La vida sigue igual

Montella Fiorentina - Focus

Como si fuera un calcio del partido de liga jugado en el mismo estadio, Fiorentina y Roma empataron en el duelo 100% italiano de la Europa League. El equipo toscano empezó mejor, con golazo de Ilicic y buenas sensaciones, aunque poco a poco, en la segunda mitad, la Roma levantó la cabeza sumando otro empate a su curiosa y frustrante racha de 11 empates en los últimos 14 partidos oficiales.

El partido no ha alterado nada las sensaciones sobre los equipos. La Fiorentina vive un buen momento en que solamente le pasa factura el cansancio acumulado por determinados jugadores. El equipo compite en tres competiciones, aunque poco a poco recupera efectivos. La Roma vive en el alambre. No juega bien, no se siente cómoda y pierde efectivos. Y como le ha sucedido en tantas ocasiones, no empieza los partidos como toca, recuperando terreno más con casta que con talento. En este contexto, Seydou Keita se ha convertido en el hombre de los goles importantes en una Roma que, por una vez, sacó un empate que le deja buenas sensaciones. No es mal resultado, aunque la Fiorentina ya ha eliminado esta temporada a los chicos de Rudi Garcia en su casa en la Copa.

Roma Nasri Keita Manchester City - Focus

Keita se ha convertido en el hombre de los goles importantes. Foto: Focus Images Ltd.

El equipo de Vincenzo Montella salió con gran intensidad en la primera parte del partido, con Borja Valero en el centro del campo, acompañado por Alonso y Joaquín. Fue una buena Fiorentina, intensa, dominante. Sin los ausentes Mario Gomez, Rossi y Babacar a medio gas, Ilicic acompañó a un Salah muy activo. Los dos crearon el primer gol, un zapatazo precioso de Ilicic a la escuadra. Salah le robó la pelota a un De Rossi fuera del partido y la Fiorentina golpeó primero. La Roma quiso la pelota, aunque no tenía muy claro cómo atacar. Iturbe jugaba solo contra el mundo, mientras que Pizarro y Badejl le daban más criterio al ataque local. Alonso, activo en su banda, le ganaba la espada a Iturbe y la hinchada local le daba alas a los suyos.

La Roma, sin Totti, en casa por molestias físicas, perdió poco a poco efectivos. Con Gervinho, cansado, en el banquillo, Rudi Garcia vio como su equipo, impotente, era golpeado por las lesiones. De Rossi fue sustituido a los 22 minutos por Pjanic con una lesión grave. A los 26, el lesionado fue Manolas, sustituido por Astori. Cosas de la vida, el equipo mejoró con estos jugadores, aunque Pjanic sigue sin llegar a su mejor nivel de juego. Su suplencia en la Toscana era más que lógica. La Roma sorprendió con algunas decisiones, como lo apuesta por Florenzi, muy obsesionado por momentos en ayudar en defensa para vigilar a un Salah que, poco a poco, se esfumó.

Fiorentina-Roma

En los últimos minutos del primer tiempo la Roma despertó y consiguió meterse en el partido, provocando más peligro en un partido accidentado, pues Pizarro también se lesionó. Entró en su lugar Mati Fernández. Las oportunidades de Ljajic, en jugada individual, y Florenzi no aportaron nada al marcador.

En la segunda mitad, el centro del campo de la Roma mejoró. El carácter de Nainggolan y Keita permitió a los romanistas sentirse más equipo, ocupando espacios y llegando a la frontal del área rival. Yanga-Mbiwa frustó la mejor ocasión de una Fiorentina liderada por Borja Valero, aunque del duelo igualado se pasó a los mejores minutos de la Roma. En una de estas acciones, Ljajic se sacó un penalti inexistente a Neto. El portero rebañó la pelota, aunque la caída del ex de la Fiorentina engañó al colegiado Mateu Lahoz. Por una vez, la justicia existió y Neto evitó que Ljajic marcara contra su anterior equipo, pues le paró el penalti. Fue una de las diversas intervenciones de un portero clave en la reacción viola, pues la mala racha coincidió con su suplencia por no querer renovar. Y no renovará, aunque jugando aporta mucho más a una Fiorentina muy crítica con las decisiones de Mateu Lahoz.

Los chicos de Montella le protestaron el gol de Keita al español, interpretando que el internacional por Mali empujó a Alonso antes de rematar un córner sacado por Alessandro Florenzi. El gol animó a la Roma y Nainggolan casi marcó el segundo de una Roma que, en palabras de Keita, “se tiene que desbloquear” para dejar de empatar y ganar partidos. La partida está abierta. Roma decidirá. La vida sigue igual entre estos equipos. La Fiorentina, a un paso de ser grande, de ganar duelos claves. La Roma, a un paso del desastre, víctima de los sueños de grandeza de los últimos meses.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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