Qué será del Newport en Wembley

Josh Sheehan of Newport County (2nd left) scores his sides first goal to make the scoreline 1-0 during the Sky Bet League 2 match between Newport County and Colchester United at Rodney Parade, Newport
Picture by Richard Blaxall/Focus Images Ltd +44 7853 364624
14/01/2017

El Newport County hará algo que difícilmente se pudiesen haber imaginado hace unos meses: jugarán un partido de FA Cup en Wembley. Gracias a un empate en su campo, este equipo de League Two (cuarta división) viajará a Londres para disputar el replay ante el Tottenham. Todavía es la Fourth Round (dieciseisavos de final) pero el club gales afronta la cita como si fuese la mismísima final. No habían llegado tan lejos en casi 40 años.

El sábado 27 de enero un tono rosado cubría el cielo de Newport, ciudad de cerca de 150.000 habitantes situada en el sudeste de Gales, entre Cardiff y Bristol. Fue una de las postales de esta FA Cup. En seguida me acordé de que nunca nadie me ha había hablado bien de Newport. “Es donde muere la esperanza”, me llegaron a decir. Le trasladé ese mismo comentario a un amigo de Newport esperando que lo negara, que sacara pecho por su ciudad, pero no hizo sino enfatizar lo triste que es el sitio. El caso es que bajo ese cielo rosado estaba el terreno embarrado de un campo de rugby: Rodney Parade. En Newport manda el rugby, aunque también existe una minoritaria pasión por el fútbol. Sobre ese barro se midieron dos equipos, uno de cuarta y uno de Premier. Cada vez que el balón salía fuera los jugadores tenían que limpiarlo con una toalla para sacar poder sacar de banda. La grada estaba llena. Recibir a un equipo de primera es todo un acontecimiento para cualquier modesto. Siempre lo ha sido. Sirva como ejemplo este vídeo de otro visita a domicilio del Tottenham, esta vez a Scunthorpe y en 1952. La hinchada local acude aun sabiendo que tienen todas las de perder pero la ocasión se vuelve más especial si cabe cuando se desafía a la lógica y el equipo pequeño se adelanta. Fue el caso en Rodney Parade. El Newport marcó antes del descanso y conservó su ventaja hasta casi el final del encuentro. Entonces Harry Kane empató y provocó así un replay con sabor agridulce para la afición local: les dolía encajar en los últimos minutos pero por lo menos tendrían la oportunidad de viajar a Wembley.

Que el Newport vaya a jugar en Wembley este miércoles no solo resulta increíble porque sobrevivieron en un primer asalto ante los Spurs. El mero hecho de que a día de hoy sean un club profesional ya es sorprendente. Tras haber descendido de la Football League, en 1989 se vieron sumidos en deudas y el club fue disuelto. Su masa social no era muy grande, pues como decíamos, Newport es una población volcada con el rugby, pero al fin y al cabo había gente llorando la desaparición de su equipo. Se dice que un club de fútbol nunca muere del todo. Al Newport lo refundó su modesta afición y resurgió desde el noveno escalón de la pirámide del fútbol inglés. En una primera instancia tuvieron que jugar sus partidos a 80 millas de Newport y de esa forma se ganaron el apodo The Exiles (Los Exiliados). En 2014 finalmente lograron regresar a la Football League. Por el camino jugaron dos veces en Wembley: una final del FA Trophy que perdieron y un playoff de ascenso que ganaron.

Michael Flynn, actual entrenador del Newport County, tirando un penalti en su época como jugador. Foto: Andrew Tobin/Focus Images Ltd.
Michael Flynn, actual entrenador del Newport County, tirando un penalti en su época como jugador. Foto: Andrew Tobin/Focus Images Ltd.

La temporada pasada también marcó la historia del club. La llamaron La Gran Evasión. El Steve McQueen de turno fue un local lad: Michael Flynn. En marzo del año pasado, el Newport County era el colista de League Two a 11 puntos de la salvación. Estaban con la soga al cuello. Descender de la Football League suponía un paso atrás que podía dejar muy tocada a la entidad. Entre 2012 y 2015, el dueño del club había sido un mecánico en paro de la zona llamado Lee Scadding, al que en 2009 le habían tocado 45 millones de libras en el Euromillón. Después de que Scadding abandonara el club para poder pasar más tiempo en su casa de las Islas Barbados, el Newport County acabó siendo un fan-owned club: los dueños pasaron a ser los propios aficionados. Así que con un capital ajustado, a estas alturas el año pasado los Exiles estaban angustiados en el fondo del pozo.

Dada la crítica situación, despidieron al técnico Graham Westley y confiaron en su segundo de abordo para que tomara el mando. Ese entrenador interino era Flynn, el McQueen de esta película, nacido en Newport y ex-futbolsita del club en tres etapas distintas que llegó a llevar el brazalete de capitán. Con él se vivió una remontada formidable en la que vencieron en siete de las últimas once jornadas. Antes de que Flynn cogiese las riendas solo habían ganando cinco partidos. Pero ni siquiera su buen momento en el tramo final les permitió llegar a la última fecha salvados. En ese decisivo encuentro el Newport empataba a uno en casa ante el Notts County y necesitaba un gol más para superar al Hartlepool en la tabla. Llegó en el minuto 89′, cuando su defensa central Mark O’Brien bajó un balón con el pecho dentro del área y lo mandó a la red, dando pie a una invasión de campo al cántico de “we’re staying up, we’re staying up”Una salvación épica donde las haya. Prueba de lo duro que es descender es que el Hartlepool, equipo que acabó bajando, ahora sufre en Conference una seria crisis económica. El Newport muy probablemente también se hubiese visto en apuros.

Así celebraron en Newport la permanencia:

Pero se salvaron y ahora los hombres de Flynn pueden respirar más tranquilos. Incluso se pueden permitir soñar: ocupan un puesto en mitad de tabla, por lo que una buena segunda vuelta podría darles acceso a los puestos de playoff. En la FA Cup lo tendrán complicado ante el Tottenham, pero estoy es la FA Cup y nunca se sabe. Viajarán más de 7.000 aficionados desde Gales. Una cifra admirable siendo el equipo de cuarta división y jugándose el partido un miércoles por la noche en una semana horriblemente fría. Seguro que el viaje a Londres lo harán cantando el clásico “qué será, será, whatever will be, will be, we’re going to Wembley, qué será, será…”.

Foto de portada: Richard Blaxall/Focus Images Ltd.

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Ese País de Gales industrial y pegado a la costa sur… tan diferente al Gales de las minas de carbón, colinas verdes y monasterios del Norte.

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