Se terminó el proyecto más fiable de Argentina

Gareca - Agencia Andes

Balón suelto en el área, Agustín Allione la engancha, y Torrico vuela para hacer una parada espectacular. Era el minuto 89 del último partido del Torneo Final 2013, y con el gol Vélez habría salido campeón. Ocho días más tarde, Ricardo Gareca anunciaba que dejaba Liniers, poniendo así fin a cinco años llenos de éxitos que han convertido al Tigre en el segundo mejor entrenador de la historia de Vélez Sarsfield.

Cuando Carlos Bianchi, jugador histórico del Fortín, asumió como entrenador en 1993, los del oeste de Buenos Aires tan solo habían ganado un Campeonato Nacional en 1968. Ahora, 20 años después, han logrado 15 títulos más. Con el ahora técnico de Boca Juniors y jugadores como Chilavert o el Turu Flores, Vélez vivió el mejor momento de su historia, y entre 1993 y 1996 celebraron dos Clausura, un Apertura, una Copa Libertadores, una Copa Interamericana y una Intercontinental ante el Milan de Capello. Tras el Virrey, pasaron Piazza, Bielsa o Russo, que también cosecharon títulos pero ninguno logró instaurar un proyecto como el de Gareca.

Barovero Cubero Domínguez Vélez - Agencia Andes Cubero, Barovero y Domínguez fueron importantísimos en el ciclo de Gareca. Foto: Agencia Andes.

Después de dejar Universitario de Perú, con el que ganó un Apertura en 2008, llegó a Liniers en 2009 y ya en su primer año logró ganar el Clausura. Siempre con 4-4-2, rombo en el centro del campo, laterales largos, un punta de referencia y otro más móvil, consiguió convertirse en el equipo más fiable de los últimos cinco años en un fútbol tan inestable y cambiante como el argentino. Futbolistas como Fabián Cubero, Sebastián Domínguez, o Emiliano Papa fueron clave durante todo su mandato, mientras que otros como Otamendi, Morález, Ricky Álvarez o Augusto Fernández se asentaron con él para después dar el salto a Europa.

Aún habiendo logrado títulos en todos sus años menos en 2010, quizás el mejor equipo fue el de 2011. El que ganó el Clausura y el que más cerca estuvo de llegar a una final de Libertadores, único lunar del Vélez de Gareca.

En una fase de grupos igualada, tuvieron que ir a ganar a Caracas en la última jornada para lograr el pase, y vencieron 0-3. Después arrasaron a LDU Quito y a Libertad en octavos y cuartos, y se enfrentaron a Peñarol en una semifinal histórica. En Montevideo, el conjunto entonces dirigido por Diego Aguirre venció 1-0 con un gol de Darío Rodríguez a balón parado. Aquel Peñarol era un equipo técnicamente muy inferior, y planteó todo el cruce en base a la intensidad, repliegue, y contraataque, con Darío como líder atrás y Martinuccio como desequilibrio arriba. Así ganaron en la ida y lograron adelantarse 0-1 en el José Amalfitani. Pero al filo del descanso Tobio empató, también a balón parado. “Vamos, vamos, vamos”, gritó Gareca desde la banda, y Vélez se fue a los vestuarios convencido de que en la segunda parte lograrían los dos goles que le meterían en la final. A falta de 25 minutos, el Burrito Martínez dejó en el área para Silva y el Tanque fusiló a Sosa con la zurda. Solo faltaba uno. Diez más tarde, Martínez forzó un penal y Silva agarró la pelota. El Tanque fue con tantas ganas que se resbaló y lo tiró arriba.

Velez - Football tactics and formations
El once base del Vélez 2011.

En sus otras participaciones en Libertadores -con Gareca siempre se clasificaron-, no pasaron de cuartos pero tampoco cayeron nunca por más de un gol. En 2010, derrota 3-0 y victoria 2-0 ante un Chivas que terminaría siendo finalista; en 2012, eliminados en los penaltis contra el Santos de Neymar; y en 2013 quedaron fuera ante Newell’s por el valor doble de los goles fuera de casa.

Ni haberle ganado a Ñuls la final del Campeonato 2012/2013, ni haber estado a tan solo un gol de lograr el Torneo Inicial 2013, ha logrado frenar la decisión de un Gareca que ya estuvo a punto de irse hace un año. Ese técnico pensativo, que rara vez exterioriza sus sentimientos, y que a base de trabajo metódico y tranquilidad construyó el el proyecto más fiable de Argentina, se fue. Con el bajón de Newell’s sin Martino y Scocco, la salida de Pizzi de San Lorenzo, y el discreto desempeño de Bianchi y Ramón Díaz en Boca y River; la incertidumbre alrededor del futuro de Vélez deja ahora al Lanús de Barros Schelotto como la referencia de un fútbol que se ha igualado mucho en los últimos años.

Foto de portada: Agencia Andes.

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2 comments

Qué injusta fue aquella eliminación en semifinales de la Copa ante Peñarol en 2011. Vélez era muy superior técnicamente al equipo uruguayo pero estos como todo equipo de ese país, a base de garra y entrega(y un poco de suerte en el penal de Silva) lograron llevarse la eliminatoria. Después en la final habrían tenido muchas opciones de ganar el título ante Santos porque, como bien dices, al año siguiente un Vélez inferior estuvo a punto de eliminarlos en cuartos, solo cayendo en la tanda de penales.

En fin, gran trabajo el hecho por Gareca en el fortín y ojalá lo veamos pronto en otro equipo, ha sonado en los últimos meses para reemplazar a Markarián en la selección peruana y también en la paraguaya.

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