Ramsey es el wengerismo que gana

Arsenal v Hull CityThe FA Cup Final

El Arsenal ganó un título nueve años después y Arsène Wenger igualó a Sir Alex Ferguson como el entrenador que en más ocasiones (cinco) ha levantado la FA Cup después de la Segunda Guerra Mundial. Si tantas veces antes los títulos se le habían escapado cuando parecían ganados, el que finalmente festejó es el que a los diez minutos parecía perdido. Durante casi una hora, el partido del Arsenal fue horrible. Y es bastante irónico, pero el ingreso de Sanogo cambió a los gunners. Es irónico porque la final de Wembley no despeja dudas sobre su aparente torpeza, pero su influencia en el partido no puede ser menospreciada. De hecho, Wenger, que había ganado sus once trofeos anteriores con el club londinense jugando con un 4-4-2, recuperó su esquema clásico cuando sustituyó a Podolski para que el joven francés ex del Auxerre formara pareja con Giroud. El dibujo que planteó entonces recordó al de aquellos viejos tiempos gloriosos en los que no había extremos y los medias puntas se agrupaban sin posiciones demasiado definidas. Los tiempos de Pirès y Ljungberg, jugadores de banda que no eran jugadores de banda, reaparecieron de repente cuando Cazorla, Arteta, Özil y Ramsey se quedaron como cuarteto por detrás de los puntas. Ese wengerismo primigenio se acentuó cuando Rosicky y Wilshere entraron por Cazorla y Özil en el descanso de la prórroga. De los hombres de tres cuartos, Wenger quitó al más caro y al que había marcado el gol que había devuelto al Arsenal al partido. Y mantuvo a Ramsey. El galés, designado como el encargado de liderar la nueva era desde su debut en el primer equipo, tenía que estar en el césped hasta el 120′. Esa lesión lo retrasó todo; esa lesión quizá alargó el tiempo de espera para celebrar el título que acabara con la cacareada frase de los años de sequía. Pero esa lesión curtió al talentosísimo fenómeno de Caerphilly, como le curtió la pérdida del mentor que lo hizo capitán de Gales. Las noches en las que Ramsey, olvidado y desplazado de las conversaciones sobre fútbol, peleaba por volver a ser aquel chico que con dieciocho años ya jugaba como si fuera el mejor centrocampista de la Premier ya forman parte de la historia. Su antológico golpeo de empeine exterior, casi de puntera, sutil y elegante a la vez, sencillo y contundente si es que se puede ser ambas cosas, tuvo toda la estética y todo el carisma del héroe que lo ejecutó. Anotó llegando desde atrás, como tantas veces había hecho Gary Speed. Anotó, no sé, como anotaba Ljungberg cuando se teñía de magenta, pero lo hizo siendo menos gamberro y más hermano mayor. Wenger lo celebró aliviado pero ciertamente contenido. Le pusieron un micrófono y habló como si no hubieran pasado nueve años. Al fin y al cabo, podría haber ocurrido mucho antes, y también podría haber sido que tampoco ocurriera esta vez. Quizá Ramsey y su emocionante categoría han sido algunos de los motivos por los que el alsaciano ha seguido insistiendo en intentarlo una y otra vez cuando su manera de entender el mundo del fútbol parecía haberlo superado. Ramsey es wengerismo clásico. Ramsey es aquel wengerismo que gana.

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Arsenal v Hull City The FA Cup Final

Fotos: Focus Images Ltd.

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4 comments

Gran artículo si señor,en la prensa española no abundan grandes periodistas,y mas hoy en día donde las tertulias y el amarillismo reinan en el periodismo deportivo, pero es bueno ver y leer de vez en cuando a alguno.

De Ramsey sus graves lesiones y la muerte de Speed,su mentor,lo hundieron completamente,de hecho cuando volvió de todo ese calvario se le veía lento,con temor a forzar en giros,en carrera o al regatear,poco a poco fue perdiendo el miedo y la temporada pasada explotó.Los que somos gunners llevábamos tiempo,desde Henry,buscando un líder y aunque Fabregas lo fue a medias creo que será y es Ramsey el que marcará época a la espera que se le una Wilshere,otro al que las lesiones le están parando la explosión.

Y de Wenger que decir,en España le dan palos y se mofan periodistas y aficiónes por varios motivos,primero por que la caverna Pro-Florentino sigue resquemosa de que Wenger rechazase ir al Madrid dos veces,lo segundo por que los Pro-Mourinho para justificar los fracasos de este con equipos de cheque en blanco usan a Pellegrini o Wenger como saco de boxeo.Un Wenger que cambió completamente la Premier y un Wenger que lleva años jugando al tiki taka,si ese que dicen que inventó el Barsa o la selección Española.

Me pareció notable como empezó a sacar un tiro tras otro desde media distancia, cuando el tiempo más rápido corría y el empate no llegaba. El Arsenal se entretenía al borde del área y nadie parecía querer hacer el gol. Los tiros de Ramsey iban todos desviadísimos, pero parecían querer decir “si queremos ganarlo, el momento es ahora”. Fue un empuje despojado de cualquier noción derrotista o angustia por la presión de 9 años sin ganar. Se sintió como si todos esos años y todo ese sufrimiento jamás hubiesen ocurrido, como si hubiese sido un mal sueño. Como si nunca hubiésemos dejado de ser un club ganador. Ramsey parecía venir de otra época.

Hoy el Arsenal es un equipo ganador no porque haya conseguido el título, lo es porque ha creído en sí mismo. Ha mirado a la adversidad a la cara y le ha hecho frente. Y no podría haberse hecho sin el galés, para mostrar a jugadores y aficionados que la fórmula de Wenger no está agotada. Que el wengerismo aún puede ganar!

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