Los hombres del bosque salvaje

Ludogorets ret

El nombre del Ludogorets Razgrad sonó por primera vez en el panorama del fútbol europeo a mediados del año 2012. Era un equipo humilde y sin tradición de una ciudad pequeña que había logrado ganar la liga en Bulgaria por primera vez, con lo que podría jugar Champions League. Por las dimensiones de la entidad, y sin investigar demasiado, no sorprendió que en el verano de ese año el GNK Dinamo Zagreb se deshiciese de ellos a las primeras de cambio en la máxima competición continental. Desaparecieron del plano mediático hasta que este verano volvieron a la carga: ganaron la liga de nuevo y en Champions se deshicieron de Slovan Bratislava y FK Partizan sin acusar la sorprendente destitución del técnico que llevó al equipo a Primera (Ivaylo Petev fue destituido por perder en la primera jornada de esta temporada). Llegaron al Play-off, la ronda previa más mediática, y le pelearon al FC Basel, ya con el actual técnico Stoycho Stoev a los mandos. No pudieron con los suizos, pero demostraron merecer un cupo en la Fase de Grupos de la UEFA Europa League. Bulgaria tenía un equipo en una Fase de Grupos de un torneo continental 2 años después.

Pese a que con su progreso en las previas europeas se ganaron un nombre y un cierto respeto, pocos auguraban que el Ludogorets fuera a clasificarse para los Dieciseisavos de Final con PSV Eindhoven, Chernomorets Odessa y GNK Dinamo en su grupo. Y menos aún de forma tan rápida (tras 4 partidos) y tan contundente (ha acabado el grupo invicto y con 5 victorias). Es el primer equipo búlgaro que se clasifica para rondas eliminatorias en cualquier competición europea –sin contar la difunta Intertoto– desde la temporada 2005-06.

Los orígenes: “Razgrad 2000”, Petev y la inversión de Domuschiev

El Ludogorets que está compitiendo en la actualidad y que está registrando estos éxitos en su historia fue creado en 2001 por iniciativa de Aleksandar Aleksandrov –actual presidente del club– y un socio suyo llamado Vladimir Dimitrov. El equipo se asentó en la pequeña ciudad de Razgrad, de 33.000 habitantes (la 31ª más grande de Bulgaria). Su primer y efímero nombre fue el de “Ludogorie”, que es el nombre de la región del noreste del país en la que se encuentra esta urbe y que significa ‘tierra de bosques salvajes’ en castellano. Poco después, tras la absorción de un equipo juvenil de la ciudad, pasó a llamarse “Razgrad 2000”. Con esta denominación empezó a destacar en las categorías amateur del fútbol búlgaro, de las que no podía ascender por su bajo presupuesto. En 2006 lograron acceder al peldaño previo al profesionalismo: la tercera división. Ese mismo año, el otro club de la ciudad, el más grande pero poco prestigioso “Ludogorets Razgrad”, creado en 1945, se disolvía por falta de fondos. Con el paso de los años, el Razgrad 2000 se consolidó en la tercera división y en 2010 logró ascender a segunda, la primera categoría profesional. Para poder jugarla, compró la licencia del difunto Ludogorets Razgrad y se quedó con su nombre, su lema, sus colores y su escudo. De esta manera, también se quedó con su historia, y el “nuevo Ludogorets” se convirtió en la versión resucitada del difunto Ludogorets.

En julio de 2010, para afrontar la primera temporada de la historia del “nuevo Ludogorets” en segunda, la directiva fichó como técnico a Ivaylo Petev, que acababa de colgar las botas. Ese fichaje estimuló la compra del club por el que es hoy su propietario, el multimillonario empresario Kiril Domuschiev, cabeza visible de un conglomerado familiar de empresas de diverso tipo (fábrica de bicicletas, cervecería, constructoras de viviendas y barcos…). Su inversión inicial mejoró la plantilla lo suficiente como para ser campeón de segunda y ascender a la A PFG en 2011. Tras el ascenso se ficharon a jugadores de nivel que hoy continúan en la plantilla con un desembolso aún mayor de Domuschiev, que quiso hacer de su club el campeón de Bulgaria. Llegaron futbolistas como Svetoslav Dyakov, Barthe o Marcelinho, y el equipo se hizo con la liga en su primera temporada en primera, así como con la Copa y la Supercopa. El Ludogorets es el segundo club europeo de la historia que consiguió ese triplete como recién ascendido tras el Levadia Tallinn estonio (1999). Aquí enlazaríamos con el inicio del artículo, así que lo procedente ahora es contar qué argumentos futbolísticos tiene este equipo revelación de la UEFA Europa League.

Un equipo ofensivo, posesivo y con mucha personalidad

Ludogorets RazgradEl Ludogorets (o Ludogorec por identificación con el alfabeto cirílico; Лудогорец) es un equipo ofensivo que prefiere controlar los partidos con la posesión de balón. El esquema más habitual del técnico Stoycho Stoev es un 4-2-3-1 nominalmente muy ofensivo, pues tiene un volante desequilibrante como el neerlandés Virgil “Vura” Misidjan, un mediapunta puro como Marcelinho y un doble pivote estándar compuesto por el capitán Svetoslav Dyakov (interior) y uno entre el portugués Fábio Espinho (mediapunta reconvertido) y Hristo Zlatinski (interior). El brasileño Marcelinho es el encargado de trasladar lo que se genera por detrás de él a los volantes y al punta. Es una de las piezas clave del equipo, aunque solo luce en fase ofensiva. Sus compañeros Misidjan y Dyakov son los mejores jugadores del equipo por su constante, sempiterno y enorme despliegue, fundamento de su trabajo de calidad tanto en ataque como en defensa –hacen viable la ausencia de mediocentros–.

La demarcación del volante derecho está menos definida. Ahí se alternan el español Dani Abalo y los búlgaros Ivan Stoyanov y Mihail Aleksandrov. El primero es el más goleador de todos y sabe aplicar recursos propios de un extremo.  El segundo es el más completo y el tercero solo tiene a su favor su condición de ambidextro. La delantera está ocupada normalmente por Juninho Quixadá o por Roman Bezjak. La simple comparativa de sus números pone de manifiesto la diferencia de calidad técnica y de talento goleador que existe entre ambos y de la que el esloveno sale bien parado. No es un ‘9’ excesivamente móvil, pero aporta fuera del area generando líneas de pase y ayudando en fase defensiva.

El Ludogorets es un equipo de mucha personalidad, tanto en fase ofensiva como en fase defensiva. A la hora de atacar, se aprecia en cómo el equipo intenta siempre hacerse con la posesión y construir a base de pases, evitando balones aéreos. Esto no choca con el hecho de que, ante rivales que presionan tanto o más que ellos, muestran una versión más pragmática, vertical y dependiente del juego exterior. También se percibe la personalidad en cuestiones más dependientes de Stoev. Fundamentalmente, en la dirección de campo, que casi siempre es atrevida en escenarios adversos o en los que otros técnicos serían conservadores (como con marcadores de 0-1 fuera de casa). La pega más significativa de la escuadra de Razgrad es que, a la hora de atacar, no transita tan bien como posee.

Dyakov (izquierda) y Marcelinho (derecha) son, junto a Misidjan, los mejores futbolistas del Ludogorets Razgrad. Fotos: Biser Todorov. Edición: MarcadorInt.

Un colectivo fuerte en defensa

Uno de los activos más importantes del Ludogorets es su fortaleza defensiva. El equipo tiene múltiples reacciones para diferentes escenarios sin balón. En partidos ante equipos técnicamente superiores opta por un repliegue en 4-4-2, alineándose el punta con Marcelinho en la primera línea. Si los rivales son superiores en el centro del campo, algo que consiguen con ofrecimientos de los volantes por dentro, optan por un 4-5-1 con dos líneas sólidas atrás (Marcelinho ayuda más de lo habitual al doble pivote). Si el equipo rival amenaza con quedarse con la posesión de balón, se inicia una presión voraz en 4-2-4 que depende del fondo físico, se juegue en casa o fuera de casa. Los volantes, Marcelinho y el ‘9’ se echan encima de los centrales, los laterales y los mediocentros rivales de forma bastante pegajosa. Incluso, en algunos partidos como visitante, los de Stoycho Stoev han desarrollado un imponente achique lateral sobre una banda, la de Misidjan.

Todos estos mecanismos defensivos y de presión son viables en un equipo nominalmente tan ofensivo gracias al despliegue de Dyakov y “Vura” Misidjan. El capitán es un todocampista que tan pronto avanza con el balón para llegar desde segunda línea al área rival como retrocede, ayuda a los centrales, va al suelo, recupera balones y lanza contragolpes. El volante neerlandés, por su parte, aparece constantemente ayudando a los centrocampistas del doble pivote y al lateral de su perfil (habitualmente el ambidextro Yordan Minev). Su solidaridad es la que permite esos achiques laterales mencionados que tanta personalidad desprenden. Es uno de los “líderes espirituales” de las águilas de Razgrad, pues sus ofrecimientos hacen que el equipo mantenga su ataque y su fe en la victoria en momentos adversos. Evidentemente, la solidez defensiva no solo depende de centrocampistas trabajadores. Una gran parte del mérito reside en los miembros de la línea defensiva. Especialmente en el central francés Alexandre Barthe y en el exportero del Sheriff Tiraspol Vladislav Stoyanov.

Alexandre Barthe se convirtió en profesional cuando llegó a Bulgaria en 2008. Creció en Litex Lovech (camiseta de la foto) y luego fichó por Ludogorets. Foto: Litexfan.

Barthe es un gran corrector. Tiene nivel yendo al suelo y es correcto tanto en las disputas de balones aéreos como en la salida de balón. Es contundente en tareas estrictamente defensivas y normalmente es el líder de la zaga a la hora de tirar el fuera de juego. Complementa y ayuda siempre a su compañero en el eje de la defensa, el rumano Cosmin Moți, de menor calidad individual. Stoyanov es un arquero con buenos reflejos y correcto en las salidas que ha dejado grandes paradas en lo que va de temporada. Ha sido elegido como el mejor guardameta del once ideal de la UEFA de la Fase de Grupos de la Europa League después de dejar su portería a cero en 5 de los 6 encuentros de la misma (solo encajó un gol en el remate de una falta en el encuentro en Sofía ante el Chernomorets Odessa). Los laterales no son excesivamente llamativos y pecan a veces de exceso de basculación cerrando su banda. Habitualmente juegan Minev en la izquierda y Júnior Caiçara en la derecha, aunque en ocasiones este último se va a la izquierda y le deja el hueco a su compatriota Choco.

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5 comments

Fantástico como siempre David, estoy deseando que se pueda dar ese Valencia – Ludogorets. Es maravilloso ver que tras la eliminación polémica ante el D.Zagreb la pasada temporada, el equipo ha sabido resurgir y mejorar, la competitividad y buen hacer en Europa también es aplicable en liga.

Y en el aspecto social, al contrario que puede ocurrir con otros equipos mucho más históricos, donde siempre el factor rivalidad hace que parte del país no esté con ellos, aquí te diría que el 100% del pueblo bulgaro es uno más del Ludogorie.

Habrá que ver posibles salidas y entradas, el equipo de Razgrad tiene una especie de “vinculación” con el CSKA Sofia, siendo el presidente de Ludogorets un fanático de este y con la condición del millonario británico que ha entrado al equipo de la capital, se rumorean posible “trueques”.

Además de todo esto los 2 preparadores físicos son españoles, y uno de ellos amigo mío…;) A ver si consiguen mantener la renta y los vemos por Valencia.

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