Origi responde a la llamada

Divock Origi of Liverpool arriving for the Barclays Premier League match at Selhurst Park, London
Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117
06/03/2016

Ni siquiera lo fichó Jürgen Klopp, pero Origi define de forma bastante precisa el tiempo que lleva el técnico alemán al mando del Liverpool. El delantero belga es todo lo que busca su entrenador, hasta el punto de que Klopp reconoció en una rueda de prensa, de forma totalmente voluntaria, que quiso ficharlo cuando dirigía al Borussia Dortmund. Divock Origi, apenas veinteañero, destacó en el último Mundial de Brasil y fue en ese momento cuando los reds se lanzaron a por su contratación. Tras una temporada cedido en el Lille francés, decidieron que debía quedarse en la primera plantilla del club de Anfield: le faltaba mejorar su registro de goles, pero tenía un potencial enorme. En el debut de Klopp en la Premier League, en el campo del Tottenham, Origi fue titular. Era una pequeña señal. Fue un partido en el que su Liverpool empezaba a nacer: un fútbol donde la intensidad y la presión eran protagonistas. Siete meses más tarde, en el partido más importante de la temporada, una eliminatoria ante el Dortmund en los cuartos de final de la Europa League, Klopp tomó la decisión trascendental de sentar a su mejor delantero, Daniel Sturridge, que se debate entre una buena forma física y la suficiente actividad que demanda el técnico alemán. En su lugar, Origi ocupó la posición más adelantada: “Teníamos un plan. Divock estaba hecho para este partido por los espacios que puede generar por su velocidad. Ha sido 1-1, pero estoy seguro que muchos pensaron que íbamos a perder”, explicó más tarde el propio Klopp.

El Westfalenstadion se preparaba para un día nostálgico y de reencuentros, pero mientras que el Borussia Dortmund jugaba por confirmar su papel de máximo favorito para ganar la competición, el Liverpool tenía el reto de mostrarse ante Europa como un equipo fiable y con la seña de identidad de su entrenador. Y esa seña fue Origi.

Divock Origi (Foto: Focus Images Ltd)
Divock Origi (Foto: Focus Images Ltd)

Rápido y ágil, la explosividad de Origi fue el argumento ofensivo del Liverpool mientras el Borussia Dortmund trataba de dar un primer pase limpio ante la vigilancia de Origi, Coutinho o Lallana. Los de Thomas Tuchel presionaron a los visitantes en su propia mitad y, al no tener los ingleses una figura (Weigl) como la de los alemanes, el método más rápido para llegar a la portería rival era confiar en las habilidades de Origi, que a su vez fue un activo necesario a la hora de ejercer la presión sobre el propio Weigl y los defensas. El delantero del Liverpool se definió a sí mismo en la primera parte: magníficos toques de balón, peligro en sus arrancadas, un gol aprovechando el espacio por detrás de los centrales y, punto negativo, un mano a mano fallado ante Weidenfeller que habría supuesto el 0-2 y un golpe importante.

Con Aubameyang ahogado sin demasiado hueco entre Lovren y Sakho, quedaban dos vías más de ataque. La primera, la banda izquierda con Marco Reus y las subidas de Schmelzer, que casi suponen un gol. La segunda, la más utilizada y útil, fue la que se inventó Mkhitaryan en la posición de mediapunta. El futbolista armenio -en su momento, muy cerca de fichar por los reds– fue el mejor hombre del Borussia Dortmund por su capacidad para detectar por dónde y cuándo había que romper a los tres centrocampistas que poblaban su zona: Milner, Emre Can y Henderson. De sus movimientos nacieron los mejores tramos de su equipo, mientras que el Liverpool se veía obligado a tapar huecos en su campo. Poco a poco, Hummels ganó en protagonismo iniciando jugadas y, tras un centro lateral, marcó el gol de empate. El balón lo puso Nuri Sahin, entrando en el descanso y aportando una claridad excelente en sus toques de balón. A pesar del dominio de los de Tuchel, Weidenfeller tuvo una secuencia de tres paradas seguidas que mantenía la tensión viva. Klopp y los suyos sostuvieron a un Borussia Dortmund al que, en la mayoría del tiempo, se le negaron los espacios. Ese gol a domicilio y la capacidad de resistencia le garantizan al Liverpool una oportunidad de culminar el trabajo en Anfield, dentro de una semana, ante un Borussia Dortmund que será mucho más temible si consigue que sus dos genios, Reus y Aubameyang, puedan tener un mayor impacto en el partido.

Mats Hummels (Foto: Focus Images Ltd)
Mats Hummels (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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