El Wolverhampton también gana en la semana trágica de Anfield

Liverpool manager Jurgen Klopp prior to the Premier League match at the Stadium Of Light, Sunderland
Picture by Christopher Booth/Focus Images Ltd 07711958291
02/01/2017

En ocho días, el Liverpool se ha quedado con escasas opciones de ganar la Premier League y ha caído en las dos Copas. Y lo ha hecho registrando tres derrotas consecutivas en Anfield ante conjuntos teóricamente inferiores. El de este sábado, el que más: el Wolverhampton Wanderers, pese a su distinguida historia, llegaba a este duelo de cuarta ronda de la FA Cup ocupando la decimoctava posición en la tabla de la League Championship, más cerca de los puestos de descenso a la tercera categoría del fútbol inglés que del play-off de ascenso. Los de Paul Lambert, que llegó en noviembre sustituyendo al destituido Walter Zenga después de que Julen Lopetegui diera el “no” a última hora por la llamada de la selección española cuando su fichaje estaba prácticamente cerrado, dieron la gran sorpresa de lo que va de competición y lograron el pasaporte para la siguiente eliminatoria de manera merecida.

Liverpool 1 (Origi 86′)
Wolves 2 (Stearman 1′, Weimann 41′)

Liverpool vs Wolves - Football tactics and formations

Klopp siguió apostando por varios futbolistas jóvenes en este torneo -algo que ya le penalizó en la ronda anterior, cuando fue incapaz de ganar al Plymouth en Anfield y acabó clasificándose en el replay-, aunque en esta ocasión la presencia de titulares habituales como Wijnaldum, Origi o Firmino hacía pensar que su once inicial debía poseer la suficiente calidad para despachar a un adversario menor. El 0-1 de Stearman, que cabeceó un magnífico centro con la izquierda del ex del Deportivo de la Coruña Hélder Costa, obligó al Liverpool a ir a remolque desde el primer minuto. Quedaba mucho partido y los de Klopp fueron pacientes, pero prácticamente nunca encontraron la manera de generar ocasiones claras ante un dispositivo defensivo que cerró muy bien todos los caminos interiores. Lambert ordenó una zaga muy junta, con los laterales y los tres centrocampistas protegiendo a los centrales y con sus dos teóricos extremos encargándose de cubrir los costados. Pronto se dio cuenta el favorito de que debía insistir con más gente por delante del balón para intentar derribar ese muro, y fruto de esos mayores riesgos que asumió llegó un contragolpe excelente del Wolverhampton, con Hélder Costa asistiendo de nuevo para que Weimann sorteara la salida de Karius e instalara el pánico en la grada con el 0-2 antes del descanso.

Hélder Costa
Hélder Costa, que aquí aparece en una imagen de archivo en un partido ante el Sheffield Wednesday, dio las dos asistencias de gol en la memorable victoria del Wolverhampton en Anfield.

Klopp redobló la apuesta nada más empezar la segunda parte. Retiró a Randall, uno de sus jóvenes, y dio entrada a Coutinho, con lo que toda la banda derecha quedó para Woodburn. El brasileño se juntó en tres cuartos de campo con Ejaria, el que mejor impresión dejó de los canteranos locales, y entre ambos intentaron asociarse en la zona más poblada por el rival. Pero el tiempo transcurría y la enorme posesión de balón del Liverpool no se convertía en oportunidades. Entró Sturridge por Firmino e incluso acabó Emre Can casi de referencia ofensiva cuando en los minutos finales la elaboración pausada fue sustituida por el juego directo y el empuje propio de los desenlaces ajustados. Lambert, consciente del impresionante encuentro que estaba jugando todo su bloque, no modificó ninguna pieza de la columna vertebral defensiva e hizo los tres cambios para dar entrada a gente fresca en las posiciones de ataque (el punta y los dos jugadores de banda). Especialmente llamativo fue el trabajo del islandés Jón Dadi Bödvarsson -su Eurocopa ya había sido formidable-, que vivió veinte minutos peleando en solitario con la zaga del Liverpool y más de treinta metros alejado de todos sus compañeros. Lucas Leiva evitó, con Karius ya superado, que anotara el gol del año en una acción que había iniciado escorado en la banda arrancando desde la zona de banquillos. Pese al mayúsculo trabajo visitante, la gesta pudo frustrarse cuando Origi logró el 1-2 y un minuto después el joven guardameta Burgoyne salvó con el pie un remate a bocajarro que ya se cantaba como el empate. Habría sido muy cruel para el monumental encuentro que habían jugado los Wolves.

Harry Burgoyne
Harry Burgoyne, cuya parada milagrosa evitó el empate del Liverpool en el 87′, tuvo su primera experiencia en el fútbol de mayores jugando en la quinta división con el Lowestof Town en septiembre de 2015.
Fotos: Focus Images Ltd.

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