El que manda es Martial

Anthony Martial of Manchester United during the Barclays Premier League match between Chelsea and Manchester United at Stamford Bridge, London
Picture by Richard Blaxall/Focus Images Ltd +44 7853 364624
07/02/2016

El Manchester United podía haber decidido no gastarse el dinero en Martial. ¿Qué necesidad tenían de arriesgar con un fichaje tan caro habiendo fracasado en su anterior intento? Sólo días después de reconocer un fiasco como el de Di María, vendiéndolo al PSG sin una segunda oportunidad, contrataron a Martial. Al menos el argentino era un futbolista que había demostrado de forma rotunda su nivel de forma constante, lo que se ponía en duda sobre el atacante del Monaco. Pero en Old Trafford fueron ciegos a por él. La situación del club lo explicaba: el Manchester United estaba en proceso de buscar su pieza vertebradora para los años próximos. Con De Gea en la portería -no decide en el área rival, aunque a su manera gana partidos- y Rooney muy cuestionado, era necesario construir el futuro sobre la ilusión que proporciona el talento joven. Por eso se aseguraron a Depay, que no ha dado resultados.

Pero Martial lo tenía todo. Y no sólo eso: le iban a entregar todo.

Martial, un lujo

Louis van Gaal puede cerrar los ojos e imaginarse a su equipo no fallando en ninguna de las dos áreas. Es muy factible. Si le llegan una vez tras otra, si le chutan desde todos los lados, tienen al mejor portero a la hora de reducir la probabilidad de que haya goles. El éxito de De Gea está en que convierte las ocasiones en simples acercamientos. Cuando el rival cree que ha llegado al gol, todavía le queda lo más difícil. En el otro lado del campo, Martial ha traído el desborde. Antes, o siempre, el peligro se escondía detrás de un muro de oponentes que plantaban su línea delante del portero y no pasaba ni el aire. Nadie tenía la fórmula. Pero el francés, desde la banda izquierda, le ha tendido la mano al peligro y le ha sacado a dar un paseo. Las oportunidades brotan cuando recibe el balón. Si, como ante el Everton, le toca lidiar con una defensa improvisada, el panorama es como mínimo esperanzador. Con Besic como lateral derecho -Coleman era baja por lesión, igual que Barry, Funes Mori estaba sancionado y Jagielka llegaba entre algodones-, entre Martial, Rashford y un estelar Rooney destrozaron esa esquina del campo: un primer tiempo de dominio contundente. “En este momento creo que Rashford hace un gran trabajo como delantero. Por eso creo que ahora Rooney puede contribuir más en el centro del campo. No es la primera vez que lo hace, también lo hacía el año pasado”, dijo Van Gaal.

El ataque del Manchester United contra la defensa del Everton (Foto: sharemytactics)
El ataque del Manchester United contra la defensa del Everton (Foto: sharemytactics)

Ser del Everton no ha sido una experiencia placentera en los últimos meses. Las frustraciones se van acumulando. Pesan demasiado. Los resultados no acompañan y no se cumplen los objetivos marcados. El ambiente, en consecuencia, ha oscurecido. Y aun así tuvieron un zarpazo durante el segundo tiempo que por poco les lleva hasta la final. Romelu Lukaku, que había fallado dos mano a mano en la primera mitad -ambos por malos primeros controles-, encontró la debilidad de la defensa red devil: los espacios en velocidad. El belga se echó a su equipo a la espalda y, al mismo tiempo, a Smalling y Blind (“La segunda parte de Lukaku fue muy buena. Nos permitió salir al ataque”, en palabras de su técnico). Con la cuota de acierto que ha tenido Lukaku a lo largo de esta temporada, el partido habría terminado con un resultado favorable para el Everton. Pero no la tuvo. En el segundo tiempo, además, falló un penalti. “Es una tremenda decepción. No creo que nuestra actuación en el segundo tiempo mereciera caer en el tiempo de descuento”, aseguró Roberto Martínez en rueda de prensa, a quien las cuatro jornadas de Premier League que restan no van a arreglar su campaña: “He estado tres años en este equipo. Siempre he dicho que el Everton es un club muy especial. Hoy lo hemos visto en Wembley. En momentos como éste es muy difícil mirar hacia las cosas positivas que tenemos. Hemos invertido en jugadores jóvenes y les hemos dado roles importantes”.

Everton 1-2 Man United [Fellaini, Smalling (p.p) y Martial]

Martial se inventó la jugada del primer gol, De Gea detuvo un penalti cuando peor lo pasaban y Martial, al final, ganó el partido en el tiempo de descuento.

Si finalmente no entran en el Top-4, lo que implicaría no estar en la próxima Champions League, conquistar la FA Cup tampoco le garantiza al Manchester United estar en la máxima competición europea. Pero les daría un título. Hace tres años que no ganan nada. Hace tres años que viven intentando crecer, coger aire y mirar al frente. No lo consiguen. No lo conseguían. Hasta que De Gea para en un área y Martial, que su primer año en Inglaterra sólo ha sido un muestrario repleto de detalles pero ni mucho menos el producto final, encuentra el peligro, y después el gol, al otro lado.

Van Gaal: “Martial marcó un gol fantástico. No es un delantero, es más un jugador de banda. Quizás en el futuro. Puede hacerlo todavía mejor. Aún veo muchas cosas que puede mejorar, pero lo hará. Cuando eres mayor tienes más experiencia y puedes decidir mejor lo que hacer”.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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4 comments

Coincido con el análisis. Además tengo que agregar que Fellaini jugó uno de los mejores partidos que se le recuerde con esta camiseta: Intenso en defensa y móvil en ataque.

Una victoria en la FA maquillaría una temporada francamente mala.

Coincido con lo de Fellaini, era una especie de falso nueve y hacia que se generaran ventajas para su equipo.
Y el dominio de Rooney en la frontal del área ha sido genial

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