponen el respeto que ahora destila este equipo cuando se recogen del césped los carteles de la Europa League y empieza el partido. Y ni siquiera sirve, como bien comprobó el Liverpool, un certero primer golpe. Este triunfo del Sevilla vale más por la sensación de fortaleza e inmortalidad que por proclamarse vencedor, la lógica consecuencia resultante.

Jürgen Klopp: “Se lo merecen, ganó el mejor, hemos luchado pero no pudo ser, hay que arrodillarse ante el Sevilla, un grande en Europa”.

El Sevilla culminó la remontada (Foto: Focus Images Ltd)
El Sevilla culminó la remontada (Foto: Focus Images Ltd)

Pero no sólo fue una respuesta épica. Hubo en la victoria del Sevilla dos momentos decisivos. El primero, no caer cuando tuvieron la muerte mirándoles cara a cara: iban perdiendo, estaban acorralados (con varias manos en el área no pitadas) y la única respuesta ante el movimiento era Éver Banega, el reposo. El argentino pasó a ser el futbolista perfecto para combatir la excitación del Liverpool. No corría, se quedaba quieto. No le robaban el balón, regateaba. Y no entraba en pánico, daba pases cortos. Una visión y un temple capaz de desarticular el ansia del rival. Banega fue el antídoto contra la presión de Klopp y sus jugadores, que durante media hora quiso comerse a su rival y dio un mordisco gracias a Sturridge, autor de un gol que sólo se le ocurriría a su pierna izquierda. El segundo momento capital, el hizo arrancar al Sevilla una vez habían detenido la marcha atrás, se produjo al volver de vestuarios.

Emery cambió sus caras, su hambre, y en quince segundos había llegado el empate: Mariano entró sin oposición por la banda, centró y gol de Gameiro. Del resto del triunfo se encargaron dos futbolistas. Por un lado, Coke, que marcó los otros dos dos. Por el otro, Vitolo fue la espalda sobre la que reposó el peso del Sevilla. Horas después de no ser convocado para la Eurocopa, el canario se reivindicó galopando ante el equipo que mejor trota. Vitolo hizo con el Liverpool lo que los ingleses adoran hacer: romper defensas en carrera, mientras estos pedían a gritos un cambio de Klopp que no llegó. Al técnico alemán le costó reaccionar en medio de la invasión sevillista y no supo actuar desde el banquillo hasta que el resultado se había vuelto adverso, al mismo tiempo que el Liverpool se quedaba sin Europa la próxima temporada.

Unai Emery: “Amamos este torneo. Es nuestra competición”.

El año que viene, una nueva opción de dar el salto en la Champions League. En unos días, una nueva opción de levantar metal, la Copa del Rey contra el Barcelona.

El Sevilla, incapaz de ganar a domicilio en liga, huele las victorias europeas en mayo como un plato de comida recién hecha. Y lo devoran de forma imparable.

El equipo campeón de Unai Emery (Foto: Focus Images Ltd)
El equipo campeón de Unai Emery (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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4 comments

Si no lo era ya, hoy aún con más motivos, el Sevilla es un equipo mítico, al igual que su entrenador y director deportivo. Cuanto valdría en el mercado un entrenador de un origen italiano, alemán, argentino, … que hubiese ganado las tres últimas ediciones de esta competición europea?

Mira que se le han dado palos a Monchi esta temporada, pero parece que algunos no entienden que lleva más de diez años rebuscando en el rastro para encontrar joyas que nadie veía a precio de ganga. Se pretende ya que todo lo que llegue se convierta en crack mundial, y no puede ser. Además, a la vista de los resultados, la exigencia es mucho mayor. Por otro lado, Emery tiene un mérito enorme, no sólo por las tres Europa League consecutivas, sino por conseguirlas perdiendo cada temporada tanto al crack del equipo como a jugadores clave (primero Rakitic, luego Bacca, Aleix, M’Bia y Fazio, y ya veremos este verano). Creo que la temporada mediocre en liga y la temprana eliminación en Champions se deben más a haber tenido que acoplar muchas caras nuevas que a otra cosa, porque de golpe llegaron Rami, Escudero, Mariano, N’Zonzi, Krohn-Dehli, Konoplyanka y Llorente. Roma no se hizo en un día.

Bonito partido, con goles.
Otra vez volvimos a ver “La Salida Emeryana”, una variante de la “Salida Lavolpiana”.
Esta vez Nzonzi hizo de Mbia posicionándose a la derecha de la zaga para cubrir y permitir que Mariano se posicione metros adelante, casi como un extremo.
Banega de mediapunta pero con libertad para retrasarse a zona de pivote para elaborar.

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