Con justicia para Central

Gigante Arroyito Rosario Central - Lucas Kuriger

Hay partidos que merecen ser vistos aunque solo sea por el ambiente y la atmósfera que los envuelve. El clásico de Rosario es uno de ellos. Si además participa uno de los jóvenes más talentosos de la liga argentina (Giovani Lo Celso) y Rosario Central firma una segunda mitad al nivel que uno espera de un candidato al título, el partido merece doblemente la pena. Faltó, pensará alguno, que Newell’s Old Boys presentara una mejor versión para que el derbi de Rosario fuese más igualado. Lo ganó con justicia Rosario Central (2-0), un equipo con hechuras de aspirante al campeonato.

En la primera jornada de la liga argentina, Lo Celso había salido desde el banquillo y agitó el choque frente a Godoy Cruz lo suficiente como para ganarse la confianza de su entrenador, Eduardo Coudet, en el clásico de Rosario. Dentro Lo Celso, fuera Franco Cervi.

Para Lo Celso, de 19 años, significaba su primera titularidad en un duelo ciudadano frente a Newell’s, algo que no intimidó a un mediapunta zurdo que se mueve con soltura entre líneas y con un guante en su pie izquierdo. Sobre sus hombros carga ya la habitual presión de todo futbolista joven argentino que irrumpe dejando destellos de calidad en sus primeros meses como profesional.

Con el partido cerrado, Giovani buscó un gol cuya ejecución poco menos que hubiese dado la vuelta al mundo si termina colándose en la portería. Levantó la cabeza, vio adelantado al joven guardameta Ezequiel Unsain y golpeó un balón que se estrelló finalmente en el larguero. Lo que hace especial el intento es que Lo Celso lo hizo desde el mediocampo. Con 19 años, etiquetado como la nueva promesa de Rosario Central, en el último minuto y en un clásico frente a Newell’s. Era el guión que se requería para que el joven mediapunta saliese a hombros. Lo impidió la trayectoria del envío. “¡Si lo hacía Lo Celso, había que cerrar el estadio!”, gritó el narrador del partido en la televisión argentina.

La hinchada local no pudo festejar gol alguno del ’21’, pero sí el acierto de Marcelo Larrondo y la forma que tuvo Marco Rubén de resarcirse con la zurda de sus errores previos en la definición. Rubén, que viene de firmar un fantástico 2015, necesitó al menos tres intentos para batir a Unsain. La inspiración esta vez correspondió a su acompañante, Larrondo, autor de un partido sobresaliente, con mucha garra, trabajo dentro y fuera del área, así como el tanto que abrió el marcador.

Eduardo Coudet, entrenador de Rosario Central: “Estoy emocionado, hicieron un gran segundo tiempo. En el primero nos pudieron los nervios, este equipo no jugó bien el primer tiempo pero reaccionó. No podemos prometer resultados, sí mucho trabajo.”

Los efectos del clásico rosarino no se han hecho esperar. Minutos después de que Newell’s Old Boys cayese en el Gigante de Arroyito, Lucas Bernardi anunció su dimisión. “Gracias por estos ocho meses de convivencia, no hay mucho más para decir”, expuso Bernardi.

Foto de portada: Lucas Kuriger

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