Nadie perdió la paciencia

Mazzarri Focus

Dos líneas de tres centrales y dos carrileros, con cuatro centrocampistas por delante y un delantero solitario en punta. Así salieron Inter y Saint-Étienne en una clara declaración de intenciones, sobre todo por parte de los franceses, que casi calcaron el esquema del equipo local. Era un duelo de paciencia, de esperar a que el oponente cometiera algún error para penalizarlo sin piedad, como la típica partida de un shooter en la que el jugador espera escondido en una esquina del mapa. Nadie se cansó de esperar antes de que terminara el tiempo reglamentario.

Guarín Inter - calciostreaming

Guarín fue uno de los hombres más activos del Inter en el primer tiempo. Foto: calciostreaming

Sin embargo, aunque el Inter llevó la iniciativa durante gran parte del encuentro, ni italianos ni franceses se pusieron nerviosos con el paso de los minutos. Nadie se expuso más de la cuenta y los zagueros apenas cometieron errores. Aun así, el Saint-Étienne perdió un par de balones en su propio campo que le pudieron costar caros, pero ni Icardi ni Kuzmanovic estuvieron acertados de cara a portería en las pocas ocasiones que cedió el Saint-Étienne. El balance ofensivo de los interistas se resume en tres intervenciones de Ruffier y un disparo a las nubes del ariete argentino. Sólo Guarín dejó algún detalle diferencial. Aunque si bien es cierto que el fútbol de los hombres de Mazzarri fue lento y previsible, también es preocupante la falta de gol del Saint-Étienne, que sigue sin perforar la red rival en la fase de grupos de la Europa League, y ya se han disputado 270 minutos. Galtier plantó a un equipo rocoso e incómodo en el centro del campo, casi con marcajes individuales en esta parcela (Diomandé anuló a Kovacic), pero su solidez defensiva repercutió en el potencial ofensivo de su equipo. Inquietó Hamouma moviéndose entre líneas, pero el Saint-Étienne no encontró a Van Wolfswinkel y sólo los carrileros Theóphile Catherine y Tabanou aportaron algo de profundidad. Tabanou, soberbio sacando el balón jugado desde el perfil zurdo de la defensa de los franceses, puso a prueba a Carrizo en dos ocasiones. Pero el portero argentino, igual que su homólogo francés, se mostró seguro bajo palos.

Tras 270 minutos de fase de grupos, el Saint-Étienne todavía no ha marcado. Tampoco ha encajado ningún gol. 0-0, 0-0 y 0-0.

Por el camino se lesionaron Florentin Pogba, uno de los dos hermanos de Paul, y M’Vila, que destruyó más que creó en el centro del campo, y se produjeron varios cambios en ambos equipos. Pero ni Monnet-Paquet estiró al Saint-Étienne en ataque ni Palacio apareció entre líneas para dañar a la defensa visitante, imbatida en la fase de grupos. Porque el Saint-Étienne encadena tres empates a cero consecutivos en la Europa League y ocupa la tercera plaza en el grupo F, liderado por un Inter que suma siete puntos y que tampoco ha encajado ningún gol. Entre ambos, con cuatro unidades, se ha colocado el Qarabag, el único equipo azerí que ha ganado en la fase de grupos de una competición europea. Lo logró en Kiev (0-1) tras derrotar al Dnipro en un partido que será recordado durante muchísimo más tiempo que el choque disputado en el Giuseppe Meazza.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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