El Arsenal supera al Chelsea y conquista su 13ª FA Cup

Arsenal players celebrate winning the FA Cup Final at the Emirates Stadium, London
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27/05/2017

El derbi londinense en la final de la FA Cup fue para el Arsenal. Los gunners empezaron adelantándose con un gol tempranero cargado de controversia y se asentaron sobre su ventaja ante un espeso Chelsea. Cuando los blues comenzaron a mejorar su juego en el segundo tiempo, sufrieron una expulsión. Aun con diez fueron capaces de empatar, pero acto seguido encajaron el 2-1 que les dejó sin doblete. Con este triunfo, el Arsenal salva una temporada que ha dejado sensaciones difusas en Islington. Ahora suman 13 títulos de FA Cup, más que ningún otro club.

Llegado el final, poco tardaron las cámaras en apuntar al rostro de Arsène Wenger. Esta es la séptima FA Cup que ha ganado. La continuidad del técnico francés, que lleva más de dos décadas siendo el dueño del banquillo del Arsenal, ha sido más discutida que nunca esta temporada. Todo el mundo se preguntaba si esta final sería su despedida. Tras el encuentro, Wenger no se mojó sobre su futuro, diciendo que “sería ridículo que 20 años dependiesen de un sólo partido”. Aunque todavía no se haya pronunciado, la incertidumbre no parece que se vaya a prolongar durante mucho tiempo: se espera que en la próxima semana ya se sepa si sigue o no. Por su parte, Conte lamentó la derrota, pero hizo hincapié en que la temporada de su equipo ha sido muy positiva.

Arsenal 2 (Alexis 4’, Ramsey 79’)
Chelsea 1 (Costa 76’)

Arsenal vs Chelsea - Football tactics and formations

El mundo futbolístico le había otorgado la condición de favorito al Chelsea, campeón de la Premier League. Pero no era ni mucho menos descabellado pensar que iba a ser un duelo igualado. A pesar de que no había conseguido cerrar el curso liguero en puestos de Champions League, el Arsenal llegaba a la cita en un gran momento, pues había ganado ocho de sus últimos nueve partidos. Desde que el equipo de Wenger se había unido a la moda táctica del mosaico del 3-4-3 -cuyo mayor exponente era precisamente el Chelsea-, habían estado practicando un fútbol más convincente.

Con ese esquema de defensa de tres formaron ambos equipos. En el Arsenal destacaba la presencia de David Ospina bajo los palos en lugar de Petr Cech, que llegaba tocado. Las bajas de Gabriel Paulista y de Laurent Koscielny en defensa daban entrada al curtido capitán Per Mertesacker y al joven Rob Holding, que acompañan a Nacho Monreal en el back three. En lugar de Monreal, el carrilero izquierdo fue Oxlade-Chamberlain, y el derecho Héctor Bellerín. Arriba, sin sorpresas: Alexis Sánchez, Mesut Özil y Danny Welbeck. En el Chelsea jugaron los de siempre. La única posición en la que podía haber algunas dudas era en el centro del campo, donde Nemanja Matic jugó por Cesc Fàbregas.

Wembley estaba lleno y teñido de rojo a la izquierda y de azul a la derecha. El Arsenal entró al partido con mayor intención de mimar el balón. Mesut Özil y Alexis Sánchez jugando por detrás de Danny Welbeck buscaban hacer daño entre líneas, y Aaron Ramsey, compañero de Granit Xhaka en la medular, se incorporaba llegando de segunda línea. En una de las primeras llegadas, Alexis mandó el balón a la red estando en posición reglamentaria, pero su compañero Ramsey estaba adelantado y parecía haber tenido cierta influencia en la jugada. ¿Era fuera de juego? Parecía que así lo había visto el juez de línea. Los jugadores del Arsenal protestaron la decisión que en ese momento parecía definitiva. Entonces, el árbitro se fue a hablar con el liner y al cabo de unos segundos se llevó el silbato a la boca y señaló al campo del Arsenal. El gol era válido. Con retardo, pero la grada gunner lo pudo celebrar con euforia. Después, las quejas del Chelsea no se limitaban al posible fuera de juego, sino que también reclamaban una mano.

Aaron Ramsey intenta no influir en la jugada del gol de Alexis Sánchez para que no se señale fuera de juego. Foto Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Aaron Ramsey intenta no influir en la jugada del gol de Alexis Sánchez para que no se señale fuera de juego. Foto Alan Stanford/Focus Images Ltd.

Daban la impresión de estar más cómodos los hombres de Wenger, que se divertían buscando huecos en la zaga del Chelsea, de las más férreas del fútbol inglés. No obstante, en este sábado de mayo tardío el engranaje de Antonio Conte parecía estar desengrasado. Aunque su símil es el del sastre: en su día dijo que la misión del entrenador es ‘elaborar el traje ideal’. Y él lo había conseguido esta temporada, pero quizás las manchas del champagne de la celebración del título liguero no le permitieron lucirlo impoluto en Wembley.

El Chelsea tardó en ganar metros en campo rival y cuando lo hizo estuvo falto de ideas. Eso sí, cada vez que Eden Hazard cogía el balón, las opciones de peligro se elevaban a la cifra del dorsal de su espalda. Si en ataque les costaba arrancar, en defensa carecían de la compostura que acostumbran. El Arsenal pudo haber marcado el segundo en un tiro de Özil tras un contragolpe. Poco después tuvo otra clara: Welbeck remató un córner y Courtois se estiró como un chicle, pero no alcanzó la pelota. Para alivio del guardameta belga y del fondo de aficionados blues que estaban detrás de la portería, el balón se topó con el poste. Ese era un palo de madera y un palo anímico: el Arsenal acababa de mandar un nuevo aviso. Estaban siendo superiores y podían encarrilar la final en cualquier momento.

La primera aproximación de relativo peligro del Chelsea vino de una salida rápida tras ataque del Arsenal en la que Pedro Rodríguez mandó un balón largo a Diego Costa desde el centro del campo. El delantero hispanobrasileño le ganó la partida a Holding y fue a definir ante Ospina, pero no tuvo éxito y además hirió al portero colombiano. Acto seguido, el Arsenal respondió con otra ofensiva veloz y Welbeck volvió a poner en apuros a Courtois.

El partido llegó así a la media hora de juego en un fase de ritmo acelerado por pura inercia: el Chelsea, que estaba un paso por detrás tanto en el marcador como sobre el terreno de juego, tenía que empezar a intimidar a su rival y por eso aumentó una marcha; y el Arsenal, identificando que podía coger al Chelsea más desordenado, también buscó transiciones rápidas con las que sorprender a los de Conte. Cuando el tempo se estabilizaba, solía ser el Arsenal quien dormía la redonda y la hacía correr de forma más calmada.

Cada vez que había algo por disputar se notaba que esto era una final. Los jugadores iban con todo, hasta los más reservados no se lo pensaban dos veces antes de tirarse al césped para ganar cualquier balón dividido. Luego los aplausos de los suyos les levantaban de una. En la intensidad por parte de los jugadores y del público reside la esencia de las finales. Todos son conscientes de la importancia del partido, de su singularidad. Unos lo expresan cantando y reaccionando a cada jugada de forma pasional; otros, sudando la camiseta como si no hubiera mañana.

En los primeros vaivenes del segundo tiempo, un Chelsea venido a más tuvo una gran oportunidad de gol -disparo del carrilero diestro Victor Moses- que levantó los ánimos de su afición. Por momentos también trataron de construir jugadas de forma reposada y en una de sus posesiones se abrieron paso hasta conectar con Pedro en la frontal, desde donde el canario probó con un disparo bien encaminado que se acabó perdiendo. Los del oeste de Londres habían mejorado. Pero todavía necesitaban incrementar su presencia ofensiva. Así que cuando quedaba media hora de partido, Conte introdujo el cambio que su conjunto reclamaba para sumar en el plano creativo: Cesc por Matic.

Según avanzaba la segunda parte y llegaban avisos de los dos equipos y el balón estaba repartido, lo mejor que se le ocurría a uno para definir esta fase del encuentro era uno de esos tópicos tan sonados y tan simplistas -tanto que al final se les coge cariño-, el que dice ‘está el partido como para que marque cualquiera de los dos equipos’ (a estas alturas de la temporada, a nadie le sobra el ingenio). Pero entonces llegó un condicionante que se cargó ese pensamiento: Victor Moses simuló una caída en el área y vio una amarilla, su segunda, por lo que fue expulsado.

Victor Moses fue expulsado en la segunda parte. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Victor Moses fue expulsado en la segunda parte. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.

El aire soplaba de cara para el pelo emblanquecido de Wenger: su equipo estaba por delante en el marcador y contaba con superioridad numérica. El técnico francés, sentado en el banquillo, parecía estar pensando en qué abrigo Puma se iba a coger para el próximo invierno. Mientras, de pie en su respectiva área técnica, Conte, técnico propenso a las instrucciones a todo pulmón, los saltos y los gestos propios del cine mudo, estaba tan frustrado que paradójicamente no hacía nada. Después metió a William por Pedro y recobró gradualmente su voz mandante a pie de campo. Era muy difícil, mas la ventaja era corta. Seguían con opciones.

El Chelsea tenía todas las de perder, pero entonces parecieron acordarse de que son los campeones de Inglaterra, de que aun siendo diez pueden mirar a la portería rival a los ojos, y se asociaron en campo rival con soltura. La acción terminó con un centro de Willian que Costa aprovechó para empatar un partido que ahora parecía destinado a la prórroga.

Justo después de encajar el gol, Wenger dio entrada a Olivier Giroud por Welbeck. En su primera jugada, el delantero tiró un desmarque a una esquina del área y puso un centro de cara que remató Ramsey. De nuevo el Arsenal se puso por delante. Qué poco duró la primera celebración para los blues y cuánto sonó la segunda de los gunners.

El Chelsea buscaba a la desesperada un milagro y el Arsenal le respondía aprovechando su vulnerabilidad. Bellerín, que ya llevaba casi todo el encuentro causando problemas al rival por el flanco derecho, a punto estuvo de marcar un gol que hubiese sido decisivo cuando definió con un tiro cruzado que rozó el poste. Instantes después, Costa tuvo una ocasión de oro, pero su tiro fue atajado por Ospina y después el Arsenal pudo haber sentenciado en un nuevo contragolpe. Michy Batshuayi -el autor del gol que le dio la liga al Chelsea en West Bromwich- entró por Costa como tercer y último cambio del Chelsea. Wenger agotó los suyos durante los cuatro minutos descuento al meter a Elneny por Alexis. El chileno, nombrado mejor jugador del partido, fue despedido con una gran ovación. Su continuidad en el club, igual que la de Wenger, todavía es una incógnita.

Esta es la séptima FA Cup de Arsène Wenger. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Esta es la séptima FA Cup de Arsène Wenger. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.

Los blues tuvieron que saborear una amarga derrota que empaña ligeramente su fantástica campaña; mientras que los gunners acabaron con un toque dulce un año repleto de dudas. Ambos se volverán a ver las caras en agosto en la Community Shield, el encuentro que inaugurará la próxima temporada.

Sala de prensa

Arsène Wenger:

“Estoy orgulloso de cómo hemos ganado la FA Cup esta temporada: semifinales ante City y final ante Chelsea, no podría haber sido más duro”.

“Sería ridículo que 20 años dependiesen en un sólo partido, que el futuro del equipo dependiese de un sólo partido”.

“No existe un modo perfecto de decirle adiós al Arsenal. Creo que sigo siendo el hombre adecuado. No se trata de popularidad, se trata de tener las competencias necesarias”.

“Acepto las críticas, pero creo que la afición tiene que apoyar al equipo desde el momento en el que empiece el partido. No acepto nada que no sea eso”.

“Sólo puedo decir que hemos tenido algunos momentos difíciles, pero siempre me he entregado al máximo y nunca me he rendido”.

“En los últimos dos meses hemos tenido actuaciones formidables. El modo en el que jugamos ahora encaja a la perfección con nuestros jugadores, saca lo mejor de cada jugador individuamente”.

“Hoy nadie nos daba ninguna opción y hemos respondido con carácter y con clase”.


Antonio Conte:

“Nuestro inicio no fue lo suficientemente bueno; ellos empezaron mejor que nosotros”.

“Creo que el gol a los tres minutos debería de haber sido anulado por mano”.

“Después empezamos a jugar mejor y tuvimos ocasiones para empatar en el segundo tiempo. La segunda amarilla de Moses fue una de las dos claves del partido. A pesar de estar con uno menos fuimos capaces de empatar, pero encajamos el segundo inmediatamente después y esa fue la otra gran clave de nuestra derrota. Tuvimos una ocasión clara de Costa pero Ospina hizo una fantástica parada”.

“No entiendo por qué el árbitro no anuló la jugada por mano, aunque son cosas que pueden pasar: los jugadores se equivocan y los árbitros también. Pero he de decir que esta temporada he visto muchos errores arbitrales como este: no nos pitaron una mano contra el United ni contra el Bournemouth y luego nos marcaron”.

“Creo que ahora lo más importante es evaluar esta temporada. Todos los jugadores han dado el 110% y no ha habido lesiones. Es importante apreciar que esta temporada ha sido increíble. También hay que entender que tenemos que mejorar la plantilla de cara a la temporada que viene porque jugaremos más partidos”.

“Metí a Cesc porque quería que tuviésemos más pases de calidad, más verticalidad. Pero Matic había jugado un partido muy bueno”.

“Es una pena que no hayamos ganado la FA Cup, pero no hay que olvidarse de que hemos hecho mucho para llegar hasta aquí”.

La final en imágenes

Aficionados de ambos equipos caminan por la Wembley Way hacia la casa del fútbol inglés. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Aficionados de ambos equipos caminan por la Wembley Way hacia la casa del fútbol inglés. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
'Historia. Tradición. Clase', leía el fondo del Arsenal antes del partido. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
‘Historia. Tradición. Clase’, leía el fondo del Arsenal antes del partido. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
La afición blue esperaba celebrar su segundo título de la temporada. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
La afición blue esperaba celebrar su segundo título de la temporada. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Unos aficionados del Arsenal pidieron la continuidad de Wenger con una pancarta. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Unos aficionados del Arsenal pidieron la continuidad de Wenger con una pancarta. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
La afición del Chelsea da la temporada por buen a pesar de la derrota. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
La afición del Chelsea puede dar la temporada por buen a pesar de la derrota. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
El Arsenal se adelantó a los cuatro minutos con un gol polémico. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
El Arsenal se adelantó a los cuatro minutos con un gol polémico. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Aunque jugaba con uno menos, el Chelsea logró empatar gracias a un gol de Diego Costa. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Aunque jugaba con uno menos, el Chelsea logró empatar gracias a un gol de Diego Costa. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Aaron Ramsey marcó el gol de la victoria. También había marcado un gol decisivo la final de 2014 que ganaron en la prórroga por 3-2 ante el Hull City. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Aaron Ramsey marcó el gol de la victoria. También había marcado un gol decisivo la final de 2014 que ganaron en la prórroga por 3-2 ante el Hull City. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Conte reconoció que no habían entrado bien el partido. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Conte reconoció que no habían entrado bien en el partido. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
El capitán Per Mertesacker interactuó con su afición tras la victoria. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
El capitán Per Mertesacker interactuó con su afición tras la victoria. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
César Azpilicueta (a quien entrevistamos la semana pasada) era consolado por el capitán John Terry, que abandona el club. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
César Azpilicueta (a quien entrevistamos la semana pasada) es consolado por el capitán John Terry, que abandona el club. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Santi Cazorla cogió la cámara de un fotógrafo y se autoretrató junto con Aaron Ramsey y Nacho Monreal. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Santi Cazorla coge la cámara de un fotógrafo y se autorretrata junto con Aaron Ramsey y Nacho Monreal. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Alexis Sánchez, nombrado 'Man of the Match', abre una botella de champagne tras la foto de celebración. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Alexis Sánchez, nombrado ‘Man of the Match’, abre una botella de champagne tras la foto de celebración. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
Foto de portada: Russell Hart/Focus Images Ltd

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2 comments

Gran cobertura de la final, como siempre muy bien Miguel. En cuánto a lo de Wenger, no parece más evidente cada dia que pasa que se va a quedar? De haber salido lo más lógico es que hubiera hecho como la mayoría de entrenadores que lo anuncian con tiempo para que el club pueda trabajar en buscar a su sucesor, más en un caso como el suyo. Más allá de la victoria de la FA Cup, el mejor aval de Wenger a mi parecer ha sido que ha sabido reaccionar a tiempo, cambiando cosas que hace años que no tocaba y dando la sensación del que el Arsenal vuelve a preparar los partidos para ganarlos.

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