Por fin, el Arsenal

Arsenal Wenger Focus

De camino a Wembley iban dos chicos vestidos con camisetas del Arsenal hablando sobre su equipo. De la conversación, sin ser profunda y analítica, simplemente una charla entre amigos, se pudieron definir todos los defectos y virtudes que ha tenido el club en las últimas temporadas. Comentaron el tema de las numerosas lesiones cada año, siempre concentradas en los momentos críticos, en los partidos decisivos, y con la mala suerte de que afectaban a jugadores básicos. El ejemplo más claro de estos meses, Ramsey. Tocaron el punto de debate del centro del campo: que Arteta no puede desempeñar un rol de contención porque muchas veces le superan y que Flamini estaba bien, pero… Que a veces se pasaba, que cometía faltas absurdas. Es decir, que necesitaban refuerzos. También dijeron que hacía falta un delantero, que no se puede aspirar a ganar cosas con Sanogo de suplente y que vaya locura fue no fichar un punta en el mercado invernal. “Alguien tipo Mandzukic“, dijo uno de ellos. Mencionaron, por último, el muy buen nivel de Szczesny a lo largo de todo el año y, cómo no, le dieron algún que otro azote al Tottenham, aunque no viniese a cuento. En cosa de diez o quince minutos resumieron lo que es y lo que ha sido el Arsenal más reciente.

Arsenal FocusEl Arsenal de casi siempre se levantó y remontó la final (Foto: Focus Images Ltd)

En la primera jugada a balón parado, gol de Chester. En la segunda jugada a balón parado, gol de Davies. En la tercera jugada a balón parado, Gibbs saca bajo el larguero una pelota que iba dentro. Todo en poco más de diez minutos. El Arsenal de casi siempre tuvo una explosión existencial, querían retratarse en tiempo récord: gran cita, derrota dolorosa.

La tarde con la que había soñado todo aficionado gunner desde hace semanas, desde hace incluso años, concretamente casi nueve, la tarde en la que por fin el Arsenal iba a levantar un título, tenía que servir para, primero, levantarse a sí mismo y luego, ya si eso, ganar el partido. Cazorla mandó el balón a la escuadra y el Arsenal puso el duelo donde quería: a un solo gol de diferencia con más de una hora por delante, pase por aquí, pase por allá, se la damos a Giroud, la perdemos y Koscielny ya la recuperará. El Hull chocó una y otra vez contra el defensa francés, lúcido en todas sus anticipaciones y rápido en las carreras frente a los atacantes rivales. Bruce había preparado su clásico 3-5-2 con Fryatt, héroe de las semifinales, como único punta y Quinn por detrás, enlazando con el resto del centro del campo. Todo estaba bajo control para los de Wenger con el único problema de que el tiempo iba avanzando, como pasó en semifinales contra el Wigan, donde tuvieron que esperar hasta el 82 para marcar el empate. Koscielny, jugándose la pierna, logró el empate.

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Si el primer tiempo estuvo protagonizado por Cazorla, no sólo por su gol sino por su facilidad para dar balones en ventaja a los compañeros, para abrir el campo y para romper líneas en el centro del campo, el resto del partido fue de Ramsey. La lesión del galés mediada la temporada privó al Arsenal de mantenerse más tiempo en lo alto de la tabla clasificatoria: el rendimiento de Ramsey estaba siendo el mejor de su vida, estaba ganando partidos, estaba siendo todo lo que se le pedía. En la prórroga de Wembley, cuando le pidieron que acabase con la angustia, Ramsey cambió la dinámica histórica del Arsenal como una lesión ralentizó la proyección de su carrera: de forma seca, tajante, enganchó un latigazo recogiendo un pase de tacón de Giroud que aseguraba, de forma definitiva el cambio de ciclo en el club.

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Arsenal Ramsey FocusLa FA Cup de Aaron Ramsey (Foto: Focus Images Ltd)

Wenger subió al palco de Wembley en camisa, el último. Cuando Vermaelen levantó la copa, la televisión inglesa enfocó al técnico francés. Estaba apoyado en los barrotes, como exhausto, mirando al fondo de aficionados del Arsenal, pensando en cuánto les ha costado llegar hasta ahí y cuánto, una vez han llegado, ha merecido la pena. Cuando el árbitro pitó el final del partido, en lugar de que todos los futbolistas corriesen y corriesen a abrazarse, ocurrió una cosa especial: la mayoría se desplomaron. Se tiraron al suelo. Todos. Solos. Era la presión que se iba. Necesitaban ganar. Y ahora que lo han conseguido todo va a ser más fácil.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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2 comments

Si este equipo fuese mas regular podría competir contra City y Chelsea por la Premier. Creo que el Arsenal ha entrado en una dinámica de no ganar nada (sólo la FA CUP el año pasado), necesita gente nueva que le dé ambición a este proyecto, empezando por un nuevo entrenador. La plantilla es joven y han traído a Alexis y Özil que han de dar un paso al frente y hacerse con el equipo, pero creo que falta un poco mas de ambición. Me gustaría ver a Klopp, Tuchel o Frank de Boer para el año que viene en el banquillo del Arsenal. Y a Arsène me gustaria verlo en el Mónaco haciendo su última etapa como entrenador.

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