Esta semana sonríe Central

Central - David Gabay

En los bares, en las oficinas, en los colegios… En cualquier punto en el que se crucen hinchas de Central y de Ñuls en la ciudad de Rosario, serán los canallas los que sonrían. Newell’s es el líder del campeonato y el actual campeón, pero el clásico se lo llevó Rosario Central.

Central - David GabayEl ambiente en el Gigante de Arroyito fue espectacular. Foto: David Gabay.

No se jugaba este encuentro desde hacía más de tres años, debido al paso de Central por la B, y por ello lo afrontaban ambos equipos como un duelo más que especial. Salió fuerte el conjunto dirigido por Miguel Ángel Russo, plantando el juego en la frontal de la Lepra gracias a las combinaciones entre Lagos, Carrizo y Medina. Una de ellas acabó en falta. La puso Delgado, lateral zurdo local que cuajó una gran actuación, y en el segundo palo la mandó a la red Alejandro Donatti. Se caía el estadio por primera vez en el partido.

Pero poco duró la alegría. Víctor Figueroa recibió en el centro del campo, avanzó y metió un pase picado espectacular para Maxi Rodríguez que la pinchó de maravilla, remató al palo y él mismo se encargó de empujar el rechace. Un gol más para el ex del Atlético, convertido ahora mismo en el mejor jugador del fútbol argentino. Desde entonces creció Newell’s y cuajó sus mejores minutos del encuentro. Milton Casco desbordaba por la izquierda, Pérez la movía desde el centro y Maxi y Figueroa generaban en tres cuartos. La tuvo clara Muñoz para poner el 1-2 pero se la perdió en boca de gol.

Quien no falló fue Hernán Encina. En una contra llevada por Medina, el balón fue para el chino Luna que se resbaló pero en el suelo la pelota le golpeó en la cabeza y quedó franca para que el 7 de Central hiciese estallar el Gigante. Asistencia más que extraña pero válida. De ahí al descanso, partido de ida y vuelta. Carrizo, que demostró habilidad y carácter, intentó rajar a Newell’s aprovechando los espacios pero la más clara fue para Figueroa que la empotró en el palo tras una gran arrancada.

La segunda parte fue de resistencia canalla, buenas salidas por arriba de Caranta y un voy, vuelvo, quiero y no puedo de Ñuls. Y cánticos, muchos cánticos. Entraron Abreu y Trezeguet, pero el primero dejó claro que los contraataques no son lo suyo y al segundo no le cayó ninguna en el área. Con los visitantes acorralando a los azul y amarillo en los últimos minutos, gritó más que nunca la hinchada local para ayudar a los suyos a aguantar el 2-1. Con éxito.

Pitó el final Vigliano y la fiesta de los jugadores de Central parecía la de alguien que acaba de ganar un título. Se fueron entonces las cámaras con Russo, que miraba cómo saltaba su gente y dio la impresión de estar a punto de romper a llorar. Señales de que Rosario Central llevaba años queriendo ser feliz de verdad. Ahora ya sí.

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3 comments

Ahora entiendo por qué, con un equipo claramente superior, no se presentaron al clásico veraniego. La camiseta de Central es una carga demasiado pesada para ellos.

No creo (la dif histórica es de 4 partidos, no es taaanto). Para mi el motivo es que Newells es de la A, y no le interesa jugar contra equipos de la B. No nos olvidemos que el clásico se dejó de jugar por culpa exclusiva de central

Central planificó muy bien el partido… Ñuls fue superior en el desarrollo pero no dominó las areas (increible gol que falla Muñoz)…un poco de fortuna para los canallas en el segundo gol, donde Luna se cae y asiste de casualidad a Encina, para mi la figura del partido, con buen trabajo sobre Bernardi y ademas, convirtiendo el gol del desequilibrio…
Buena victoria del mas debil para felicidad de su gente…

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