El partido de sus vidas

Ipswich Town v Lincoln CityFA Cup

El Lincoln se ha convertido en la sensación de la temporada en Inglaterra. Es la historia del año, la de un equipo carismático, modesto, que ha superado todo tipo de obstáculos. La de un club de quinta división que jugará los cuartos de final de la FA Cup en el estadio más moderno del fútbol británico, el Emirates. Dirigido por dos hermanos que hace unos meses aún trabajaban en un escuela como profesores de educación física, el Lincoln ha eliminado a Oldham (League One), Ipswich Town, Brighton (Championship) y ha derrotado al Burnley en su estadio. El equipo de fútbol ha situado en el mapa la bonita ciudad de Lincoln, de cerca de 100.000 habitantes, conocida por su antiquísima historia. Lincoln se ha sabido adaptar a cada época: asentamiento romano, urbe de enorme importancia en el medievo (con una imponente catedral) y posteriormente famosa por tratarse de la primera ciudad inglesa en la que se fabricó un tanque.

Este año el Lincoln se ha convertido en el primer club de la non-football league que se infiltra entre los ocho mejores de la FA Cup desde 1914, cuando lo logró el QPR. Jamás en sus 133 años de historia el Lincoln había alcanzado estas lides en el torneo más antiguo del fútbol inglés. A pesar de su longevidad, el Lincoln normalmente ha pasado desapercibido. Atesora el dudoso honor de ser el equipo con más temporadas (104) en la Football League (de 2ª a 4ª) sin haber jugado nunca en Primera. No superan la tercera categoría desde la década de los 60. Sin embargo, su momento de gloria ha llegado. Lo normal sería que cayesen en el Emirates contra el Arsenal, pero seguramente no hay mejor momento para medirse a los gunners que el actual, con los londinenses tocados moralmente tras encajar una goleada histórica frente al Bayern, con la continuidad de Alexis en vilo y con Arsène Wenger más cuestionado que nunca. Aunque tampoco hay que olvidar que el Arsenal ya acabó con el sueño del Sutton United, el otro equipo de la quinta división que disputó los octavos de final.

La afición del Lincoln City está viviendo una temporada memorable con los Cowley en el banquillo. Foto: Hannah Fountain/Focus Images Ltd.
El Lincoln nunca había jugado los cuartos de final de la FA Cup. Foto: Hannah Fountain/Focus Images Ltd.

Si el Lincoln está en los cuartos de final de la FA Cup ha sido por su buen hacer sobre el terreno de juego. El líder de la quinta división inglesa es un equipo que no milita en las categorías profesionales del balompié británico, pero sí goza de una estructura profesionalizada. El equipo entrena todos los días y, de hecho, Danny Cowley aceptó su oferta para entrenar a la entidad rojiblanca precisamente porque le permitía dedicarse a ella a tiempo completo y ha desarrollado un sistema de análisis mediante el vídeo tanto de sus partidos como de los encuentros de sus contrincantes. Además, varios de sus jugadores acumulan experiencia en equipos profesionales: Theo Robinson jugó con el Derby County y el Milwall en Championship (se marchó en invierno), Nathan Arnold y Matt Rhead han estado en League Two o Max Power fue internacional sub-21 con Irlanda.

A nivel futbolístico, el Lincoln representa a la perfección el espíritu del juego británico más tradicional. En sus últimos partidos coperos han apostado por el 4-4-2 de toda la vida, con un punta alto que pueda ganar el balón largo y un delantero más móvil que ataca los espacios. No duda a la hora de quitarse la pelota de encima y jugar en largo para evitar complicaciones. Pero, sobre todo, el Lincoln ha destacado por ser un equipo que siempre está muy junto. Sus líneas se mantienen pegadas durante casi todo el partido. El Lincoln permanece compacto y no permite recepciones entre centrocampistas y centrales, pero asimismo tampoco es un equipo que recule y se encierre en su área. Lo más llamativo es que, siempre que puede, la zaga se mantiene bastante adelantada, pegada a la línea de medios, para que se juegue en el espacio más reducido posible. El Lincoln juega prácticamente de memoria, con el mismo once en los últimos cuatro partidos de FA Cup con el único cambio obligado de Robinson, traspasado en el mercado invernal.

Lincoln - Football tactics and formations

Así pues, la zaga siempre empuja hacia delante al equipo. Tanto Raggett como Waterfall anticipan siempre que pueden y son defensores muy poderosos en el juego aéreo. Esta es su gran virtud, pues el Lincoln intenta desviar el juego de su contrincante hacia las bandas para protegerse por dentro de centros laterales o adelanta su presión para provocar balonazos que ganen sus centrales. El riesgo existe, porque a veces conceden espacios a su espalda que en este caso un equipo como el Arsenal podría aprovechar si se mantiene la apuesta, pues tampoco son particularmente rápidos. El segundo problema llega cuando uno de los centrales pierde el salto con el delantero rival y logra prolongar el envío largo de turno hacia el desmarque de uno de sus compañeros al espacio libre. Así el Brighton superó a la zaga de los Imps y así se han producido varias jugadas de peligro. En ese instante, si el Lincoln pierde el duelo individual, el equipo se descompone. Por otro lado, los laterales prácticamente no se incorporan en ataque. Solo para sacar de banda en largo, con envíos al corazón del área. Así el Lincoln siempre está preparado para una posible pérdida, pues en general ha demostrado ser un equipo que se repliega bien cada vez que pierde el balón.

Esta es la principal tarea de los centrocampistas: no perder el cuero en zonas peligrosas. El Lincoln no se complica más de la cuenta con el esférico y aplica dos o tres fórmulas muy claras para acercarse al área contraria. No tiene ningún reparo a la hora de soltar un balonazo hacia la delantera y luego trabaja muy bien cómo atacar las segundas jugadas, para recoger el cuero lejos de su área y sorprender al rival, a veces descolocado tras el primer envío largo. Sobre todo cuando hay una falta a favor en campo propio, entonces todo el equipo se despliega, avanza muchísimos metros, se junta en campo rival y se aprovecha de la potencia del portero Farman para sacar en largo y así pelear la pelota lejos de su propio arco. El miembro más creativo del doble pivote es Alex Woodyard, con cierto criterio para mover al equipo y dirigir los ataques, mientras Power le guarda la espalda y se multiplica en las ayudas defensivas. El irlandés abarca muchísimos metros, mientras Woodyard pone la gota de clase. En la derecha Nathan Arnold está mucho más focalizado a estirar al equipo y buscar la línea de fondo. En cambio, en la izquierda Hawkridge se mueve de forma horizontal para ofrecer una alternativa de pase y buscar el cambio de orientación para Arnold o Robinson/Muldoon.

Nathan Arnold, que es peluquero, protagonizó una de las acciones de mayor peligro del Lincoln. Foto: Hannah Fountain/Focus Images Ltd.
Nathan Arnold, que es peluquero, protagonizó una de las acciones de mayor peligro del Lincoln. Foto: Hannah Fountain/Focus Images Ltd.

La pareja de delanteros es complementaria. Matt Rhead es el ariete de mayor envergadura, el receptor de los balones largos. A su lado ahora juega Muldoon, un punta rápido, móvil y escurridizo que completó una notable actuación frente al Burnley y que venía siendo el suplente de Robinson antes de que fichara por el Southend United, de la League One, en el último día del mercado de enero. Es Muldoon el principal encargado de tirar desmarques de ruptura y sorprender a la zaga rival. Incluso cuando el equipo defiende, el delantero más rápido se queda ligeramente descolgado, recostado hacia un lado, para permanecer cerca del peligro. Muldoon así se mantiene atento por si puede convertir cualquier balonazo en una opción para correr y generar una oportunidad de gol. En el mercado de invierno llegó Lee Angol, cedido por el Peterborough. Angol anotó tres goles en su debut con el equipo esta semana, pero no podrá jugar porque ya disputó algunos minutos de FA Cup con el equipo al que pertenece.

Con estas armas, el Lincoln se ha plantado en los cuartos de final de la FA Cup en un momento de forma óptimo. El equipo de los hermano Cowley lidera la quinta división, con seis puntos de margen respecto a sus perseguidores, y solo ha perdido 2 de sus últimos 34 partidos. Es un equipo sólido, de un nivel superior al que indica su categoría, y que resulta particularmente incómodo cuando logra que se juegue a un ritmo espeso. Uno de sus principales méritos ha sido desesperar a sus contrincantes: solo ha ido por detrás en el marcador en uno de los encuentros previos de la FA Cup, contra el Brighton, y entonces tuvo la fortuna de encontrarse con un penalti a favor en una jugada a balón parado en la que el portero rival se lesionó y con un autogol pocos minutos después que le permitió avanzar otra ronda. Si el Arsenal abre la lata, la incógnita estará en saber cómo reaccionará el club más modesto entre los ocho que siguen vivos en la competición copera más antigua de Europa. Aunque nunca olvidarán la tarde del sábado 11 de marzo de 2017.

La afición del Lincoln está disfrutando de una temporada memorable. Foto: Hannah Fountain/Focus Images Ltd.
La afición del Lincoln está disfrutando de una temporada memorable. Foto: Hannah Fountain/Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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Equipo que guarda en sí todo el espíritu MI. Mucha suerte para él, aunque encumbrará el año con un ascenso a la 4ª división y la FA quedará como una historia feliz.

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