El Ajax resucita en Gelsenkirchen

Amin Younes of Ajax Amsterdam and Thilo Kehrer of FC Schalke 04 during the UEFA Europa League match at Amsterdam Arena, Amsterdam
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
13/04/2017
*** UK & IRELAND ONLY ***

EXPA-EIB-170413-0125.jpg

El Ajax miró a la muerte directamente a los ojos durante una hora en Alemania. El sexto club con más Copas de Europa se enfrentó a todos sus fantasmas en una noche trepidante que hizo recordar aquellas hazañas que los más viejos ataviados con bufandas rojiblancas cuentan a sus nietos al descanso de cada partido para intentar mantener, aunque sea mediante la tradición oral, la grandeza de una institución que en su día fue enorme y que ahora no lo parece tanto. El Ajax emuló las heroicidades que escribieron los nombres más célebres de la entidad neerlandesa, que no pisaba unas semifinales de un torneo continental desde 1997. Y lo hizo con una plantilla extraordinariamente joven que arrancó con dos niños de 17 años en el once titular y que se vio desbordada durante casi todo el encuentro. Sobrevivió a 40 minutos de fútbol con un hombre menos tras la expulsión del segundo futbolista más veterano que quedaba sobre el césped (¡con 25 años!), que recordaba los pecados de juventud, fruto de la más pura ingenuidad, que han cometido -en momentos de máxima exigencia- todos los futbolistas que se han enfundado la camiseta ajacied desde que alzó su último trofeo europeo en 1996. Parecía la enésima noche en la que el Ajax se empequeñecía ante el vértigo de superar uno de aquellos obstáculos psicológicos que tanto le han lastrado últimamente. Y, sin embargo, cuando el Schalke creía que los de Peter Bosz estaban muertos, el Ajax resucitó, sacando fuerzas de donde nos las había y aliándose con la fortuna que tantas veces le ha sido esquiva en los últimos tiempos. Una de sus mejores noches en los últimos 20 años.

Schalke 3 (Goretzka 53′, Burgstaller 56′, Caligiuri 101′)
Ajax 2 (Viergever 111′, Younes 120′)

Ajax vs Schalke - Football tactics and formations

Dos minutos de juego bastaron para que el Veltins Arena se convenciera de que la remontada era posible. El Schalke arrancó el partido de vuelta con muchísimo ímpetu, dispuesto a borrar el mal recuerdo de una ida pésima, y generó varias oportunidades claras de gol nada más empezar. A los 45 segundos Goretzka ya había rematado en una posición clara y a los dos minutos Meyer se topó con el poste en un disparo desde el sector izquierdo del ataque alemán. Muy pronto los de Markus Weinzierl detectaron la principal flaqueza del Ajax. Y se ensañaron con ella. Por el flanco zurdo el Schalke descosió la defensa del conjunto neerlandés, incapaz de frenar el vendaval de fútbol ofensivo teutón. Max Meyer partía como extremo izquierdo, pero aparecía constantemente por dentro para generar superioridades en la medular junto a Goretzka y Bentaleb. Veltman se quedaba a medio camino, indeciso entre seguir al 7 azul o guardar su posición, en una confusión que se multiplicaba cada vez que Burgstaller caía al perfil zurdo, arrastrando a Davinson Sánchez para abrir espacios para las incorporaciones de Goretzka. El Schalke sembró el caos en el perfil diestro de la defensa ajacied, y Kolasinac convirtió el flanco en una autopista sin peaje que recorría con plena libertad. El lateral bosnio, que fue duda hasta última hora, obligó a Justin Kluivert a defender cerca del banderín de córner, pero el joven adolescente no siempre pudo seguir las carreras del portentoso futbolista balcánico, que sembró el pánico en un equipo inexperto al que el escenario parecía quedársele enorme.

Sin embargo, el arreón inicial del Schalke no sirvió para abrir la lata. El Ajax resistió como pudo, con un poderosísimo Matthijs de Ligt defendiendo el corazón del área para compensar la indecisión de un dubitativo Davinson Sánchez, y poco a poco se fue asentando en el choque. Empezó a mover la pelota, cada vez en fases más largas, para rebajar el ritmo de la contienda, que le estaba atropellando. Y encontró un par de debilidades en el Schalke, pues descubrió que Benjamin Stambouli sufre cuando se le presiona, pues es el menos ágil de los centrocampistas teutones. Así, el Ajax hizo lo que mejor sabe: defenderse con el balón, trasladar el cuero a campo rival y recuperarlo lejos de su área. Lo logró durante un tramo largo del primer tiempo, casi hasta el descanso, exhibiendo las virtudes que le llevaron a avasallar al Schalke en el encuentro de ida. Activó a Younes, que encaró a Riether con frecuencia y encontró en Viergever un compañero de viaje que hablaba su mismo idioma futbolístico en el flanco izquierdo. Aplicando sus mejores recursos, el Ajax logró inclinar el encuentro hacia el sector del campo que más le convenía y hacer correr el reloj, aunque siempre con la amenaza latente de los espacios que quedaban libres para las rupturas de Burgstaller y las incorporaciones de Kolasinac.

Nick Viergever, Joel Veltman and Davinson Sanchez of Ajax Amsterdam and Guido Burgstaller of FC Schalke 04 compete during the UEFA Europa League match at Amsterdam Arena, Amsterdam Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 13/04/2017 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-170413-0133.jpg
Burgstaller fue una pesadilla para la defensa del Ajax. Foto: Focus Images Ltd.

El Ajax mantuvo la dinámica positiva en los primeros minutos del segundo tiempo, cuando Fährmann le negó el 0-1 a Ziyech al detenerle al internacional marroquí un disparo de falta envenenado que recordó la exhibición del guardameta alemán en el choque de ida. Sin embargo, como los partidos de los neerlandeses son habitualmente una montaña rusa, el Schalke golpeó en uno de los momentos más delicados. Leon Goretzka rompió el choque al protagonizar un contragolpe extraordinario en el que exhibió la fortaleza física que la madre naturaleza le ha dado para conducir una transición que arrancó en la frontal de su área y que finalizó, tras combinar con Burgstaller, en el interior del área contraria. Tres minutos después fue el delantero fichado del Nürnberg (2ª alemana) en el mercado de invierno el que remachó libre de marca en el área un centro de Kolasinac desde la banda izquierda. En un abrir y cerrar de ojos, el Schalke había empatado la eliminatoria en el enésimo derrumbe del Ajax bajo presión.

La segunda mitad realzó las figuras de dos de los hombres que mejor han rendido en el cuadro minero esta temporada. Apareció Leon Goretzka en cada jugada de ataque, sobre todo después de que entrase Huntelaar para intimidar aún más en el área rival. El joven internacional alemán exhibió su poderío para arrancar jugadas con esas conducciones que recuerdan a Ballack porque aplasta a sus rivales por pura potencia, por su capacidad para pisar el área constantemente. En un curso irregular del Schalke, Goretzka suele ser siempre uno de los tres mejores futbolistas de los mineros en cada partido. Por otro lado, también brilló Guido Burgstaller, que se convirtió en un dolor de muelas para la defensa del Ajax con su perpetuo movimiento. Delantero inquieto pero a la vez corpulento, el austríaco fue indetectable, descargó buenos balones de espaldas y participó en los tres goles de su equipo. Cumplirá 28 años a finales de abril, pero su fichaje ha sido una de las mejores noticias del Schalke este curso. Si no están de acuerdo, pregúntenselo a Davinson Sánchez, absolutamente superado tanto por el austríaco como por el propio nerviosismo del central colombiano.

Leon Goretzka of FC Schalke 04 during the Bundesliga match at Veltins-Arena, Gelsenkirchen Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 27/01/2017 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-170128-1015.jpg
Leon Goretzka está firmando una gran temporada. Foto: Focus Images Ltd.

Entre la constancia de Goretzka, los movimientos de Burgstaller, la tendencia interior de Meyer y el martilleo de Kolasinac, incesante en sus incorporaciones desde el lateral izquierdo, el Schalke hizo sufrir de lo lindo al Ajax, que nunca controló el balón en la segunda parte. La insistencia de los mineros en atacar por el flanco zurdo encontró su merecido premio, pues en apenas diez minutos provocó dos amarillas de Joël Veltman para dejar al Ajax con un hombre menos en el 80′. Parecía la estocada definitiva para cocer a los neerlandeses a fuego lento hasta que cayera el 3-0. Aunque necesitara media hora suplementaria, era cuestión de tiempo.

Ajax vs Schalke - Football tactics and formations

Desnortado tras la expulsión, el Ajax quedó noqueado sobre el césped, deambulando por el verde a la espera de una tanda de penaltis. El Schalke no aplicó un ritmo alto a la prórroga, pero sí el suficiente para ir moviendo el esférico de lado a lado a la espera de encontrar un hueco sin sentir que su oponente tuviese el poderío o la frescura suficiente para contragolpear. Le perjudicó la marcha de Goretzka, agotado físicamente, pero a pesar de ello siguió insistiendo en la potencia de Kolasinac por el flanco izquierdo hasta que llegó el 3-0, en la jugada más repetida del encuentro. Burgstaller apareció para combinar, pasó el balón a Kolasinac y el bosnio la puso para Caligiuri, que anotó una diana que parecía definitiva.

Sead Kolasinac of FC Schalke 04 during the Bundesliga match at Signal Iduna Park, Dortmund Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 29/10/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-161030-0045.jpg
Sead Kolasinac destrozó al Ajax por la banda izquierda. Foto: Focus Images Ltd.

Fue en ese momento cuando el Ajax se levantó. Cuando no le quedaban fuerzas emergió Nick Viergever, en una exhibición de grandeza de uno de los actores secundarios más inesperados de la noche. El ex del AZ Alkmaar, que ha llegado a este tramo de temporada con una confianza desorbitada, agarró el esférico y estiró al equipo desde su posición de lateral izquierdo. Amenazó en el 110′ sacándose un disparo desde la frontal que obligó a Fährmann a lucirse, y un minuto después apareció en la frontal del área pequeña para rematar, con una dosis extraordinaria de fortuna, un centro lateral. Viergever atacó el balón con todo y tras un despeje defectuoso de la zaga del Schalke el balón se terminó colando en la portería alemana. Simplemente, Viergever se lanzó a lo loco a por el esférico y el rechazo rebotó en su pierna, en uno de los goles más ridículos de la actual edición de la Europa League. Pero su fe desencadenó la rocambolesca jugada.

Con el 3-1 el Ajax se creció y generó más oportunidades que el Schalke, que necesitaba un cuarto gol para alcanzar las semifinales. Fährmann evitó que Ziyech anotara la sentencia, y Viergever volvió a aparecer en el área tras una cabalgada al contragolpe unos segundos después, en una jugada impropia de un lateral izquierdo de un equipo que defiende un resultado en una prórroga que juega en inferioridad numérica como visitante. Fruto de esta ingenuidad del Ajax incluso se sumó a uno de estos contragolpes Davinson Sánchez, el central derecho, en una jugada en el minuto 117 en el que apareció en la frontal del área del Schalke, sin pensar en que estaba desprotegiendo su posición. Sea como fuere, lo cierto es que el Schalke acusó el 3-1, no generó ocasiones nítidas para anotar el cuarto y recibió la estocada definitiva a los pies de uno de los mejores futbolistas de los neerlandeses en la eliminatoria, cuando ya en el último minuto el Ajax gestionó de maravilla una posesión larga en campo rival que en la que Amin Younes puso la guinda con una definición fantástica.

Pero el calendario no permite una mínima concesión a la euforia que supone disputar las primeras semifinales europeas desde 1997. El domingo el Ajax visita al PSV Eindhoven en un partido decisivo en la lucha por la Eredivisie.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

Deja un comentario

*