La inspiración de un sobreexplotado Rakitić

Un parpadeante Sevilla FC se ha impuesto a un alternativo SC Freiburg por 2-0 en el primer partido como local de la Fase de Grupos de la UEFA Europa League. Los de Unai Emery necesitaron muestras del talento de su capitán, Ivan Rakitić, para lograr la victoria ante un equipo alemán que prescindió de jugadores importantes y priorizó el próximo partido de la Bundesliga dada su delicada clasificación actual en ella (19º). Dos de sus pilares, el mediocentro Julian Schuster y el volante Jonathan Schmid, ni siquiera entraron en la convocatoria de Christian Streich, y futbolistas como el delantero Mehmedi o el volante Kerk partieron desde el banquillo. En el Sevilla FC Juan Cala formó en el eje de la zaga junto a Nico Pareja pese a que Fazio ha recibido el alta esta semana. Perotti, recién salido de lesión y al que no se esperaba en el encuentro europeo, fue titular en el costado izquierdo del ataque sevillista, desplazando a Trochowski –titular en detrimiento de Marin– a su posición natural, la mediapunta, y retrasando al doble pivote a Rakitić.

Con solo los primeros segundos de partido se pudo apreciar cómo Ivan Rakitić volvía a tener el extraño rol de mediocentro al lado de otro mediocentro como es Vicente Iborra. El croata se posicionó desde el inicio cerca de los centrales para dar el primer pase de las jugadas de un Sevilla FC que pretendió llevar la iniciativa con balón desde el principio. La gran distancia existente entre su zona de influencia natural y su sorprendente ubicación, sumado al hecho de que Iborra –cumpliendo con su rol natural– no daba continuidad ni profundidad a lo que el capitán iniciaba, provocaron que el Sevilla FC volviera a parecerse al equipo lento y partido que se vio en el arranque de temporada en encuentros como el 0-0 como visitante ante el Levante UD. En el tramo inicial del primer tiempo las posesiones sevillistas eran intrascendentes, y normalmente acababan con un balón colgado en busca de Carlos Bacca y Piotr Trochowski, los dos hombres más adelantados del equipo, que no generaban beneficio en el juego directo.

Precisamente este hecho fomentaba que el SC Freiburg tuviese algunas posesiones con las que no contaba en su guion. Antes de que los de Streich pudiesen pensar en cómo asociarse para hacerle daño al equipo de Nervión, los sevillistas iniciaban una presión alta que, aunque menos intensa, recordaba a la ejecutada con éxito ante el Rayo Vallecano la semana pasada. El equipo local dibujaba un 4-4-2 en fase defensiva con Bacca y Trochowski sobre Fallou Diagné y Matthias Ginter, con Jairo sobre Christian Günter y con un miembro del doble pivote cerca de Nicolas Höfler, mediocentro que se ofrecía más en la salida por el centro, por si los de la Selva Negra sobrepasaban la primera línea. Este mejorable acoso al SC Freiburg en su propio campo, en el que Perotti apenas tenía protagonismo, fue suficiente como para que no pudiese aprovechar los momentos en los que les tocaba crear.

La alternativa del juego directo resultó ser muy improductiva para los de Baden-Württemberg, pues todo balón largo sobre Mike Hanke acababa o fuera del campo o peleado por un atacante que cometía falta. En las pocas ocasiones que el SC Freiburg lograba superar la presión se apreció que, por fuera, los volantes Coquelin y Klaus no aparecían y no aprovechaban que tanto Figueiras como Alberto Moreno tenían que retroceder siempre de sus incorporaciones al ataque. También se vio cómo por dentro no se podía construir por la configuración del centro del campo: dos mediocentros puros como Höfler y Fernandes y un mediapunta debutante como Tim Albutat al que le quedó grande el partido, pues no se ofrecía al doble pivote como suele hacer Mehmedi.

Mediado el primer tiempo el Sevilla FC empezó a aparecer con peligro en el área. No solo se debió al auge de los buenos pases en altura de Trochowski, sino principalmente al inicio de las distribuciones en largo de Rakitić, que pasó de sacar solo el balón desde atrás a sacarlo y, además, servirlo a los compañeros desde posiciones cercanas a la divisoria, pues Iborra no es capaz ni tiene por qué conducir hacia el área rival y los ofrecimientos de los hombres de tres cuartos eran escasos. Esta sobreexplotación del croata, que ni por esas llegó a comportarse como un interior, fomentó las apariciones de Perotti y Jairo Samperio por los costados, que con movimientos fuera-dentro empezaron a agitar la zaga de un SC Freiburg que dejó a un lado su presión inicial para priorizar el repliegue en campo propio.

Foto: www.sevillafc.es.

La segunda parte se inició tal y como acabó la primera. Unai Emery decidió dar entrada a Marko Marin en la mediapunta en detrimento de Trochowski, para que además de calidad en altura el jugador cedido por el Chelsea FC aportase esa movilidad en el enganche que incita al retroceso y produce el encuentro con Rakitić. Poco después Streich movió ficha. Incentivó el juego interior con la entrada de Admir Mehmedi en el rol de segundo punta (en detrimento de un apagado Albutat) e intentó fomentar el juego exterior metiendo a Sebastian Kerk por un liviano Coquelin, que está rindiendo poco desde que juega en la izquierda. Esta apuesta buscaba recuperar una versión del SC Freiburg más similar a la del equipo titular de Bundesliga para mirarle a los ojos a los de Unai Emery, pero justo dos minutos después un pase en profundidad desde el primer cuarto de campo propio de un muy inspirado Ivan Rakitić se coló entre los dos centrales y Bacca se quedó solo delante de Baumann. Los centrales retrocedieron para evitarlo a la carrera y el colegiado le señaló un muy discutible penalti a Fallou Diagné sobre el delantero colombiano, el cual implicó su expulsión –segundo “penalti y roja” consecutivo de Diagné tras el penalti cometido el sábado pasado ante el Borussia Dortmund–. Perotti lo transformó para ganar confianza después de su lesión y el partido parecía cerrado.

Streich intentó aprovechar que el conjunto local entraba en una fase de relajación para ser ofensivo en el último cambio que le quedaba. Dejó a Höfler de central provisional y a Fernandes solo en la medular, y prescindió de un inédito Klaus para meter a un punta como Sebastian Freis, desplazando a Mehmedi a la izquierda y acumulando a 4 hombres muy ofensivos en lo más alto de un 4-3-2. El SC Freiburg llegó a acercarse alguna vez a Javi Varas, especialmente por el sector derecho de la defensa del Sevilla FC, pero Figueiras resolvió bien alguna situación de apuro y la reacción de la escuadra alemana se quedó ahí. Sobre todo cuando Bryan Rabello entró en la banda izquierda por Perotti. El Sevilla FC empujó tras ese cambio al SC Freiburg para cerrar el partido, presionándolo de nuevo a bastante altura (la que el físico permitía) y haciéndole retroceder hacia su área. Entre transiciones y jugadas de elaboración producidas gracias a que Rakitić se acercaba a Marin con la “excusa” de la presión, los sevillistas pudieron engordar notablemente el marcador. Incluso Bacca tuvo un balón al travesaño. El punto y final del encuentro lo puso una impresionante jugada de Jairo en el descuento, que con regates a Fernandes y Ginter incluidos, acabó en un generoso pase de la muerte y asistencia de gol para Bacca, que remató a placer con Baumann ya vendido.

El Sevilla FC sacó el partido adelante pero su imagen empeoró, pues estuvo partido por momentos y dependió de un Rakitić que, como mediocentro y no como interior, se las tuvo que ingeniar para empujar al equipo. Desde el punto de vista numérico, los de Emery siguen sin conocer ni el empate ni la derrota en Europa esta temporada (6 victorias en 6 partidos) y se sitúan líderes de grupo con 6 puntos, 2 más que el segundo Slovan Liberec, su próximo rival tanto en casa como fuera, que se impuso como local ante el GD Estoril Praia (2-1).

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