La versión poderosa de Lukaku

Everton Lukaku Focus

Cuando el Everton se fijó en Lukaku, un año antes de firmarlo de forma defintiva, Roberto Martínez definió al belga como un delantero que puede ejercer dos roles ofensivos distintos: el de punta poderoso en carrera, de zancada amplia y peligroso al espacio y el que te juega para bajar balones aéreos, de referencia de ataque, de “target man”, como lo llaman en Inglaterra. Era, por lo tanto, un futbolista con mucho potencial y con un presente muy importante (sus registros goleadores en su primer curso en la Premier League con el West Brom así lo demostraban: 17 goles). No ha sido hasta este año cuando, de verdad, todos los defectos de Lukaku han quedado a la vista del mundo entero. Tan pronto como dejó de marcar goles y bajó sus números de cara a puerta, Romelu ha tenido sobre sí las críticas de toda la afición. Su mejorable juego de espaldas, su toma de decisiones con el balón o su control de la pelota han sido puestos en evidencia, una prueba de que, a sus 21 años, todavía tiene mucho que aprender, como se encargó de recordar el técnico español esta misma semana.

Romelu Lukaku ha participado en 9 de los últimos 11 goles del Everton en la Europa League: 7 goles y 2 asistencias.

Con el Dinamo Kiev tuvo una de esas noches en las que la definición que daba Roberto Martínez es calcada. En el Daily Mail, la conclusión la tuvieron clara: “Lukaku fue una amenaza y los ucranianos no pudieron contenerlo”, decía una valoración. El delantero belga cumplió con sus dos roles y sacó beneficios de ambos, escondiendo sus defectos en una noche muy importante para el Everton por la tensión que se generó desde el primer minuto. Al poco de empezar, Gusev puso el 0-1 y Goodison Park también se puso, pero enrabietado. Se ha generado un clima tóxico mediante el cual cada pase hacia los centrales está mal visto y un retardo de tres o cuatro segundos en la toma de decisiones provoca una pitada desagradable. No está el horno para bollos en el Everton, así que Lukaku tomó responsabilidades y se las quitó a Yarmolenko, que pululaba por ahí, sin hacer mucho ruido pero con un puñal guardado en las medias. Por suerte para los locales, el partido del capitán Jagielka fue imperial. El choque se dividió en dos (del 1′ al 25′ y del 25′ al 90′) y Lukaku dominó el segundo acto con una superioridad abismal. Tuvo algún error, porque es un futbolista con defectos, pero fue ese delantero que se transforma cuando compite en la Europa League. En el gol de Naismith hace una jugada portentosa, evita a varios centrales que van a chocar contra él y asiste al escocés de forma precisa. Y tras el descansó siguió aportando en todas las combinaciones ofensivas, ya fuese como hombre objetivo o cayendo a la banda derecha, donde jugó los últimos minutos, una posición en la que suele sacar muchos réditos cada vez que la ocupa. A punto del final, marcó un penalti que provocó Osman y que puso el 2-1 definitivo. No es un resultado sencillo de manejar para el partido de vuelta, y más dado el peligro que ha demostrado generar el Dinamo Kiev, pero el Everton ha sabido competir a las mil maravillas en Europa y a domicilio han dejado varias de sus actuaciones más sólidas del año: un 0-2 contra el Wolfsburgo donde mataron al contragolpe a un rival durísimo, por no hablar del 1-4 contra el Young Boys de la ronda anterior, precisamente con Romelu Lukaku como héroe de la noche con un hattrick.

Roberto Martínez: “Acabamos la primera parte muy fuertes, marcamos un gran gol y nos sacaron otra en la línea. En la segunda mitad estuvimos impresionantes”.

Everton Lukaku FocusRomelu Lukaku, en un entrenamiento (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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