La ascensión de Pablo Guede

San Lorenzo 2  Parisa

Racing, Argentinos Juniors, Estudiantes, Lanús, Vélez… todos ellos cambiaron también de técnico, pero es San Lorenzo el que ha ido a buscar al más interesante. Tras el adiós de Edgardo Bauza, que deja el Ciclón tras levantar la única Copa Libertadores de su historia, al club ha llegado el joven Pablo Guede, que tiene la difícil tarea de hacer olvidar a uno de los preparadores más respetados del continente.

Guede en su presentación: “No tengo presiones por lo que hizo el Patón, que fue un trabajo excelente. Las comparaciones no son buenas. Él está en la historia del club y va a ser respetado siempre por haber ganado la Copa Libertadores. Ahora toca otra cosa: intentar ganarla otra vez”.

A los 41 años, Guede vivirá su cuarta aventura en un banquillo y la primera en un grande, pues hasta ahora solo había dirigido en la Tercera División de España, en la Primera B Metropolitana -tercera categoría de Argentina- y en un club humilde de la Primera chilena. La experiencia es corta y el reto enorme, pues pasa a estar al mando de un gigante, pero por ahora todo lo que ha hecho en su carrera ha terminado en éxito.

Guede en un partido de la Libertadores 2015.

Hace casi cinco años y tras una década recorriendo el sur de España como jugador (Xerez, Málaga, Elche, Poli Ejido, Jaén y Melilla), tuvo su debut como técnico dirgiendo al CD El Palo, de la Tercera División. Dos años estuvo al frente del equipo malagueño, que tuvo que abandonar por motivos familiares en la 12-13. Aquella campaña terminó con el ascenso a la Segunda División B.

De vuelta en Argentina, comenzó a trabajar en Nueva Chicago y su trayectoria fue meteórica hasta llegar al primer equipo, con el que logró otro ascenso, esta vez desde la Primera B Metropolitana a la B Nacional. Tocaba volver a emigrar, pero esta vez hacia Chile, donde espera Palestino. Y triunfa de nuevo: primero logra la clasificación para la Copa Libertadores con el presupuesto más bajo de la categoría y un plantel repleto de jóvenes. Después, en el último Apertura, termina como subcampeón. La Federación chilena lo tanteó para unirlo al cuerpo técnico de Sampaoli y ponerlo al frente de la sub-20, pero Guede se decidió por San Lorenzo.

Amigo íntimo de Tito Vilanova, con el que mantenía una estrecha relación desde que coincidieran en Elche, es un obseso de la presión y el análisis. Ha reconocido varias veces que se pasa las tardes viendo partidos, entre tres y cuatro, para aprender y coger ideas de todos los equipos punteros del mundo.

Guede a canchallena: “Quiero que San Lorenzo sea un equipo insoportable, que los rivales digan: “Uyy, nos toca San Lorenzo”. Presión, correr, meter…”.

Foto de portada: Parisa.

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4 comments

Me parece genial ver un artículo de este gran entrenador en marcadorint , particularmente seguí mucho sus campañas con Palestino, y vaya si que es un técnico excepcional. Es de aquellos que siempre inventa, encuentra casi siempre las soluciones adecuadas para “destruir” al rival. Como anécdota recuerdo algunos partidos en que la defensa de su rival no tenía mucha estatura y va y manda a su defensa central titular durante todo el resto de partidos y lo instala como delantero titular, ni siquiera como 9 fijo a enviarle balonazos, sino que busca como involucrarlo en los movimientos del equipo moviéndose por todo el frente de ataque, en el mismo partido jugando con 2 o 3 delanteros, también, recuerdo otro encuentro en que su rival toca muy bien por el medio, y va y se instala con un 343 a lo bielsa, pero con todo el equipo volcado a las bandas, no sólo los extremos, sino que sus defensas y mediocampo. Es el tipo de entrenador, como deduce el artículo, de una valentía y una capacidad no muy común en sudámerica. Transformar jugadores “normales” en cracks, en su equipo, no está al alcance de la mayoría de entrenadores. Espero triunfe en San Lorenzo, porque este tipo de entrenadores se necesitan muchísimo para seguir creyendo en el fútbol.

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