La efectividad del Chelsea condena al Tottenham

Eden Hazard of Chelsea celebrates after scoring his side's 3rd goal to make it 3-2 during the FA Cup semi-final match at Wembley Stadium, London
Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117
22/04/2017

Desde que ganó su octava y última FA Cup en 1991, el Tottenham no ha vuelto a disputar la final del torneo más antiguo del mundo a nivel de clubes. Desde 1991, los spurs han disputado siete semifinales del campeonato copero por excelencia del fútbol inglés, y en las siete han caído eliminados. La última fue este mismo sábado, en un derbi londinense ante el Chelsea en el que el Tottenham mandó durante gran parte del encuentro pero en el que nunca logró ponerse por delante de los chicos dirigidos por Antonio Conte, que optarán a ganar el doblete en el último mes de temporada. Los de Pochettino dominaron la posesión del esférico, se acercaron con más peligro al área de Courtois y pusieron contra las cuerdas a un equipo que se permitió el lujo de dejar en el banquillo por decisión técnica a Eden Hazard y Diego Costa, pero ni siquiera en esta tesitura fue capaz de romper su mala racha en un campo que, además, esta temporada se les está dando fatal. El Tottenham ha disputado cinco partidos en Wembley este curso -entre Champions, Europa League y FA CUP- y solo ha podido ganar uno. Ante el CSKA de Moscú. Deberá acostumbrarse a Wembley, porque allí jugará como local la próxima temporada mientras se ultima la construcción del nuevo estadio spur.

Chelsea 4 (Willian 5′, 43′, Hazard 75′, Matic 82′)
Tottenham 2 (Kane 18′, Alli 52′)

Tottenham vs Chelsea - Football tactics and formations

Antes de que cualquiera de los dos equipos se pudiera sentir el dominador del encuentro, el Chelsea se puso por delante en la semifinal. Willian aprovechó una falta en la frontal para sorprender a Lloris por el palo del portero galo y abrir la lata, aunque todavía quedaba mucho camino por recorrer. Porque al 1-0 del brasileño le siguió una respuesta rebosante de personalidad del Tottenham, que asumió el mando del encuentro y movió el esférico a la espera de abrir un resquicio en la zaga azul. Con dos esquemas que se replicaban, con Son ejerciendo de carrilero izquierdo para mantener la zaga de tres centrales en el Tottenham ante la baja de Danny Rose, los spurs se toparon con algunas dificultades para superar la primera presión del Chelsea, bastante agresiva. Cada hombre vestido de azul perseguía a otro vestido de blanco, por lo que cada jugador del Tottenham no gozaba de demasiado tiempo para pensar qué haría con el esférico. Aun así, lo intentó e insistió a pesar de las dificultades hasta encontrar el gol del empate, en una segunda jugada tras una acción a balón parado en la que Harry Kane convirtió un mal centro de Eriksen en una asistencia, al dirigir un cabezazo en una posición inverosímil hacia el fondo de la portería.

Harry Kane of Tottenham Hotspur (centre) leaps for joy after scoring a goal during the FA Cup semi-final match at Wembley Stadium, London Picture by Andy Kearns/Focus Images Ltd 0781 864 4264 22/04/2017
Harry Kane celebra el 1-1. Foto: Focus Images Ltd.

Con el 1-1 ambas fuerzas se anularon, con Kanté brillando especialmente a la hora de anticiparse a los futbolistas spurs cuando salía a la presión y un buen David Luiz imponiéndose en el área. Harry Kane intentaba alejar al brasileño del área con constantes caídas a la banda que dejaran al Chelsea huérfano de su mejor hombre en el juego aéreo para defenderse de una posterior incursión de Dele Alli, pero no siempre lograron ejecutar el plan con éxito. Sin embargo, la tendencia era favorable a los de Pochettino. O eso parecía, pues se solía jugar más cerca del área de Courtois que del área de Hugo Lloris. Hasta que, en una acción puntual, Son se fue al suelo de forma precipitada para interceptar una carrera de Moses, que buscó el penalty. El colegiado se lo concedió y Willian anotó su segundo gol de la tarde.

Willian of Chelsea (left) celebrates with team mate Pedro of Chelsea (right) during the FA Cup semi-final match at Wembley Stadium, London Picture by Andy Kearns/Focus Images Ltd 0781 864 4264 22/04/2017
Willian anotó dos goles en la primera parte. Foto: Focus Images Ltd.

La segunda mitad deparó la mejor versión del Tottenham, cuya fluidez en la circulación de balón mejoró. Mostró el fútbol que ha llevado a los de Pochettino a encadenar ocho victorias seguidas, la segunda mejor racha de la historia del club. Encontró a Harry Kane, activo en el frente ofensivo, y sobre todo activó a dos de sus mejores futbolistas esta temporada. Creció la influencia de Moussa Dembélé, que eliminaba oponentes mediante la conducción y el pase, y asimismo se asoció con Dele Alli. Entre la calidad del belga para distribuir y la determinación del jovencísimo internacional inglés la claridad del Tottenham con el esférico mejoró. Y llegó el empate, en el ya habitual gol de Dele Alli, que se está convirtiendo en un clásico como la diagonal de Robben, el gol de Ramos de cabeza o el eslalon de Eden Hazard. Como siempre ocurre al menos una vez en cada partido, Eriksen logró recibir libre de marca en una zona lo suficientemente peligrosa como para que el danés levantar la cabeza, oteara el horizonte y pusiera un centro tenso, preciso y precioso para la incursión de Alli, que se tiró con todo para rematar el balón al fondo de la red. De una manera similar ya le marcó dos goles al Chelsea en liga, en el partido que rompió una racha de 13 victorias seguidas de los de Conte en la Premier League. Alli suma 20 goles esta temporada.

El gol de Alli desató al Tottenham, que firmó unos minutos portentosos en los que acosó al Chelsea. Ahogó a los de Conte, a los que encerró en su campo y les negó la posibilidad de cruzar la línea medular con el esférico controlado, pero a nivel de ocasiones de peligro claras el líder de la Premier se supo defender con orden. El Chelsea mantuvo la solidez que le caracteriza, repelió todos los ataques de los spurs y únicamente cedió córners que luego se encargaría de despejar con relativa suficiencia. Aun así, la dinámica del encuentro hacía pensar que el gol de los de Pochettino estaba cerca, incluso después de que Conte decidiese jugar las cartas de Eden Hazard y Diego Costa saliendo desde el banquillo.

La entrada del belga y del hispanobrasileño no tuvo un impacto inmediato en el transcurso del choque, pero a la postre fue decisiva. En una de las pocas oportunidades en las que el Chelsea se desplegó en el segundo tiempo, provocó un córner. Y en el saque de esquina el Tottenham defendió mal el potencial rechazo en la frontal del área, algo que Eden Hazard castigó estampando el balón al fondo de la red. Un cuarto de hora después de su ingreso, en una de sus primeras apariciones, el belga marcó la diferencia con una diana que daría un vuelco al choque en el apartado anímico. En tres acciones a balón parado, el Chelsea anotó tres goles. A partir de ese momento, el Tottenham entró en una espiral de cierta frustración, como si fuese consciente de que su mejor momento había pasado y ellos habían sido incapaces de penetrar la férrea defensa de su rival conciudadano. Aun así, la incertidumbre se mantuvo hasta que, en otra jugada en la que apareció Hazard, Matic soltó un zurdazo espectacular teledirigido a la escuadra de la portería de Hugo Lloris que finiquitó la semifinal. Un gol tan bonito como para ponérselo en bucle hasta el fin de los días.

Chelsea players celebrate their 4th goal during the FA Cup semi-final match at Wembley Stadium, London Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117 22/04/2017
El Chelsea jugará la final de la FA Cup. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

Gran análisis Tomás. Vivimos un gran partido ayer. Que espectáculo tan bonito.
Es una absoluta gozada ver a Erikssen recibir y en unas décimas de segundo poner el balón con una precisión quirúrgica al espacio donde va a llegar a rematar el compañero. Que sociedad tiene con Allí y Kane.
El golazo de Matic es , como bien dices, para repetirlo en bucle. Pero de verdad el pase que le el danés le mete a Allí…..Solo por esas dos acciones merece la pena ver el partido pero es que tuvo mucho más. Defensa férrea del Chelsea, personalidad y calidad del Tottenham para no venirse abajo e igualar el marcador en dos ocasiones , tensión, goles….Los , para mi, dos mejores equipos en Inglaterra este año no defraudaron.

Partidazo en Wembley. Eso para empezar. Gran Tottenham Hotspur FC, sobre todo al inicio de la segunda parte en la que anuló por completo al Chelsea FC no dejándole desplegarse en ataque. Si N’Golo Kanté destacó en el primer tiempo por su exuberancia en la presión, lo de Mousa Dembélé tras el paso por vestuarios fue fabuloso en todos los sentidos. Me fascina una virtud suya muy valiosa: la protección de la pelota. Es muy difícil arrebatarle el balón al centrocampista belga. Las entradas de Eden Hazard y Diego Costa no variaron en demasía el discurso del partido más allá de constituir una doble amenaza potentísima en clave Chelsea. El gol de Hazard y el golazo imperial de Nemanja Matic acabaron por destrozar las ilusiones de un Tottenham que sigue buscando dar un pasito más. Supongo que llegará más pronto que tarde. Dele Alli y Harry Kane forman una de las mejores duplas del continente y ambos son muy jóvenes. Tiempo al tiempo.

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