Sólo faltan ellos

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2008 cambió el rumbo del fútbol chipriota. En aquel año, Anorthosis Famagusta derribó todas las barreras históricas y eliminó en la tercera ronda de Champions a Olympiakos, al que entrenaba Ernesto Valverde. Un equipo chipriota entraba en Liga de Campeones dejando fuera a uno de Grecia, país íntimamente unido a Chipre en el aspecto histórico, cultural y político y que futbolísticamente siempre fue mucho más que la pequeña isla mediterránea. La machada del Anorthosis abrió el camino europeo a un país que ha crecido futbolísticamente gracias a entrenadores pragmáticos, muchos jugadores extranjeros (en el campeonato chipriota no hay límite de jugadores foráneos) y el pago de sueldos relativamente altos. Ahora, los clubes chipriotas tienen el suficiente nivel futbolístico para ofrecer a jugadores y técnicos la posibilidad de disputar competiciones europeas.

Anorthosis y Panathinaikos se enfrentaron en la Champions League 2008-09 (Foto: George M. Groutas)

En 2008, Anorthosis eliminó al Olympiacos y después se enfrentó al Panathinaikos en la Champions. Foto: George M. Groutas

Desde la temporada 2008-09, hasta cinco clubes del país han jugado fases de grupos europeas: APOEL de Nicosia, Anorthosis, AEK Larnaca, AEL Limassol y Apollon Limassol. Pero quien conozca mínimamente el fútbol chipriota se hará una pregunta al ver esta lista… ¿Dónde está el Omonia? La respuesta es evidente: fuera de su lugar natural. Deportivamente, otros clubes con menos palmarés le están apartando de la lucha por el título de Liga, que no gana desde 2010. Aquel año, según se reveló después, trajo consigo un dispendio en salarios del que la entidad aún no se ha recuperado. El Omonia lleva ya dos años en blanco y desde hace más de una década va a entrenador por año. Pero en un momento de crisis total en el club, la posibilidad de llegar por primera vez a la fase de grupos de la Europa League está a dos partidos de ser real. Ante sí, el Dinamo de Moscú, un rival que asusta.

La mitad de Chipre

El Omonia Nicosia es el segundo club más laureado de Chipre y el que tiene más aficionados en todo el país después del APOEL, según una encuesta realizada por la Universidad de Nicosia en 2012. La entidad nació en 1948 como una escisión del APOEL de Nicosia, máximo rival del club desde su fundación. Esta se produjo por un telegrama que el APOEL envió a la Asociación Griega de Atletismo Amateur, con motivo del Campeonato Panhelénico de Atletismo de 1948. En el marco de la Guerra Civil griega (1946-49), la directiva del club anunciaba en ese cable su deseo de que terminara la sublevación comunista en Grecia. Esto propició el distanciamiento de varios miembros del club e incluso su expulsión, al haber protestado por la intromisión de la directiva del APOEL en temas políticos, violando así los estatutos de la institución.

A raíz de esta separación, APOEL y Omonia (que significa ‘concordia’ en griego) se erigieron como los dos equipos más fuertes del país y los representantes de dos ideas políticas contrapuestas: al APOEL se le identifica con la derecha, mientras que al Omonia se le asocia con la izquierda. En esta rivalidad hay otro tema curioso, el de las banderas. Mientras unos engalanan el estadio GSP con enseñas griegas y los colores amarillo y naranja, otros lo visten de verdiblanco y lo decoran con banderas chipriotas.

Omonia banderas Werner100359Ejemplo de las banderas que acompañan a los aficionados del Omonia. Foto: Werner100359

Las dos hinchadas están formadas en su totalidad por chipriotas de origen griego, un colectivo que históricamente quiso la enosis (unión de Chipre con Grecia). Pero la filosofía de ambos clubes ante esta cuestión es diferente. Mientras el APOEL se identifica con Grecia y la vieja idea de la enosis, en el Omonia hay una concepción más moderna del país y un sentimiento nacional chipriota, nacido en los 70 a raíz de la invasión turca de Chipre.

Panikos Hatziliassis, portavoz del APOEL, tras clasificarse a cuartos de la Champions en 2012: “Nosotros representamos a los chipriotas griegos, al fútbol chipriota y por supuesto al fútbol griego. Somos un club griego”.

Crisis en todos los frentes

A partir del curso 2012/13, comenzaron a hacerse notorias las dificultades económicas del Omonia. Los malos resultados de esa temporada (en la que la hinchada recaudó 3,5 millones de euros para ayudar al club) sumados a los de la 13/14 provocaron la dimisión el pasado 21 de enero del presidente, Stelios Mylonas. El expresidente se iba un día después de perder por 3-1 ante el AEL y dejaba al equipo quinto con 47 puntos, a 15 del líder, precisamente el AEL Limassol. En la rueda de prensa en que anunció su renuncia, reconoció que el Omonia había llegado a tener 32 millones de € de deuda, pero que esta se había reducido a 14,5 millones. La UEFA, además, amenazaba con sancionar al Omonia por no cumplir con las condiciones financieras establecidas, ya que el club debía reducir su deuda a 13 millones de euros para poder jugar en Europa esta temporada. Mylonas atribuyó el precario estado económico del club al dinero invertido en nóminas en 2010.

Mylonas, en su rueda de prensa de dimisión: “La masa salarial de la plantilla actual equivale a los sueldos de cuatro jugadores en 2010”.

Dos semanas después sería despedido Miguel Ángel Lotina (duró sólo un mes), al que reemplazó Kostas Kaiafas, entrenador actual. Con Kaiafas, los verdiblancos ya suman 17 entrenadores en los últimos 14 años. Al final, el Omonia se metería en la Europa League como quinto, dado que la final de Copa la disputaron APOEL y Ermis, que ya se habían metido en Europa a través de la Liga. Esta clasificación ya llegó con Doros Serafim, que está presidiendo el club por segunda vez. Antes de llegar a la dirigencia del Omonia, Serafim estableció una serie de pautas, resumidas en la reducción del presupuesto del club, la creación de un comité de control económico y una política deportiva basada en la cantera, algo que en Chipre no es demasiado habitual entre los grandes clubes. El Omonia ha perdido de cara a esta temporada a varios jugadores, siendo el más importante el delantero maltés Schembri, su máximo goleador el pasado curso (17 goles en Liga), que se fue al FSV Frankfurt. También se marcharon Joao Paulo (central del Apollon Limassol) y Platini (nuevo extremo del CSKA Sofia).

Lotina (riazor.org)

Lotina tampoco consiguió reflotar al Omonia. Foto: riazor.org

En este contexto, el Omonia afronta de nuevo un playoff de Europa League. Dirigidos por Kostas Kaiafas, hijo de Sotiris Kaiafas (la mayor leyenda del club), los verdiblancos han pasado dos rondas previas frente a rivales bastante asequibles, como el Buducnost Podgorica montenegrino y el Metalurg Skopje macedonio. Tras estos dos obstáculos, viene un equipo de mucha más entidad como el Dinamo de Moscú, que dispone de una de las mejores plantillas de la Liga rusa. Ante esto deberá pelear el Omonia, que tiene como jugador de más calidad a Alípio, ex del Real Madrid Castilla que fue inflado por algunos hasta el extremo de compararlo con Cristiano Ronaldo. El equipo actual cuenta con tres españoles: Rodri (pivote titular), Roberto (nueve habitual del equipo) y Alex Rubio (delantero para los últimos minutos). Para reforzar su defensa, el Omonia incorporó a Milan Stepanov, central serbio ex del Málaga. En la portería continúa Moreira, otrora jugador del Benfica y el Swansea. El equipo es veterano (el último 11 contra el Metalurg Skopje tenía una media de 30 años) y hay jugadores de cierto caché, pero es incomparable a la artillería del Dinamo.

Pérdida de estatus

La última Liga que ganaron los del trébol fue en 2010, con Takis Lemonis al frente, un entrenador que había dirigido a Olympiakos en dos etapas y que también entrenó al APOEL. Ese Omonia era una rara avis: había varios extranjeros en el equipo, pero quienes resolvían los partidos eran jugadores chipriotas, como Michalis Konstantinou (máximo goleador histórico de la selección chipriota), Efstathios Aloneftis (veterano extremo que lleva tres temporadas en el APOEL) y Georgios Efrem (centrocampista canterano del Arsenal y que fichó este verano por el APOEL). Para afrontar la Champions ficharon a los españoles José Manuel Rueda, Víctor Espasandín (ambos del Barça B) y Iago Bouzón (Recreativo). El equipo fue eliminado por el Red Bull Salzburg en la tercera ronda previa. En los dos años siguientes, ya con Neophytos Larkou, se ganó dos veces la Copa, pero el Omonia se quedó con la miel en los labios en la Europa League: en el playoff de la 11/12, el Salzburg volvía a ser el verdugo de los del trébol y en la 12/13 el Estrella Roja los eliminaba por penaltis en la tercera ronda previa.

La época de mayor esplendor del club fueron los años 70 y 80. En ese periodo, el Omonia obtuvo 14 Ligas, 7 Copas y 8 Supercopas, con lo que fue capaz de superar en títulos ligueros y de Supercopa al APOEL, que se había fundado 22 años antes y que llevaba jugando la Liga profesional desde 1934 (el Omonia se incorporó en 1953). Luego llegaron décadas de sequía, en las que el APOEL volvió a tomar la delantera del fútbol chipriota. También se producía la irrupción del Anorthosis y algunos títulos esporádicos del Apollon Limassol, con lo que el Omonia quedaba arrinconado en el ámbito local. En lo que se refiere al internacional, equipos de menor enjundia han logrado jugar fases de grupos europeas, mientras que el Omonia aún no lo ha conseguido, con lo que no ha podido sentirse parte del gran momento de la historia del fútbol chipriota en Europa. Sólo faltan ellos.

Foto de portada: Werdner100359

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6 comments

Fantástico artículo. Según lo leía tuve que subir para ver quien era el autor, pues me parecía un artículo de Toni Padilla. No se si lo sabes, pero ese es uno de los mejores cumplidos que se le pueden hacer a alguien que escribe sobre fútbol en español.

Maravilloso artículo que refleja muy bien el peliagudo tema de la Enosis. Idéntica situación representan los dos equipos más potentes de Limassol, ya que los seguidores del Apollon se identifican como unionistas (vi en directo festejar la copa del 2013 con proclamas en ese sentido acompañadas de infinidad de banderas griegas), en tanto que los del AEL son nacionalistas.
Ojalá este año veamos al Omonia en fase de grupos. La nefasta competitividad de los equipos rusos en Europa juega a su favor.

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