Porque el Inter es así

Mancini Inter Focus

Mancini ha regresado al Inter para ganar. Lo querían para esto. Ya habrá tiempo de preocuparse de si gana jugando bien o mal, de forma justa o injusta. Pero mejor ganar mal, jugando feo y sin merecer la victoria, con 10 futbolistas encerrados en el área, que no ganar. Sobre todo cuando llevas más tiempo del deseado sin lograrlo. Porque entonces los debates estilísticos carecen de sentido y se convierten en algo banal en el equipo que se siente grande pero encadena días, semanas y meses alejado de la lucha por los títulos.

En el minuto 30, nada parecía indicar que el Inter iba a derrotar al Dnipro. El equipo ucraniano cuajó un magnífico primer tiempo en Milán. Demostró una personalidad encomiable, presionó arriba y expuso varios de los problemas del nuevo equipo de Mancini, que vio el debut europeo de su equipo desde la grada. El Inter sufrió horrores para sacar el balón jugado ante la presión rival, rifó el esférico a menudo y lo perdió en zonas peligrosas en varias ocasiones. De hecho, así nació el 0-1, en la presión de Rotan y Kravchenko sobre Juan Jesús. La jugada continuó, Handanovic paró el disparo de Konoplyanka que culminó el contraataque visitante y apareció Rotan, que siguió la acción de cerca en todo momento, para empujar el rechazo a la red. Pocos minutos después, Guarín cometió un penalty por una torpeza sobre Cheberyachko, centrocampista que no paró de llegar al área interista. Sin embargo, apareció Samir Handanovic para detener el lanzamiento de Konopylanka y mantener el 0-1 en el marcador.

Konoplyanka - Dnipro - Focus

Konoplyanka falló un penalty con 0-1 en el marcador. Foto: Focus Images Ltd.

Empató el Inter en una acción a balón parado defendida de forma horrible por el Dnipro, incapaz de despejar un centro frontal hacia el área pequeña. Un pequeño respiro para los nerazzurri, que sufrieron en cada ataque del Dnipro. Al Inter le queda mucho trabajo por hacer en materia defensiva: Konoplyanka recibió en varias ocasiones completamente solo para encarar al lateral diestro del Inter (primero Nagatomo; después Campagnaro) y los italianos se desorganizaban a la mínima que el club ucraniano enlazaba una larga cadena de pases. Era fácil recibir entre líneas, Medel y Guarín no siempre llegaban a ayudar ante el desequilibrio de Konoplyanka y aparecían grietas en todas las esquinas del sistema defensivo interista. El 4-3-3 de Mancini no funcionó, tampoco en ataque, donde Icardi apenas intervino partiendo desde la banda izquierda. Agita las piezas el nuevo técnico del Inter, aunque aún es muy pronto para sacar conclusiones.

Pero, de golpe, sin querer, casi de casualidad, por culpa de una inesperada expulsión, el Inter encontró la fórmula que más daño hizo al Dnipro: comprimirse y plantar 9 hombres delante de la frontal del área para ahogar cualquier espacio entre líneas. Ranocchia fue expulsado en la primera acción del segundo tiempo. No esperó ni un minuto para propinarle una torpe patada a Rotan, que le había robado la cartera, lo que se tradujo en la segunda tarjeta amarilla para el central local. El capitán y el más irresponsable de los zagueros en la noche de Europa League. Instantes después, como el Inter es un equipo que desafía toda lógica existente, los de Mancini marcaron el 2-1. Apareció Hernanes, inédito hasta entonces, demasiado solo en la frontal del área. Se aprovechó de esta situación el brasileño para filtrar un magnífico pase que Osvaldo no desaprovechó. En la acción posterior, porque el Inter es así, un zaguero local perdió el balón dentro de su área y Kalinic dispuso de una doble oportunidad clarísima para empatar de nuevo. Primero salvó Handanovic y después despejó Juan Jesús sobre la línea de gol, porque no puede ser que el Inter juegue un partido sin que veamos un par de acciones grotescas. Entonces, aún con el marcador a favor, entraron Andreolli y Obi, el Inter agotó sus cambios en el minuto 60 y se encerró atrás. Todo para conservar una victoria que, además, significaba la clasificación (y primer puesto del grupo) para las eliminatorias de la Europa League. El Dnipro sustituyó a distintos futbolistas de carácter defensivo para dar entrada a varios delanteros, pero no sirvió para dinamizar su ataque. Crecieron las prisas en los ucranianos y se frotó las manos el Inter, que redujo el caudal ofensivo de su oponente con éxito. El Inter propuso poquísimo, pero salió vencedor. Quizás sólo ganará 1 entre 50 partidos así. Pero para eso mismo ha llegado Mancini.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Tiene tooooda la pinta. El problema llegará si se ponen por detrás en el marcador. Aunque también entrarán futbolistas como Palacio, Kovacic, etc. Veremos qué nos encontramos.

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