White Hart Lane se despide de la FA Cup con una holgada goleada

Son Heung-Min of Tottenham Hotspur celebrates after scoring his side's 3rd goal and his 2nd during the quarter final of the FA Cup match at White Hart Lane, London
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12/03/2017

Como es habitual, las semifinales y la final se disputarán en Wembley, por lo que este derbi londinense entre el Tottenham y el Millwall de cuartos de final ha sido el último partido de FA Cup en White Hart Lane. Los spurs no sólo jugarán las semis en Wembley, sino que también pasarán ahí toda la temporada que viene. El actual Lane será derribado al término del presente curso y para la 2018/19 se espera que el Tottenham se mude a su nuevo estadio, que se está construyendo contiguo al actual. La única pega para los del norte de Londres en esta última tarde copera en su feudo ha sido la lesión de tobillo de su delantero e ídolo Harry Kane.

Tottenham 6 (Eriksen 31′, Son 41′, 54′, 90+2′, Alli 72′, Janssen 79′)
Millwall 0

Spurs vs Millwall - Football tactics and formations

El Tottenham goleó con soltura a un Millwall que no le generó peligro alguno. De hecho, el equipo de League One (tercera división) no tuvo ningún tiro a puerta en todo el partido. El dominio de los spurs fue prácticamente absoluto. Tuvieron pleno control del balón y crearon un gran número de ocasiones. El primer gol tardó media hora en llegar, pero a partir de ahí todo fue rodado para el conjunto local.

El Millwall era prácticamente inofensivo con balón. Los del sudeste de Londres, que presentaban un tradicional 4-4-2, se la jugaban con envíos precipitados y pronto perdía la posesión y se volvía a replegar. En una acción a balón parado o en un fortuito balón largo parecían residir sus únicas opciones de poner en apuros al Tottenham. Lee Gregory, el nueve del Millwall que lleva 14 goles en liga, peleaba cada balón largo con la zaga rival, pero rara vez salía victorioso.

La mala noticia para el Tottenham fue la lesión de Harry Kane. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
La mala noticia para el Tottenham fue la lesión de Harry Kane. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.

Harry Kane se marchó lesionado a los diez minutos. Dolido del tobillo, el delantero se marchó directo al vestuario. En su lugar entró Christian Eriksen, autor del primer gol, y Heung-Min Son pasó a ser la referencia en ataque. Menuda tarde la del coreano: marcó un hat-trick y dio una asistencia. Dele Alli también anotó. Justo después de hacerlo, se marchó sustituido y su afición se puso en pie para despedirle con una calurosa afición. En su lugar entró Vicent Janssen. El 9 del Tottenham no estuvo acertado en sus primeros contactos con el balón, pero a falta de diez minutos para el final se quitó la espina marcando a pase de Son.

La lesión de tobillo de Kane no tiene buen aspecto. Del estadio se marchó en muletas y Pochettino en rueda de prensa dijo que parece una lesión similar a la que ya tuvo anteriormente en esta temporada. Aquella lesión apartó a Kane de los terrenos de juego durante diez partidos — lo cual no le impidió ponerse en lo más alto de la tabla de anotadores tras su regreso. Pero el Tottenham echó en falta su gol porque su suplente Janssen no estuvo a la altura. Ahora que parece que Kane también va a estar un tiempo fuera, es fundamental para los spurs que Son y Janssen, así como los hombres de segunda línea Eriksen y Alli, estén finos de cara a portería.

Con Kane lesionado, el Tottenham necesitará que Son y Janssen estén acertados de cara a gol. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Con Kane lesionado, el Tottenham necesitará que Son y Janssen estén acertados de cara a gol. Foto: Alan Stanford/Focus Images Ltd.

Mauricio Pochettino aprovechó este partido para, tal y como había hecho en rondas anteriores, dar oportunidades a algunos de los menos habituales en el once inicial. Bajo los palos estuvo Vorm, que tuvo muy poco trabajo. Kieran Trippier fue el carrilero derecho y estuvo genial. Con un magnífico pase desde su banda, Trippier asistió a Son en el tercer gol de los Spurs. El coreano tampoco suele ser titular en liga y hoy volvió a demostrar que está capacitado para suplir a Kane arriba. En el centro del campo, Harry Winks acompañó a Victor Wanyama. El joven mediocentro inglés volvió a firmar una gran actuación, siendo clave en la construcción del juego con un alto número de pases.

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El Tottenham avanza así a las semifinales de la FA Cup. El cuadro del torneo es impresionante: Manchester City, Arsenal, Tottenham y Chelsea o Manchester United (los de Conte y los de Mourinho se enfrentarán este lunes en el Stamford Bridge en el último partido de cuartos). El Millwall, por su parte, pone fin a una digna participación copera en la que había eliminado a tres equipos de Premier (Bournemouth, Watford y Leicester) y se centrará en la liga. Actualmente están en puestos de play-off. Esta temporada sueñan con conseguir lo que rozaron el año pasado: el ascenso a Championship. La última vez que jugaron en segunda división fue hace sólo dos años.

Fue el último partido de FA Cup en White Hart Lane. Foto: Richard Blaxall/Focus Images Ltd.
Fue el último partido de FA Cup en White Hart Lane. Foto: Richard Blaxall/Focus Images Ltd.

El ambiente en White Hart Lane fue uno de los más caldeados de la temporada. La afición del Millwall es una de las más polémicas del fútbol inglés y fue recibida con hostilidad en su llegada. En el fondo del estadio en el que se situaron colgaron una bandera que ponía ‘Millwall – No one likes us (no le gustamos a nadie)’. Durante todo el encuentro, su hinchada no paraba de hacer ruido y por ende, la local respondía. De este modo se creó uno de los ambientes más intensos de la temporada. Ambas aficiones se dedicaban cánticos continuamente. Por ejemplo, la del Tottenham cantó una versión de Hey Jude que a los Beatles les hubiese hecho mucha ilusión: “naaaa, naaa, nananana… youu’re shit”. Los del Millwall hubo un momento en el que que prescindieron de letras y se pasaron unos cinco minutos haciendo un ruido incesante a la par que molesto. Toda la tensión entre ambas aficiones curiosamente concluyó con un momento de reconciliación:

En los últimos minutos, la afición local comenzó a cantar aquello de “qué será, será, whatever will be, will be, we’re going to Wembley”. Entonces, en un acto de brillantez, el fondo del Millwall respondió “qué será, será, whatever will be, will be, we’re going to Shrewsbury”, en referencia al modesto Shrewsbury Town, uno de sus próximos rivales a domicilio. El cántico tuvo tanta gracia que la afición del Tottenham se puso a aplaudirlo.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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