El secreto del gol de Cazorla

Cazorla Arsenal Focus

La puso casi en la escuadra. El disparo de Cazorla era muy bueno: iba fuerte, alto y bien colocado. Era el gol que, tras un 0-2 inicial en pocos minutos, volvía a meter al Arsenal en el partido cuando más hundido estaba. Fue un golazo; un golazo que, a pesar de todo, estaba estudiado. Que Cazorla la mandase donde la mandó fue fruto de una buena ejecución, porque el balón podía haber terminado en la grada, pero el hecho de que tirase al ángulo donde tiró tenía un trabajo previo, tal y como explicó el español en zona mixta al final del partido.

Si había faltas peligrosas, Cazorla y Podolski, según el perfil, iban a ser los lanzadores del Arsenal. Wenger y todo su staff técnico, que habían estudiado al equipo rival y, entre ellos, al portero rival, McGregor, avisaron a sus chutadores dónde tenían que mandar el balón para generar más peligro, para tener más oportunidades de marcar. Les dijeron que disparasen al palo del portero porque el escocés acostumbraba a moverse hacia el hueco de la barrera, de modo que dejaba su lado mucho más descubierto. Si uno mira atentamente la falta de Cazorla justo cuando chuta el asturiano, McGregor acaba de dar un paso hacia la derecha (acercándose a la barrera y alejándose de su palo) que finalmente es decisivo para que el balón entre en su portería: la pelota va colocada, va cerca del larguero y el terreno que pierde McGregor con su paso no lo consigue recuperar con su estirada. Fue un golazo porque la ejecución fue magnífica y, además, porque Wenger sabía el secreto para mandarla dentro.

Cazorla Arsenal FocusEl gol de falta de Cazorla fue clave para la remontada (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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