Granit también es esto

Granit Xhaka of Arsenal during the Premier League match at White Hart Lane, London
Picture by Liam McAvoy/Focus Images Ltd 07413 543156
30/04/2017

La temporada de Granit Xhaka, que este fin de semana concluyó, no ha sido la esperada. Al menos por quienes decidieron abonar alrededor de 40 millones de euros al Borussia Mönchengladbach para llevarse a Londres al centrocampista suizo. Quizás porque Arsène Wenger tardó algún tiempo en entender qué tipo de juego podía ofrecer. Digo esto porque en el mes de septiembre, al poco de llegar Xhaka, Wenger aseguró que el rol de box-to-box era el idóneo para el canterano del Basilea. Es verdad que en ese rol de interior con recorrido se puede aprovechar su buen disparo con la zurda, pero la realidad es que Xhaka moldeó su juego en la Bundesliga, a la que llegó siendo más un mediapunta que otra cosa, hasta ser un mediocentro a la vieja usanza. De jugar con la cabeza erguida, tener una amplia panorámica de lo que hay por delante y desplazar la pelota en largo con una precisión milimétrica. Por todo ello cuesta entender la tardanza de Wenger a la hora de acoplar mejor en el engranaje colectivo a Xhaka.

No obstante, más allá de posiciones y de roles, el suizo empezó el curso muy por debajo de las expectativas. De la suplencia inicial pasó a la irregularidad cuando Santi Cazorla volvió a lesionarse de gravedad y el helvético empezó a alternar partidos soberbios con actuaciones irrelevantes o lo que es peor: actuaciones con errores muy graves.

Llegó la primavera y con ella Wenger recuperó una hoja de su libreta que no utililizaba desde el año 1997: el esquema de tres centrales. Tres zagueros centrales, dos carrileros, dos centrocampistas, dos mediapuntas con libertad y un delantero. Ahí Xhaka pareció sentirse más a gusto y ahí Xhaka ha firmado sus mejores partidos con la camiseta del Arsenal. Ninguno de ellos tan relevante como la final de la FA Cup en Wembley. Ante el mediocampo liderado por el mejor jugador de la Premier League 2016/17 (N’Golo Kanté), Granit se puso el traje de las mejores tardes y dio muestras de su calidad. Él fue el motor del Arsenal con y sin balón. El primero en distribuirlo con criterio en la línea medular y el primero en emplearse en la materia defensiva.

Así atacó el Arsenal frente al Chelsea en la final de la FA Cup:

arsenal-chelsea
 

El Arsenal no iba a ganar el partido por Xhaka, ya que los goles suelen ser cosa de los delanteros, las asistencias de los jugadores de ataque y, en general, las ocasiones de gol serían protagonizadas por los de arriba, por los carrileros (Bellerín y Oxlade) y por el centrocampista llegador (Ramsey). Lo que sí iba a garantizar Granit durante el duelo londinense frente al Chelsea es el control del partido en el mediocampo. Él aceleró o pausó el juego según fuese conveniente. Él distribuyó con precisión en corto y en largo. Todo con su juego sencillo y sin grandes adornos. El posicionamiento sobre el terreno de juego de los de Antonio Conte no ayudó en absoluto a contener el juego del suizo. Debido al dibujo táctico de los blues, el ’29’ del Arsenal pudo actuar con una libertad sorprendente.

Diego Costa se quedaba con los centrales, las bandas se ocupaban de cerrarlas Hazard y Pedro, mientras que los mediocentros Matic y Kanté no podían salir a presionar a Xhaka, puesto que hacerlo supondría dejar un agujero en la zona de tres cuartos de campo ocupada por Alexis Sánchez, Mesut Özil y el llegador Ramsey. Así fue como Xhaka se encontró solo en el círculo central. La soledad que te permite tener un segundo extra para elegir la dirección en la que vas a entregar tu próximo pase. El tiempo que aprovechaban Özil, Alexis y Ramsey para desmarcarse entre líneas o el tiempo que ayudaba a Oxlade-Chamberlain y a Héctor Bellerín a incorporarse al ataque una vez más.

La soledad de Xhaka ayudó a triunfar al Arsenal. Y su calidad, claro.

Granit Xhaka of Arsenal is brought down by Cesar Azpilicueta of Chelsea during the FA Cup Final at Wembley Stadium, London. Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117 27/05/2017
Granit Xhaka celebró este sábado su primer título como jugador del Arsenal / Foto: Focus Images Ltd
Foto de portada: Focus Images Ltd

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1 comments

Excelente artículo. Es increíble que haya conocedores del fútbol que no vean el jugadorazo que es, y puede ser, Xhaka. Sólo se quedan con las amarillas y las rojas (muy muy estrictas por cierto, han hecho faltas peores en la temporada de Premier y ni amarilla han sido), y no se dan cuenta de las capacidades y talento del jugador. Y buena parte del bajo rendimiento de Xhaka en algunos partidos ha sido responsabilidad de Wenger: por no darle las “llaves” del equipo desde el principio, y seguir dependiendo en exceso de Cazorla (catastrófico error que Wenger volvió a cometer y le volvió a costar una temporada), y por no saber disponer tácticamente al equipo de manera de aprovechar al mejor Xhaka. Pareciera que el 3-4-3 ha sacado la mejor versión de muchos. Ojalá que para la temporada que viene, que 99 % probable que siga Wenger, éste fiche a un organizador del estilo Cazorla, le de mas chances a un jugador como Elneny y se pueda seguir viendo a este Xhaka. En manos de Pep, Xhaka estuviera dominando la Premier.

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