Crónica de la violencia en Guimarães

Estadio Dom Afonso Henriques, Guimaraes. (Foto: MarcadorInt).

18:10 hora local, la lluvia se tomaba una tregua en Guimarães. Restaban poco menos de 120 minutos para el inicio del encuentro entre el Vitória y el Olympique de Marsella, correspondiente a la cuarta jornada de la fase de grupos de la Europa League, cuando el sonido de las sirenas de los coches de policía quebró repentinamente el silencio y alarmó a las decenas de aficionados que caminaban con tranquilidad por los aledaños de las taquillas del estadio D. Afonso Henriques. Un grupo compuesto por unos diez antidisturbios y cuatro furgonetas avanzaba por el Parque del estadio, una especie de jardín con poca iluminación que separa el recinto donde disputan sus partidos los vimaranenses de la Alameda Dr. Alfredo Pimenta, una amplia avenida poblada por árboles. A lo lejos, frente a la policía, más de doscientos seguidores radicales del Vitória de Guimarães permanecían reunidos esperando la llegada de los ultras marselleses. En segundos, cargas, petardos, disparos al aire con pelotas de goma, un par de bengalas prendidas y carreras en todas las direcciones.

Estadio Dom Afonso Henriques, Guimaraes.
El Parque del estadio, en la parte inferior de la foto, separa la Alameda Dr. Alfredo Pimenta del estadio D. Afonso Henriques (Foto: Google Maps).

Ni el transcurrir del día ni el despliegue policial lograban contener las ansias de venganza de un reducido sector de aficionados locales. Horas antes, se habían registrado incidentes en el casco histórico de Guimarães, y al menos un ultra del Olympique de Marsella había sido trasladado a uno de los hospitales de la zona como consecuencia de las heridas sufridas en un altercado con los hinchas del Vitória. El 19 de octubre, en la ciudad francesa, aficionados de los Conquistadores fueron atacados por radicales del OM cuando los primeros trataban de acceder al Vélodrome, según lo publicado por la práctica totalidad de medios lusos y franceses allí presentes. Los más beligerantes querían tomarse la justicia por su mano.

Para calmar el conflicto en las calles, la policía decidió introducir en el estadio a los más de 500 hinchas marselleses a falta de una hora y media para el pitido inicial, antes de lo inicialmente previsto en el plan especial de actuación de las fuerzas de seguridad portuguesas. La medida resultó positiva. Amparada por una fuerte vigilancia, la afición visitante ocupó su grada sin incidentes, y la normalidad regresó a Guimarães. Sin embargo, lo que parecía un epílogo de la violencia resultó ser solo el prólogo de la locura.

Patrice Évra pierde los nervios

Calentaba el Olympique de Marsella sobre el césped luso y los cánticos de sus aficionados en contra de Patrice Évra no cesaban. El lateral galo de 36 años se ejercitaba junto a Thauvin, Anguissa, Sari, Sakai y Mitroglou, los suplentes anoche, mientras los titulares realizaban distintos ejercicios junto al preparador físico del equipo francés. Según los vídeos recogidos por L’Equipe, las ofensas de los hinchas guardan relación con el rendimiento del futbolista en los últimos once meses, su posible salida del club marsellés en enero y la permanente actividad del defensa en la red social Instagram, sin que por el momento existan pruebas fehacientes de la existencia de una agresión verbal racista, como se especuló tras el partido. Es entonces cuando Évra se encara con la grada: «¿Quién está hablando? ¿Quién lo dice?», grita en varias ocasiones, y fruto de la sobreexcitación lanza una pelota contra su propia afición. «¡¿Qué queréis?!», insiste antes de ser apartado por Luiz Gustavo, que se había acercado para mediar en el conflicto.

Los insultos continuaban y Évra ya no escuchaba a nadie, solo a su foro interno. Descontrolado, el ex del Manchester United caminó unos metros hacia la portería, dejó atrás la valla de publicidad y se situó a escasos diez pasos de los ultras, dirigiéndose a ellos en tono desafiante. La policía, desbordada por la situación, no pudo impedir que varios superasen las medidas de seguridad y saltasen desde la grada hasta la posición donde se encontraba el jugador del OM. Y la mecha prendió: Évra, incapaz de racionalizar el momento, se dejó llevar por la tensión, perdiendo por completo los papeles. El francés se enzarzó verbalmente con los radicales y terminó golpeando con su pierna izquierda en la cabeza de un hincha. En medio del desconcierto general, escoltado por el central Rolando y también por Rani Berbachi, uno de los miembros del staff marsellés, el experimentado defensa enfiló el túnel de vestuarios antes de ser expulsado por el colegiado húngaro Tamas Bognár, en la que, a la postre, pasa a la historia como la primera cartulina roja directa recibida por un futbolista antes de que la pelota eche a rodar en un encuentro de Europa League.

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Patrice Evra representando a Francia en la Eurocopa 2016 (Foto: EXPA Pictures/Focus Images Ltd).

Instantes después, Évra, más tranquilo, accedió a la tribuna del estadio y se sentó junto a Ocampos o Sari, ambos fuera de la convocatoria de Rudi García. Incluso se hizo un par de fotos con los niños que lo reclamaban al mismo tiempo que los ultras del Olympique de Marsella encendían una docena de bengalas y lanzaban una de ellas al campo, justo cuando los once titulares de cada equipo y el trío arbitral hacían acto de presencia sobre el verde. Sonaba el himno de la Europa League y la mirada del público continuaba fija en el espacio ocupado por los radicales marselleses, pues el –bochornoso– espectáculo se jugaba en la grada. Tras la enésima intervención de los antidisturbios, el despropósito provocó que durante la primera media hora de juego el espeso humo impidiese una correcta visibilidad de un encuentro que terminarían venciendo los vimaranenses gracias a un gol del peruano Hurtado (1-0), anotado en el minuto 35 del segundo tiempo. Por fortuna para todos, no hubo que lamentar más incidentes.

Rudi García: «Pat tiene experiencia y no debería haber reaccionado así, es obvio. Es un jugador muy experimentado. No podemos responder a los insultos aunque en este caso fuese algo increíble, ya que provenían de uno de nuestros seguidores».

Foto de portada: MarcadorInt.

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