Orden en el Liverpool

Liverpool manager Jurgen Klopp during the Barclays Premier League match at Villa Park, Birmingham
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14/02/2016

Jürgen Klopp es un entrenador especial. Se bajó del avión el día que venía de Alemania y en Liverpool, ciudad y club, se encendió al instante el botón de la fe. “Tenemos que cambiar a los incrédulos por creyentes“, dijo en su primera rueda de prensa. Y efectivamente todo cambió. En cuestión de meses ya nada es igual a lo que había recibido en octubre. Ni siquiera parecido. A veces, por las cualidades técnicas del alemán. A veces, por las consecuencias que surgen de su personalidad y su carisma. Liverpool ya es creyente. En este proceso que va desde la llegada de Klopp hasta el final de temporada, poco a poco, se han ido ordenando las cosas, como si antes hubiesen sido esparcidas y estuvieran volviendo a encontrarse tiempo después. Se conocían, sabían quién era cada uno, sonaban sus caras, pero no se habían dicho hola. Klopp presentó a su propia afición al equipo de siempre dotado de una novedosa motivación inquebrantable ante la adversidad.

En la propia plantilla se puede reconocer este proceso. Adam Lallana es un futbolista transformado con la llegada de Klopp: “El míster nos ha hecho creer que podemos batir a cualquiera“. Dejan Lovren vivió su peor año como profesional el curso pasado, pero en esta temporada es titular y marcó uno de los goles decisivos ante el Dortmund. Daniel Sturridge, siempre lesionado, lleva dos meses jugando todo y siendo decisivo. Roberto Firmino iba a ser uno de los fracasos del verano hasta que se topó con el técnico alemán, que le dijo a la dirección deportiva, antes de que lo ficharan, que lo iba a poner en la posición donde la rompería. Y así ha sido. A todo lo que sucedía con normalidad en Liverpool y que comenzaba a no tener remedio, Klopp lo cogió y le dio otro significado. Hay demasiados ejemplos, pero ninguno tan representativo como el de Emre Can: “Ahora juego en la posición que quiero jugar y me siento como en casa”. Jugó de central y de lateral en el pasado, pero se ha convertido en indiscutible en cuanto ha tenido una racha de partidos en su puesto ideal: centrocampista. El Liverpool ha recuperado el orden establecido, los futbolistas juegan donde más les gusta y todo ello va orquestado de un espíritu, el de su entrenador, que no les da descanso.

No es novedad. Hace más de dos años, en esta misma web, titulábamos una previa del Borussia Dortmund con la siguiente frase: “El kloppismo siempre ha creído en lo ilógico“. La idea, en el fondo, desde una perspectiva muy general, era bastante similar. Ganar a los que siempre ganan hasta ser el que nunca pierde.

EL LIVERPOOL DE KLOPP

Jürgen Klopp, entrenador del Liverpool (Foto: Focus Images Ltd)
Jürgen Klopp, entrenador del Liverpool (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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1 comments

Gran artículo Álvaro de Grado. Por tipos como Jurgen Klopp aún me sigue gustando este fútbol, de jeques, dinero a raudales,globalizado, descompensado (pasando a un segundo plano, mi añoranza por el fútbol de mi niñez e incluso adolescencia , no tan lejano ya que tengo un cuarto de siglo).

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