Una condena por errores propios

Mauricio Pochettino (Foto: Focus Images Ltd)

La Fiorentina culminó su pase a los octavos de final venciendo en el Artemio Franchi (2-0) a un Tottenham que propuso más y mejor pero que acabó sucumbiendo a merced de su candidez ofensiva y, especialmente, de dos errores groseros de Federico Fazio y Jan Vertonghen que Mario Gómez y Mohamed Salah sí supieron aprovechar.

Como era de esperar, Vincenzo Montella puso en liza un dibujo casi idéntico que en la segunda mitad en White Hart Lane. Un 1-4-3-3 con el que consiguió frenar la sangría provocada por los Spurs en el primer acto. El técnico italiano, no obstante, introdujo varios caras nuevas respecto a la pasada semana. Micah Richards partió desde el lateral diestro, Stefan Savic formó pareja en el eje de la zaga junto a José María Basanta y Marcos Alonso tomó el lugar de Manuel Pasqual en el flanco izquierdo. En la medular sólo el croata Milan Badelj fue novedad sustituyendo al lesionado Borja Valero, acompañando a David Pizarro y a Matías Fernández. El resto, todo igual. Con Joaquín en la derecha, Salah en la izquierda y Mario Gómez como referencia ofensiva.

Mauricio Pochettino finalmente también llevó a cabo su tentación rotativa, con un mix que, pese a todo, tampoco derivaba en una clara reserva pensando en esa final de Capital One Cup frente al Chelsea. El preparador argentino dio descanso –inicialmente- a Kyle Walker ofreciendo la alternativa en el costado diestro a Vlad Chiriches. Una posición donde el central rumano no se desenvolvió del todo mal pero, aparentemente, era un movimiento poco natural. Apenas tuvo incidencia, en cualquier caso. Chiriches, que finalizó el encuentro formando pareja con Fazio, fue profundo en ataque y mantuvo a buen nivel también en defensa. El doble pivote lo formaron Benjamin Stambouli y Nabil Bentaleb, dueños de la zona ancha del terreno de juego durante gran parte del encuentro. En fase atacante, la apuesta fue de total garantía: Lamela, Eriksen, Chadli y Soldado.

Así empezaron:

Fiorentina vs Tottenham - Football tactics and formations

 

Durante el inicio, ambos equipos intercambiaron alternativas en la típica fase tanteadora. Parecía que la Fiorentina era quien asumía el peso volcando su juego en Salah y Mario Gómez, bien vigilado por los zagueros de un Tottenham pertrechado y con intenciones contragolpeadoras, con Chadli y Eriksen atacando bien los espacios. Sin embargo, no tardó demasiado el Tottenham en voltear ese panorama, haciéndose con la manija del esférico aunque con un dominio no tan arrollador como en Londres, pues no tenía la potencia de hombres como Paulinho para ahogar al conjunto viola en la circulación. Fue alrededor del ecuador del primer tiempo. Desde entonces, los Spurs consiguieron robar y dominar más en campo contrario, provocando pérdidas de su rival, que vivió lejos de los dominios de Hugo Lloris.

Con la lesión de Matías Fernández y la entrada de Alberto Aquilani, Montella no modificó su esquema. De hecho, no lo hizo en todo el encuentro pese al dominio visitante y la desesperación local en la salida de balón en la cual lograban aparecer ni Pizarro, ni Badelj ni los dos nombrados anteriormente. El buen hacer londinense pudo traducirse en un justo premio si Soldado y Chadli no hubieran desaprovechado un contragolpe de pizarra liderado por Erik Lamela, cogiendo a la Fiorentina expuesta tras un córner. El delantero español, apareciendo en carrera desde segunda línea, quiso asegurar ante Neto entregando el balón al belga para empujarla, pero el pase fue tan blando que al brasileño le dio tiempo a salvar los muebles de forma providencial. No hubo ocasión más clara que esa. Un dos contra uno con el meta absolutamente vendido que pudo cambiar el rumbo de la eliminatoria.

La variante que esta vez introdujo el técnico italiano fue cambiar de banda a Joaquín y Salah, como ya hiciera en White Hart Lane. Y en menor medida, adelantar a Aquilani junto a Mario Gómez en la presión en campo rival, complicando la salida de balón a pies de Fazio, obligado al envío en largo. El asedio inglés fue in crescendo en los últimos minutos merced a la mayor intensidad que imprimían. Un bloque más compacto que la Fiore, embotellada, estática y sin ideas. Al final de los primeros cuarenta y cinco minutos, los números eran un fiel reflejo de lo visto. Ningún chut a puerta local, por tres del Tottenham, que además, había cometido más faltas producto de su mayor ímpetu.

Tras el paso por los vestuarios, Joaquín quiso responder tras el toque de atención que habían supuesto los minutos iniciales. Hizo lo propio Badelj, aprovechando una individualidad de Salah, que acabó en manos de Lloris. Y a la tercera, no hubo compasión. Fazio cometió un enorme error en una entrega en campo rival de la que Mario Gómez se aprovechó tras una larga galopada para adelantar a los suyos (1-0). Aún así, el Tottenham seguía vivo pese a necesitar dos goles, que pudo lograr porque jamás perdió la compostura y continuó ejerciendo la misma presión y dominio (61% de posesión). Los mismos dos tantos que también necesitaba tras encajar el segundo, algo más de quince minutos después, en otro imperdonable error –en este caso- de Vertonghen.

La reacción desde el banquillo Spur no se hizo esperar. Pochettino dio entrada a Harry Kane y Andros Townsend en un doble cambio retirando a Chadli y Bentaleb. Como consecuencia, el esquema londinense osciló entre el 4-2-3-1 y el 4-1-3-2. En fase defensiva, Eriksen retrasó su posición junto a Stambouli, jugando más entre líneas Kane, con Townsend en la derecha, Lamela en la izquierda y Soldado como hombre más adelantado. Ofensivamente, el danés asumía el peso en zona de peligro con Kane y Soldado en zona de remate.

El conjunto viola, que defendió con nueve hombres en apenas 25 metros, pudo acabar de finiquitar la eliminatoria en botas de Badelj, aprovechando los espacios en defensa de un Tottenham volcado en ataque. Un gol anulado a Kane -de forma correcta- un disparo de Eriksen y un testarazo de Soldado fueron las últimas acometidas de los londinenses, que quisieron morir matando con enorme empeño aunque de forma más impulsiva que cerebral en los últimos compases.

Así terminaron:

Fiorentina vs Tottenham - Football tactics and formations

 

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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