Motivos para animar a Ghana

Ghana (Steve Rogers Photography)

Si te gusta África, te gusta Ghana. Es así, no hay más.

África se puede mirar de diferentes formas. Con amor u odio. Con miedo o con el corazón abierto. Con ganas de aprender o con ganas de juzgar. Y la puedes mirar como si fuera una sola cosa, o como mil realidades. En este caso, las dos miradas son válidas. Pese a las eternas rivalidades, muchos africanos animan a las otras selecciones africanas en los mundiales por una razón simple: todos somos africanos. En 2010, antes de un Ghana-Serbia, me mezclé con los hinchas ghaneses en Pretoria. Bailes, risas, ritmo. Un chico me dijo que era de Botswana. Otro era de Mozambique. Todos con banderas de Ghana. De repente apareció una mujer blanca y rubia. Le pregunté por esa bandera de Ghana que tenía atada al cuello. “¡Todos somos africanos!”, dijo antes de comentar que vivía a 5 minutos caminando del estadio. Samuel Eto’o lo resumió en una ocasión así: “Vivo en Europa pero duermo en África cada noche, porque soy africano antes que camerunés”.

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Si miras África como una gran casa, una gran familia… Ghana es tu equipo. Pocas selecciones representaron mejor África que Ghana. Las estrellas negras fueron el embajador de toda África durante muchos años. Las estrellas negras, en definitiva, son África. Y eso que, durante tantos años, Ghana no se metía nunca en un Mundial. Era como una maldición. En los 60, tenían grandes jugadores, pero entonces en la FIFA mandaba un inglés, Sir Stanley Rous, que consideraba que África no merecía una plaza directa en los Mundiales. Es más, defendía que pudiera jugar la selección sudafricana del apartheid. Era un racista de tomo y lomo. En los 90, Abedi Pele y compañía tampoco se metieron en un Mundial. Era una herida que se cerró, finalmente, en 2006. Aunque ahora lo que toca es ganar otra vez la Copa, que no se gana desde el año 1982.

Ghana no vence en la Copa África desde 1982.

En la génesis de esta selección encontramos uno de los políticos más importantes en la historia de África, Kwame Nkrumah. Él lideró el proceso para independizar la Costa de Oro de los ingleses, en 1957, consiguiendo que el nuevo estado – bautizado como en Ghana – fuera un modelo a seguir: el primer estado del África negra en alzar la voz y su bandera. Nkrumah fue uno de los grandes líderes del panafricanismo. No tenía suficiente con ver a su país libre. Quería restablecer la dignidad de todo el continente, por lo que promovió el panafricanismo, y utilizó el fútbol. Su estado fue el primero de África negra en entrar en la, apenas recién fundada, Confederación Africana de Fútbol (entonces sólo integrada por Egipto, Sudán y Etiopía), y Nkrumah pidió a los delegados de esta nueva institución que lucharan para potenciar el fútbol africano. En 1964, pagó de su bolsillo la copa que se daría en la primera edición de la Champions africana, idea de los ghaneses. “Los africanos no podemos quedarnos por detrás en nada. En nada. Si Europa tiene Copa de Europa, nosotros tendremos Copa de África”, dijo entonces.

Nkrumah tuvo como mano derecha del empresario Ohene Djan, a quien pidió que levantara una liga de fútbol competitiva y una selección digna. Nacían las “estrellas negras”, la selección ghanesa que durante años fue a los estados recién independizados para mantener viva la llama del panafricanismo. El apodo de la selección, por cierto, no se refiere sólo a la estrella negra de la bandera ghanesa. Nkrumah, de joven, estudió en Estados Unidos, donde se dejó impregnar por las ideas de la activista en favor de los derechos de los negros, Marcus Garvey. Garvey, jamaicano de nacimiento, había creado en su momento la “The Black Star Shipping Line”, una compañía de barcos que pretendía devolver a África a los descendientes de los esclavos, con el sueño de levantar en África tierras libres con chicos jóvenes que volvían a la tierra de sus antepasados. El gobierno estadounidense, como no, torpedeó ese proyecto. La “Estrella Negra” fracasó como proyecto, aunque inspiró a otros. Inspiro a NKrumah, que puso una estrella negra en la bandera de la primera región que se independizó de los británicos en África. Y esa estrella germinó en unos futbolistas maravillosos. Las estrellas negras.

Ghana (Aficia Info)Ghana participó en el último Mundial de Brasil 2014 (Foto: Aficia Info)

Ghana usó el fútbol como arma política. Organizó una liga potente y dos de sus clubes, el Hearts of Oak y el Asante Kotoko, ganaron la Champions, iniciando una gran rivalidad. Y la selección pronto se convirtió en una potencia, jugando cuatro finales de la Copa entre 1963 y 1970, ganando dos. Cada vez que un estado se independizaba, Ghana acudía para jugar un amistoso y demostrar a los locales que el fútbol podría ser un buen embajador. Si Ghana goleaba, Nkrumah les decía a los jugadores que era un error, pues se trataba de gustar jugando y no humillar al rival. La selección ghanesa fue pieza clave en los primeros años de la vida de Ghana para unir una tierra con 52 etnias diferentes. La apuesta de Ghana por el fútbol fue tan fuerte que se creó la Copa Nkrumah entre estados vecinos como Nigeria o Benin, o se invitaron clubes famosos a partidos amistosos en Accra, como el Madrid, el Flamengo o el Hibernian escocés. Stanley Matthews y Pelé fueron invitados y el inglés incluso fue proclamado ‘Rey futbolístico’ de Ghana.

Ghana fue de las Federaciones más activas pidiendo un boicot en las fases de clasificación para el Mundial, especialmente en 1966, cuando todos los africanos se negaron a jugar. La mejor generación ghanesa, pues, prefirió liderar un boicot que intentar llegar al Mundial jugándose la plaza con naciones de otros continentes. Cuando en 1970 África obtuvo su primera plaza directa para un Mundial, Nigeria los derrotó por un gol. Y se clasificó Marruecos.

Pese a los largos años con militares en el poder (el mismo Nkrumah fue víctima de un golpe de estado coordinado por la CIA, pues Nkrumah era demasiado de izquierdas), ahora Ghana puede presumir de ser una de las naciones más estables de África. Sólo les falta una cosa. Sí, la Copa. Coincidiendo con los años de estabilidad política, Ghana se ha metido en cinco semifinales de la Copa de forma consecutiva. Y en tres Mundiales. Además, en 2010 perdió la final contra Egipto, con un gol en el 85’ y en 2008, jugando en casa, perdió las semifinales contra los cameruneses. ¿23 años esperando son demasiados, no?

Foto de portada: Steve Rogers Photography

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