Coudet redondea su obra

Chacho Coudet Rosario Central - Prensa Nueva Chicago

“Las sensaciones personales son que me acabo de recibir como técnico de Central, necesitaba esto”. Así de rotundo y trascendente fue Eduardo Coudet nada más terminar un derbi rosarino que volvió a caer del lado canalla -van cuatro consecutivos-. Cualquiera que lo lea y no tenga background, seguramente pensará que el Chacho estaba discutido y necesitaba una victoria así para reafirmarse en su puesto. Todo lo contrario. Pero así de importante es el clásico en la ciudad que ha visto nacer a Menotti, Bielsa, Messi o Di María.

Eduardo Coudet: “No nos patearon al arco. Un tiro libre creo, un córner… No nos patearon al arco. Cerramos bien los espacios, lo trabajamos. Es todo de ellos. Todo mérito de ellos (sus jugadores). Estoy orgulloso”.

Coudet al finalizar el clásico. Vídeo: Fútbol Para Todos.

Desde que asumió a principio de año el magnífico legado de Miguel Ángel Russo para estrenarse como técnico en Primera, el ex futbolista del Celta ha sido capaz de convertir a Rosario Central en uno de los mejores conjuntos del campeonato. Basta con mirar los números -9 victorias, 8 empates, 1 derrota- para entender que su equipo funciona, pero viéndolo jugar semana tras semana uno valora aún más su trabajo.  Coudet está incidiendo de verdad y muy positivamente en los resultados, bien con los planteamientos iniciales o bien con modificaciones desde el banquillo, muchas veces ya en el entretiempo.

Con una plantilla muy cambiada y también muy bien reforzada, el Chacho arrancó ya el torneo dejando clara una cosa: su confianza en Franco Cervi (21 años). El enganche, zurdo, menudo y talentoso, se ha convertido en su primera temporada como profesional en la gran revelación del fútbol argentino y acumula ya cinco goles y cuatro asistencias. Él es el diferente y el que se mueve con más libertad en un dibujo que siempre tiene cuatro defensas y un doble pivote para defender la meta del veterano Mauricio Caranta.

Precisamente esos, los encargados del trabajo sucio, fueron los más destacados en el clásico ante Newell’s, duro y cerrado como casi todos. Damián Musto y Nery Domínguez, la pareja de mediocentros, ganaron la partida al centro del campo leproso con pie fuerte y buen posicionamiento, y además mostraron una vez más su criterio para tocar en corto y en largo. De un balón al espacio de Nery llegó el gol que hizo volar los tres puntos a Arroyito y que anotó Marco Ruben, capitán, líder y máximo goleador del campeonato. El delantero declaró después que esa jugada la habían ensayado durante la semana.

El gol de Marco Ruben. Vídeo: Fútbol Para Todos.
Foto de portada: Prensa Nueva Chicago.

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