Cuestiones familiares

Welbeck Arsenal Focus

Es imposible ignorar las credenciales excepcionales de Arsène Wenger, un técnico que ha ganado tres ligas y seis FA Cup, pero sus decisiones no siempre tienen una explicación obvia. En las últimas temporadas, el mundo futbolístico ha alcanzado un consenso casi unánime: a la plantilla del Arsenal le falta un delantero de primer nivel para alcanzar su potencial. A pesar de la oferta por Luis Suarez en 2013 y las especulaciones sobre el futuro de Karim Benzema, Wenger no solucionó el problema. Cuando Danny Welbeck desperdició una ocasión clarísima para evitar que su equipo cayera en la FA Cup en los últimos momentos del choque contra el Watford, se plantearon cuestiones familiares.

En el primer tiempo, la llegada de un gol de los gunners parecía casi inevitable. Olivier Giroud recibió el pase de Alexis Sánchez y envió la pelota al fondo de la red de Costel Pantillimon, pero el francés se encontraba en fuera de juego y el tanto fue anulado. Minutos después, Calum Chambers encontró a Mohamed Elneny ante la portería, pero al egipcio le costó controlar el esférico. Disparó sin la precisión necesaria y el Watford sobrevivió otra vez. Mesut Özil, tan frecuentemente el asistente de goles claves esta temporada, se incorporó en los esfuerzos de su equipo, buscando a Joel Campbell dentro del área, pero su remate se fue alto. A pesar de su buena actuación general, el Arsenal se marchó al vestuario sin perforar la portería.

Özil perdonó una buena ocasión en el primer tiempo. Foto: Focus Images Ltd.
Özil perdonó una buena ocasión en el primer tiempo. Foto: Focus Images Ltd.

Con las ocasiones desperdiciadas por el Arsenal y la afición local frustrada, el Watford fabricó su primera oportunidad clara del partido. Con la defensa del Arsenal tan ineficaz en su propia área como el ataque en la otra, Troy Deeney y Odion Ighalo se asociaron para hacer lo que Elneny y Campbell no lograron. Deeney desvió la bola hacia Ighalo y el nigeriano dejó a David Ospina sin opciones de intervenir con un remate preciso. Después de un inicio de la temporada lleno de goles, este fue el primero de Ighalo en 559 minutos.

Animado por haberse adelantado, el Watford jugó con más confianza, identificando la debilidad de su oponente. Rápidamente amplió la ventaja.  Deeney fue, otra vez, fundamental, superando a Per Mertesacker en el aire y encontrando a Adlene Guedioura. Sin dudar, el argelino disparó con una fuerza imparable a la parte superior de la red para poner el 2-0.

A falta de dos minutos, Danny Welbeck marcó el gol que debió llegar en el primer tiempo. Özil sumó su asistencia de rigor y el suplente mostró la calma ante la portería que le faltó antes. De repente, el Arsenal creyó de nuevo en la posibilidad de continuar su racha en la FA Cup. Por desgracia, el mejor momento de Welbeck vino seguido por una equivocación fatal. Cuando Alex Iwobi envió un disparo al poste en el tiempo adicional, Kieran Gibbs reaccionó primero. Su pase le otorgó a Welbeck la posibilidad de anotar un doblete dramático pero el atacante no consiguió introducir la pelota a la portería vacía desde unos siete metros.

Welbeck no fue el único culpable, pero su error final fue el recordatorio más doloroso de los defectos del Arsenal. Eliminado de la FA Cup, a ocho puntos del liderazgo de la Premier y con un déficit de dos goles contra el Barcelona en la Champions, esta puede resultar una temporada profundamente insatisfactoria para los gunners. Nos lleva a preguntarnos, ¿sería distinta la situación de este Arsenal si contara con un delantero que marcara en los momentos importantes?

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Aquí más que culpar a Giroud (futbolista indefendible) hay que definitivamente cuestionar al hombre que permite que año tras año sea el ‘9’ del equipo. Me duelo profundamente en el alma saber que el Arsenal no tiene futuro con Wenger a cargo, y que esta debe ser su última temporada en el club al que le dio todo, y al que ya no puede darle más

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