Boca arranca en crisis

La Bombonera - C.A.BOCA JUNIORS

Solo dos partidos oficiales ha jugado Boca Juniors y ya está inmerso en una crisis que amenaza con llevarse por delante a Rodolfo Arruabarrena. Tras una pretemporada repleta de derrotas, un estreno discreto en liga (0-0) y la goleada sufrida anoche ante San Lorenzo, el xeneize ha pasado del estado de felicidad que generaron los títulos de 2015 a la más absoluta preocupación. En nada arranca para ellos la Copa Libertadores, que siempre centra la atención y se ha convertido prácticamente en una obsesión desde el regreso de Tevez, y eso hace que tanto la presión como la necesidad de un cambio drástico vayan en aumento.

 El Vasco ya está muy discutido. Foto: GettyImages.

A diferencia de casi todos los países del mundo, en Argentina las pretemporadas se caracterizan por la acumulación de clásicos. Por ello, Boca se preparó jugando contra Racing, Estudiantes y River Plate -en dos ocasiones-. Y perdió ante todos ellos. Está claro que no eran partidos fáciles y que el resultado no debería ser lo más importante en una fase preparatoria, pero caer delante del máximo rival no gusta ni aunque se trate de un “amistoso”.

A esos malos resultados cosechados en pretemporada (2-4, 0-1, 0-2 y 0-1), se unió un oscuro debut en liga ante Temperley. Gris, lento y previsible con la pelota; mal colocado y fácil de superar sin ella; el conjunto del Vasco no logró someter nunca a uno de los equipos en teoría más débiles del campeonato y se fue sin apenas intimidar al portero Crivelli.

La final de Supercopa, ante San Lorenzo, aparecía ya marcada en rojo para romper la racha y empezar a encaminar la temporada, pero el palo fue rotundo: 0-4. Consciente de que el problema era grande, Arruabarrena buscó cambiar algo en su equipo y optó de inicio por un nuevo sistema: tres centrales, dos carrileros, tres centrocampistas por dentro y dos puntas.

En cuanto a juego, la mejoría fue ligera, sobre todo en el primer tiempo, logrando por lo menos hacerse con la posesión y manteniendo al Ciclón lejos de la portería de Orión durante muchos minutos. Tevez tuvo una clara para adelantar a los suyos, pero la falló y poco después respondió Belluschi con un gol soberbio que lo cambió todo.

La presión volvió entonces a atenazar a Boca, que ya con Gago y Osvaldo sobre el campo y jugando con tres delanteros desde el descanso buscó un gol que nunca tuvo cerca. Barrientos, en dos acciones brillantes -primero finalizando una contra y después de tiro libre-, ajustició a un equipo que se desmembró en el cuarto de hora final.

Como siempre, la cuerda parece estar a punto de romperse por el lado más débil, que es el del entrenador. Con Arruabarrena o sin él, Boca necesita reaccionar ya y poner fin a una crisis que se inició casi antes que la temporada.

Carlos Tevez: “De esto se sale empezando a correr, meter y ser más humildes. No creernos que somos el dream team. Se lo dije el primer partido. No es el Boca que queremos ver. No lo dije para sacarme responsabilidad”.

Foto de portada: C.A.BOCA JUNIORS.

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